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TRES MUJERES EN HAITÍ

 AUTORA: Anna Seghers

EDITORIAL: Nórdica

PUBLICACIÓN: 22/05/2023


Tres mujeres en Haití es un libro que, a priori, me ha dejado un poco en blanco. No se siente ni se lee como una novela. Es una historia que no resulta muy accesible a la comprensión, no porque lo que se narra sea tema difícil, sino que la autora construye un relato más cercano a la alegoría que a la narración tradicional.

Eligió Haití porque fue la primera colonia que logró la independencia negra en 1804, y representa la resistencia contra la esclavitud y el colonialismo.

Las tres mujeres son figuras representativas. Cada una de ellas muestra actitud diferente frente a la opresión: la que se somete, la que espera y la que se rebela.

No hay tiempo para desarrollar el personaje de forma profunda, sino que cada una hace una puesta en escena frente ante una situación política y moral generalizada.

Muestra un estilo distante, y lo que Seghers tiene interés en dar a conocer es la opresión colonial y la lucha por la libertad de las mujeres de la época.

Por eso Tres mujeres en Haití no se disfruta tanto por la trama, sino para reflexionar sobre la historia y la condición femenina frente a la opresión.




 

PORQUE ÉRAMOS JOVENES

AUTORA: Josefina Aldecoa

EDITORIAL: Anagrama

PUBLICACIÓN: 1986


Porque éramos jóvenes es una de las primeras novelas de Josefina Aldecoa. Se ambienta en la posguerra española, en los años cincuenta, época arrastrada por la Guerra Civil y una generación marcada por la represión y la falta de horizontes, pero también con la ilusión y la necesidad de abrirse camino en un país cerrado.

Al parecer la obra tiene cierto carácter autobiográfico en algunos aspectos: Aldecoa recoge las vivencias de su propia juventud y las de quienes compartieron con ella la experiencia de crecer en un tiempo difícil, y vuelca en esta obra sus recuerdos de estudiante.

Es una novela íntima que invita a reflexionar sobre los personajes: jóvenes con vidas fragmentadas que, pese a sus diferencias, se ven obligados a elegir un único camino.

Toda gira en torno a la figura ausente de David, cuya vida y desaparición marca profundamente a los demás personajes.  David quiso vivir en un mundo que no le correspondía, pero en realidad no hizo nada por alcanzarlo.

Los sueños que no se persiguen pueden pesar tanto como las derrotas.  Creo que este es uno de los mensajes más importantes de la novela

Entre quienes lo rodearon, hubo alguien que sufrió por las decisiones de David. Su enfado, su rebeldía y la herida que arrastra son la prueba de que la pasividad de este tuvo consecuencias reales.

En cambio, otra mentalidad, en otro de los personajes, encontró horizontes nuevos; supo tomar distancia y reinventarse.

A otros los marcó el miedo, no tanto por la resignación, sino por la posibilidad de rendir cuentas no deseadas.

La novela, es un ejercicio de memoria compartida entre los personajes. A través de recuerdos, conversaciones y silencios, Aldecoa dibuja un retrato íntimo de una juventud que quiso más de lo que se atrevió a vivir.

La lectura nos devuelve a una España cerrada y gris, aunque lo más revelador es comprobar cómo las tensiones entre lo que deseamos y lo que hacemos siguen siendo parte de cualquier juventud.

 

CITAS:

—Su guerra fue muy corta y muy lejos. Nadie les ha pedido privaciones ni austeridades cuando terminó.

—Los padres viven obsesionados con la libertad de su hijos. No quieren reprimir nada en su conducta, en su forma espontánea de comportarse. No quieren castrar a sus hijos.




SOBRE PROUST

AUTOR: Pierre Klossowski

EDICIÓN: CACTUS

PUBLICACIÓN: 01/06/20221


Me encontré este libro de forma inesperada en una feria de libros. Es cierto que tengo un afinado radar para detectar el nombre de Proust por muy escondido que esté. Lo adquirí al final, pero con la duda de si me aportaría algo nuevo.

Este breve ensayo nació de una conferencia televisiva en 1971. Michel Butor, novelista y ensayista del siglo XX francés, propuso a Klossowski (filósofo, novelista, traductor de Nietzsche) una relectura de En busca del tiempo perdido con la intención de invitarlo a hablar sobre «Proust y los sentidos».

Años después el texto fue recuperado y se publicó en forma de libro.

Para los que leemos a Proust somos conscientes de que en una primera lectura se dejan cosas atrás. En mi caso, aun la tengo sin terminar, y entre los libros que componen la obra, alterno otros que me ayudan a comprender mejor la narración de un personaje que decidió exiliarse de la vida social para vivir solo en beneficio de su obra literaria.

Klossowski conecta a Proust con temas como el budismo y con filósofos de la talla de Nietzsche o Schopenhauer. Pero aquí no voy a entrar porque sería demasiado enrevesado y prefiero quedarme con lo que se ciñe al autor y su obra.

No es exactamente un comentario filosófico, aunque se nota la influencia del autor y su gusto por En busca del tiempo perdido, porque tratar con Proust es tratar la filosofía. Más bien diría que es un análisis no demasiado detallado de la obra, y sobre todo de una reflexión personal.

Releer a Proust no fue para Klossowski un simple volver a lo ya leído, fue una nueva experiencia. Si hubiera que describirlo en términos físicos, esta lectura alteró su estado en el momento en que afirma que: «lo envolvió como si estuviera drogado» como si la novela misma produjera ese efecto.

Creo que cuando Klossowski habla de Proust y su obra, está queriendo decir que fue creada para producir un efecto en el lector. No resucita su pasado con el Yo consciente sino a través de impulsos y emociones.

Juega con la memoria involuntaria cuando un sabor, un olor o un gesto despiertan un recuerdo que estaba olvidado.

Sobre el sabor de la magdalena, ¿Quién no ha tenido alguna vez esa experiencia, que un olor o sabor nos ha transportado al pasado? Lo que hace Proust es un ejercicio brutal de introspección, que casi consigue que vivamos en el pasado. Esa atención extrema en todo nos lleva a reparar en lo que normalmente nos pasa desapercibido en la vida.

Pienso, también, que es inevitable analizar al autor y la obra, que forman un todo. Todo su recorrido, ese trabajo realizado se le revela como la única forma de fijar su experiencia, dejándola por escrito.

No se limita a narrar esos recuerdos, además los convierte en escenas llenas de impaciencia, dramatismo y emoción.

En busca del tiempo perdido es una obra creada con la conciencia del Narrador. Todo es subjetivo: su sensibilidad, sus obsesiones y sus contradicciones. No importa como pasó, sino como lo vivió.

Creo que esta es la razón por la que Klossowski sintió que la relectura lo envolvía como una droga, porque Proust no busca reconstruir el pasado, sino hacerlo revivir en nosotros como experiencia sensorial y emocional.

 




BIEN Y MAL

AUTOR: Martin Buber

EDITORIAL: Hermida Editores

PUBLICACIÓN: 2021



Bien y Mal es un título que abre un debate inagotable, sea cual sea el punto de partida. A veces me pregunto cómo me meto en estos libros que me obligan a leer otro tanto para poder escribir una reseña comprensible. Quizá por eso esta lectura me ha parecido más un trabajo de estudiante que un simple disfrute, aunque me consuela pensar que me gustan los retos. 

Esta reseña es mi interpretación y cualquier otro lector puede interpretarla de otra manera.

En este libro, Buber concibe el Bien y el Mal desde una presencia trascendente: Dios. No exige una fe dogmática, pero como pensador judío creyente sitúa a Dios en el centro de su reflexión, y desde ahí construye sus conceptos. Partir de la idea de un fundamento que trasciende lo humano puede hacer pensar que hay que creer en Dios para seguir su lógica; al menos, esa fue mi primera impresión.

Mi reacción inicial fue sentir que lo humano pesa más que lo religioso, y me costó conectar con el autor porque se apoya en los salmos, donde el yo humano se mide frente a Dios. Sin embargo, al avanzar en la lectura entendí que, aun partiendo de su fe, Buber quiere mostrar que incluso un lector no creyente puede reconocer que el Bien y el Mal no son ideas abstractas, sino experiencias de relación: con los demás, con uno mismo y, en última instancia, con lo trascendente.

En pocas palabras, Buber define así su planteamiento: el Bien es cuando una persona se abre de verdad a los demás y a Dios; el Mal, cuando rompe esa apertura y se encierra en sí misma. Dicho de otra manera: el bien es lo originario; el mal, la pérdida o corrupción de ese origen. 

Es una postura bastante radical, en mi opinión porque no deja espacio intermedio: se vive en el Yo–Tú o en el Yo–Ello. Pero la vida cotidiana está llena de grises, y en ese sentido creo que su planteamiento cierra muchas puertas. Aun así, lo interesante es que tanto el Mal como el Bien son siempre susceptibles de cambio: el Mal puede transformarse en Bien y, del mismo modo, el Bien puede degradarse en Mal.


 

 


LA PENÍNSULA DE LAS CASAS VACIAS

AUTOR: David Uclés

EDITORIAL: Siruela

PUBLICACIÓN: 20/03/2024


Se ha escrito tanto sobre la Guerra Civil española que parece un conflicto nunca resuelto. Todo transcurre en un realismo mágico que el autor construye alternando hechos reales personales y la ficción, todo integrado en un rigor histórico más literario y evitar que se convierta en crónica.

En La península de las casas vacías, el autor ha elegido para su novela algo más personal, y carga el peso de la guerra sobre los habitantes del pueblo de Jándula, nombre ficticio de Quesada. Al principio, el conflicto llega como un rumor, mientras las desgracias del pueblo siguen su propio curso.

Sin embargo, poco a poco la guerra irrumpe en el pueblo, y rompe esa distancia aparente en el momento en que mueren los primeros habitantes, recordando que nadie está a salvo.

El autor muestra al lector que la tragedia bélica y la tragedia cotidiana acaban cruzándose hasta que ambas se confunden en un mismo tiempo.

Llegué a pensar que el desarrollo de la novela mantenía cierta distancia emocional, que no transmitía grandes sentimientos capaces de encoger el corazón.

Pero esta forma de narrar, viviendo la desgracia con los jandulenses, el lector puede percibir el dolor, la rabia, el enfrentamiento, el odio, la venganza, mientras se desangran unos a otros.

El autor se inspira a veces en la memoria familiar, y otras en experiencias ficticias que bien podrían haber ocurrido en cualquier aldea de entonces.

Uclés utiliza la metaliteratura, y se da el lujo de aparecer en la novela, procedente del futuro, para codearse con los protagonistas, algunos importantes. También se permite cambiar los finales de otros, quizá con la intención de evitarse el mal real y hacerlo más dulce.

De este libro, historia y novela, he tenido en todo momento la sensación de que fue una guerra basada más en el odio, en el orgullo que en ideología política, que también.

Hay imparcialidad en la novela, de forma que todo lo ocurrido se convierte en una tragedia, en derrota y dolores compartidos.

Hay muchas voces y destinos se entrecruzan dando una visión más panorámica de esta absurda guerra. Fueron muchos momentos trágicos, individuales y colectivos que siguen presentes en la memoria de todos.

Es una lectura que recomiendo por dos motivos principales: por ser una historia que a todos nos suena con más o menos intensidad, y porque está bien escrita.


Esta imagen tiene sentido en esta historia porque está relacionada con la toma de Madrid al final de la Guerra Civil española. Hay un momento en este libro en que el autor hace mención a este monumento situado en la Puerta del Sol, en Madrid.

 



CITAS:

—La guerra les había abierto una herida que aquellos hermanos no conseguirían cerrar nunca, que supuraría hasta que se apagara la memoria de los hombres.

—Pero Odisto, ante el gris de aquellos días de desapariciones, consideró que el cielo, pese a todo, y de existir, no sería para nada un mal lugar para su esposa.

—A la noche siguiente, los cuerpos formaron una columna de humo blanco de más de cuarenta varas en el cementerio. [...] Dicen que aquella primera madrugada de sangre y horror, la patrona de la ciudad, la Virgen de la Soledad, giró su rostro hacia un lado para intentar no presenciar la masacre.

—Cuántos soldados rasos habrá que solo obedecen. O actúan así tras haberle llenado la cabeza de ponzoña. En esta guerra hay más inocentes que culpables.

 




DAVID COPPERFIELD

 AUTOR: Charles Dickens

EDITORIAL: Austral (Edición Especial)

PUBLICACIÓN: 2011

David Copperfield es una novela bastante minuciosa en el detalle, y aunque algunas descripciones puedan resultar innecesarias, otras aportan información sobre el estado emocional del narrador y sitúan al lector dentro de la historia.

Si hubiera que definir el sentido de esta obra con pocas palabras, serían: Aprende, Acepta y Sigue.

David sitúa su relato momentos antes de su nacimiento, anticipando que su destino está marcado según una premonición de la comadrona y enfermeras que asisten a su alumbramiento. Su niñez queda determinada por el abandono, el sufrimiento, la humillación y el trabajo a temprana edad. Sin embargo, no hay en él rabia, amargura ni tristeza manifiesta; me atrevería a decir que sufre más el lector que el propio protagonista.

Es la primera obra que leo de Dickens y he descubierto con ella que se puede disfrutar de una novela sin giros inesperados ni grandes sorpresas, sin un desenlace que lo cambie todo. En realidad, es el relato de toda una vida. El disfrute está en el recorrido: en cómo David, de forma lenta pero constante, atraviesa diferentes etapas, supera pruebas y va encontrando sentido a lo vivido.

El amor es un factor influyente en su maduración, aunque nunca lo tambalea ni lo convierte en tragedia. Dickens lo presenta como un sentimiento que acompaña, forma parte del camino y mantiene la misma serenidad que domina el resto de la obra. En esta línea destaca Agnes, figura leal y constante, contrapunto luminoso frente a amistades más ambiguas como la de Steerforth.

La amistad con Steerforth, desde el inicio, rebasa lo literal. Para David es admiración y afecto; para Steerforth, está más destinada a halagar su ego que a ofrecer verdadera reciprocidad. Aquí Dickens muestra cómo la necesidad de referentes puede llevar a idealizar vínculos que no siempre son sinceros.

El encuentro con su tía Betsey Trotwood marca un momento decisivo. Esta ya no es aquella mujer brusca que vimos al comienzo, sino una figura bondadosa, con un pasado de sombras, pero que ofrece a David acogida y un futuro.

La vocación de la escritura le lleva a la madurez. Gracias a ella, David logra transformar la experiencia dolorosa en relato; su voz, antes silenciada, cobra fuerza y da sentido a lo vivido. Aquí la novela roza lo autobiográfico. Dickens también volcó en la literatura sus propias heridas y encontró en ella no solo un oficio, sino una forma de dignidad.

David Copperfield no cierra con un final que deje al lector con la boca abierta. Dickens nos regala la narración de una vida en la que no se dramatizan las emociones. El narrador ya ha comprendido su sentido y lo bueno y lo malo están contados con serenidad. Más que una ficción, es la demostración de que narrar la vida es también una manera de reconciliarse con ella.

CITAS:

—Mi querido Steerforth, ¿qué te pasa?

¡Querría con toda mi alma que me hubieran guiado mejor! ¡Querría con toda mi alma ser capaz de ser más bueno!

—¡Qué triste es la vida hasta cuando uno se cree con el mayor derecho para esperar que sea lo más agradable posible!



PALESTINA EN PEDAZOS

 AUTORA: Lina Meruane

EDITORIAL: Literatura Random House

PUBLICACIÓN: 2023

 

Esta es la reseña de un libro que esperaba ser leído, al menos, hace dos años. El tema que trata, tristemente, sigue siendo actualidad.

Palestina en pedazos, de Lina Meruane, comienza siendo una lectura que se me ha antojado suave, como un susurro, para detectar después cierta rabia en la forma en que la autora expone su visión del conflicto palestino-israelí.

De género híbrido, este libro se puede tomar como un cuaderno de reflexiones, una crónica o un ensayo.

Igual que el conflicto palestino-israelí, es difícil de expresar de forma ordenada la lectura de este libro es igualmente confusa por la forma en que está estructurada la escritura. No hay orden ni jerarquía que permita al lector llevar un seguimiento ordenado de lo que cuenta, pero está bien escrito.

Hay sentimiento en las palabras de Meruane y no es neutral en sus afirmaciones. A veces es firme y contundente. Es evidente que su origen palestino le duele.

Palestina en pedazos comienza con una recopilación de recuerdos de la herencia paterna de la autora, anotados en un cuaderno de reflexiones. Por más que intentará hurgar en los recuerdos familiares de los que dispone es difícil atar cabos, y eso puede ser influyente a la hora de organizar su descendencia.

Meruane es de Chile y nunca ha estado en Palestina. Sus abuelos, padres y tíos se vieron en la necesidad de abandonar Palestina para no volver. Ella nunca ha estado allí, pero hay una fuerza que le empuja a querer ir por todos los que se fueron y nunca volvieron.

Volverse Palestina es la primera parte, de tres, del libro. Son trozos de recuerdos familiares, de las ruinas de un mundo que ya no existe para los que la abandonaron y nunca volvieron. Precisamente de aquí surge la idea de viajar a Beit Jala, la ciudad donde tiene parte de sus raíces, donde no encontró nada que pudiera recordarle a su familia.

Meruane continuó escribiendo porque, «por más que una ponga un punto final, la terrible realidad de la ocupación ha continuado».

Volvernos otros, es la segunda parte de un testimonio más implicado con la causa palestina, con esa necesidad de recobrar, reconstruir y defender la historia de su origen palestino.

Rostros en mi rostro es la tercera parte de una reflexión sobre cómo la identidad física se manifiesta en los rasgos del rostro y en el lenguaje. Cómo través de esas marcas, visibles o sonoras, las personas llevan encima una historia cultural que puede generar tensiones, malentendidos o rechazos, sobre todo cuando se lleva dentro una mezcla de culturas, como es su caso.

Como conclusión, Palestina en Pedazos es un libro que no busca ser imparcial, sino despertar empatía por la situación Palestina.


CITAS:

—Pensé en mi propia genealogía palestina, en mi propio apellido metido en esta batalla, en la posibilidad de convertirme en sospechosa ante una comunidad de individuos que se unen en el momento de la calamidad para reclamar sus derechos y exigir garantía de seguridad contra ese supuesto adversario.




 

 

 

NUESTRA SEÑORA DE PARÍS

AUTOR: Víctor Hugo

EDITORIAL: Alianza Editorial

PUBLICACIÓN: 21/11/2019


Víctor Hugo es uno de esos autores que he tenido reservado hasta ahora, aunque nunca olvidado. Si aplacé la lectura de su obra fue de forma consciente, queriendo encontrar el momento adecuado. Ahora, determinadas circunstancias me han hecho sentir que el momento ha llegado.

Nuestra Señora de París me ha parecido una novela magnífica, y las expectativas que había puesto en ella se han superado con creces. Es una obra que envuelve por la riqueza en matices.

Víctor Hugo fue un autor apasionado en defender todo aquello que le preocupaba. Fue sensible a la injusticia social, apasionado con el arte, de estilo romántico y su espiritualidad iba más allá de lo religioso.

En el escenario de esta novela los personajes se convierten en recipientes simbólicos donde se vierten pasiones, frustraciones, deseos, obsesiones, el amor y la tragedia, que no encuentran salida en la realidad.

El amor desinteresado de Quasimodo, el amor posesivo de Frollo y el ilusorio de Esmeralda, nace de las carencias más profundas que terminarán por destruirlos.

No hay agresividad en su estilo crítico; da la impresión de que su pluma no se altera; es serena y firme al mismo tiempo. Emplea la sutileza para ahondar en las conciencias de los lectores y mostrar la realidad de la condición humana: la injusticia social, el peso de la religión, los abusos del poder y el amor como salvación o condena.

Aún me ha gustado más otro personaje, tan principal como los mencionados antes. Me refiero a Nuestra Señora, la catedral, que cobra protagonismo y se convierte en principal testigo de todo lo que ocurre.

Diría que París tiene más de un alma, y su catedral es la que mejor la representa. Me ha parecido sublime cómo la describe Víctor Hugo y el sentimiento que le despierta. Aunque precedió a Ruskin y a Proust, creo que su entusiasmo y defensa por el arte gótico también iba más allá del halago a la obra y al artista.

El objetivo era despertar las conciencias por el estado de deterioro del edificio, y de forma sosegada y directa denunciar el estado lamentable en que se encontraba.

Imponente y silenciosa, salvo cuando claman las campanas, entre sus muros se cruzan los personajes. En ella tienen lugar acontecimientos, se traman condenas, se sufre el desamor, se fomenta el odio y la obsesión. Lo más importante sucede en Nuestra Señora.

Los siguientes capítulos que cito son, en mi opinión, los que dan esencia a la obra: —ANANKÉ, Nuestra Señora, Esto matará aquello, Los dos hombres vestidos de negro y Lasciate ogni speranza.

Nuestra Señora es un capítulo que Víctor Hugo dedica a la catedral y la convierte en el símbolo central de la novela, como testigo de la historia y del drama que tiene lugar en su interior.

Los dos hombres vestidos de negro es un capítulo oscuro, de complicidad, que refleja cómo el poder, el odio, la obsesión, pueden decidir el destino de otras personas.

Lasciate ogni speranza, «Abandonad toda esperanza, los que entráis...» Frollo entra en su propio infierno interno. Es un personaje con una apariencia inicial extraña que se va degradando hasta el final, y sucumbe a lo que siempre ha tenido: una vida reprimida que lo ha ido oscureciendo.

He dejado para el final el capítulo ANANKÉ porque es para mí el más importante de todos, el que más significado tiene en esta novela. Dicho término viene del griego y se ha traducido como Fatalidad, como símbolo de lo inevitable que afecta a los personajes y a una sociedad que condena a quienes no encajan destruyéndose entre sí.

Me he preguntado si la catedral está sometida a dicha Fatalidad. Como símbolo de la arquitectura, es víctima del paso del tiempo, del olvido cultural y del progreso. Su historia se niega a ser borrada, fue el libro de piedra de la humanidad, y ahora, la decadencia física y un estilo forzado a desaparecer la hace peligrar.  Esto matará aquello…

 

 CITAS:

—..., el tiempo ha dado a la iglesia por otro lado mucho más de lo que le ha quitado, ya que es el tiempo el que ha difundido por la fachada ese color sombrío de los siglos, que hace que la vejez de los monumentos sea la edad de su belleza.

—Su forma de barco había llamado la atención de los reyes de armas, ya que de ahí le viene, y no del sitio de los normandos…, el navío que campeador en el viejo escudo de París.

—..., el tiempo ha dado a la iglesia por otro lado mucho más de lo que le ha quitado, ya que es el tiempo el que ha difundido por la fachada ese color sombrío de los siglos, que hace que la vejez de los monumentos sea la edad de su belleza.

—Era el presentimiento de que el pensamiento humano, al cambiar de forma, iba a cambiar el modo de expresión; que la idea capital de cada generación ya no se escribía con la misma materia y de la misma manera; que el libro de piedra, tan sólido y duradero, iba a ceder el puesto al libro de papel, más sólido y duradero aún.

—¡Pobre mosca, incapaz de mover la mas pequeña de sus piedras!

—Me figuro que ese agujero estará habitado en competencia por murciélagos y arañas y que por consiguiente se hace en él a las moscas una doble guerra de exterminio.





EL COMPLOT CONTRA EL PAPA

El complot contra el Papa; La lucha feroz por el poder en la iglesia católica par Ontoso Soto

 


AUTOR: Pedro Ontoso Soto


PUBLICACIÓN: 13/05/2025


EDITORIAL: Arzalia



El complot contra el Papa es el trabajo de investigación y documentación que Pedro Ontoso ha realizado sobre los ataques internos y externos a los que tuvo que enfrentarse el Papa Francisco durante su pontificado.

En este ensayo, crónica o biografía, que carece de sensacionalismo, el autor da cuenta del enfrentamiento entre un Papa con ansias de reforma y la oposición que encontró no solo en el sector interno, sino también en los apoyos del exterior. Una situación que ya se perfilaba durante la preparación de su candidatura.

Aunque hay pasajes más densos, sobre todo cuando Ontoso enumera listas de nombres, instituciones, dicasterios y breves biografías, la parte más interesante del libro es la figura de Francisco como jefe controvertido, querido y rechazado al mismo tiempo.

El aspecto humano del Papa, su proyecto como líder de la Iglesia Católica y las tensiones internas y externas del Vaticano son las partes que más me han interesado. Los nuevos aires que el Papa quiso introducir en el Vaticano causaron bastante revuelo:  Rechazó los protocolos y privilegios de la jerarquía eclesiástica; abogó por una Iglesia más universal, con representantes elegidos fuera de Europa; dio prioridad a los más necesitados y se acercó a colectivos excluidos, afirmando que lo importante era la fe, no la procedencia o condición; reformó la Curia Romana y buscó sanear las cuentas del Estado Vaticano.

Se enfrentó a una oposición interna y conservadora, los cardenales, y otra externa, figuras civiles que financiaban al Vaticano, que no aceptaban cambios en la doctrina o en los privilegios. Fue acusado de muchas cosas y su enfermedad fue utilizada como arma para exigir su dimisión.

Estas críticas, según se plantean en el libro, parecen tener más raíces políticas y económicas que teológicas. O al menos esa ha sido mi impresión.

Como conclusión a esta crónica, más que una figura carismática, el Papa Francisco aparece aquí como una persona que quiso limpiar lo que muchos preferían mantener oculto: las redes de poder, la corrupción y la falta de coherencia interna en el Vaticano.

El título hace homenaje al libro, ya que se trata de destacar la incomodidad que creó como jefe de la Iglesia más que mostrar el factor humano.

Acerca del libro, quizá por cosas del destino, fue escrito durante su pontificado y publicado a menos de un mes de su muerte. He echado en falta un epílogo o reflexión que mencionara su fallecimiento. 

Lo he valorado desde la curiosidad, por eso lo seleccioné en el concurso de Masa Crítica de Babelio y me fue adjudicado. Hay que tomar esta crónica del autor como una información que no viene mal a nadie y no tintarlo de religioso o político porque no es esto lo que se pretende.






GRANDES PROMESAS. Los años gloriosos

AUTOR: Pierre Lemaitre

EDITORIAL: Salamandra

PUBLICACIÓN: 05/03/2026


Las sagas no siempre acaban con la misma ilusión que se empezaron. De todas las que he leído me quedo con dos: Los años gloriosos, esta que he terminado, y la de Los Westfield, de Reyes de Miguel, sobre todo por su dinamismo en los diálogos y una narrativa estupenda.

Grandes promesas, en general, está bien, aunque sin duda El ancho mundo, primero de la saga, es el mejor. He terminado la novela con la impresión de que  los personajes no han tenido la evolución que tal vez esperaba, y esto no es casual, ya que he llegado a la conclusión de que son las circunstancias las que les obligan a mostrar quienes son realmente, dejando que seamos los lectores quienes los vayamos descubriendo.

Jean es el mejor ejemplo. Su comportamiento no parece inmutarse, pero el cambio se hace evidente al final. Quizá siempre fue así, pero mientras la vida le era favorable esa faceta ha permanecido en segundo plano y cuando llegan los conflictos familiares y profesionales, aflora esa parte de él. Además, mis expectativas para este libro estaban puestas en Jean, más que en el resto de los personajes.

Geneviève, sin embargo, es una mujer dura y fría; disfruta ejerciendo el poder, pero tiene un punto débil: necesita siempre la aprobación de su marido, a quien siempre acaba encumbrando. En todo momento han dado la impresión de no atraerse como pareja y, sin embargo, parecen necesitarse.

Después de leer toda la novela, me quedo con la sensación de que Jean es la conciencia de Geneviève, mientras que ella es el impulso de él. Ninguno por sí solo sería capaz de afrontar la vida que les ha tocado vivir. Creo que hay una complementariedad, y eso explica por qué una mujer tan fuerte como Geneviève sigue valorando el juicio de Jean, y por qué Jean, a su vez, no intenta apartarse de ella.

Los demás miembros de la familia también responden a la misma lógica: son las circunstancias las que revelan su carácter más que transformarlo, y por eso no se aprecia la evolución. Creo que Lemaitre no dice quiénes son sus personajes, sino que los enfrenta a situaciones difíciles y deja que el lector saque sus conclusiones.

De todos estos destaco a Colette. Es un personaje que desde niña se fortalece porque su madre se obsesionó con su hermano Phillipe; guarda también un trauma infantil que pasa bastante desapercibido, pero al final se ve reconocido.

Creo que los capítulos de Manuel quedan algo fuera de lugar. Su actuación final y los motivos que lo llevan a ello pueden estar justificados. Con este personaje Lemaitre busca representar las heridas de la guerra de Argelia, la Francia rural y pobre que sufre las consecuencias de la modernización de una ciudad en auge.

Para llevar al lector hasta el momento devastador, que lo expresa con la construcción de la periferia de París, monta la historia del jabalí y durante unos cuantos capítulos parece que estamos leyendo otra novela.

La relación del jabalí con Manuel tiene un doble sentido: en primer lugar, me sirvió para asociarlo a Jean, y no me equivoqué. Y en segundo lugar porque lo asocio a la frase: «jabalí acorralado, embiste». Manuel, como el jabalí, es desplazado de su territorio en diferentes situaciones y se convierte en un ser desorientado, herido y peligroso.

Aun así, para una aparición tan concreta del personaje creo que ocupa demasiadas páginas dentro de la novela.

El final me ha sorprendido más de lo que esperaba. No me había preguntado en ningún momento quién resolvería el asunto de Jean. Debía haberlo imaginado, pues tiene su lógica y sin embargo no se me ocurrió.

El final de Jean y Geneviève es asimétrico y me ha dejado huella. En mi opinión, Lemaitre es piadoso con Jean porque no se lleva a cabo el final que este había elegido para si mismo: tras haber expiado su pecado y por fin reconocer qué tipo de persona es su mujer toma una decisión por los dos; es un final de novela que encajaba muy bien.

Sin embargo, lo convierte en víctima para la familia Pelletier, para sus socios y la sociedad entera; su secreto queda al resguardo de François y por supuesto, Geneviève, de haber podido lo hubiera encumbrado y habría sacado provecho de la situación.  De esta manera Jean queda intacto e impune.

Con Geneviève, en cambio, se podría decir que es más injusto e irónico porque la deja privada de la cualidad que más la definía. Le impone una vida en la que ya no puede ser la Geneviève que hemos visto a lo largo de la saga. Esa pérdida de autonomía puede ser incluso más devastadora que la muerte.

Me ha quedado la incomodidad de un personaje que, siendo capaz de cometer actos terribles, pueda llegar a despertar compasión según que lectores.

 

CITAS:

— Nadie te devolverá los años, nadie te devolverá a ti misma. La vida seguirá el camino que empezó y no volverá sobre sus pasos. No te avisará de su rapidez ni hará ruido; discurrirá en silencio.