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GRANDES PROMESAS. Los años gloriosos

AUTOR: Pierre Lemaitre

EDITORIAL: Salamandra

PUBLICACIÓN: 05/03/2026


Las sagas no siempre acaban con la misma ilusión que se empezaron. De todas las que he leído me quedo con dos: Los años gloriosos, esta que he terminado, y la de Los Westfield, de Reyes de Miguel, sobre todo por su dinamismo en los diálogos y una narrativa estupenda.

Grandes promesas, en general, está bien, aunque sin duda El ancho mundo, primero de la saga, es el mejor. He terminado la novela con la impresión de que  los personajes no han tenido la evolución que tal vez esperaba, y esto no es casual, ya que he llegado a la conclusión de que son las circunstancias las que les obligan a mostrar quienes son realmente, dejando que seamos los lectores quienes los vayamos descubriendo.

Jean es el mejor ejemplo. Su comportamiento no parece inmutarse, pero el cambio se hace evidente al final. Quizá siempre fue así, pero mientras la vida le era favorable esa faceta ha permanecido en segundo plano y cuando llegan los conflictos familiares y profesionales, aflora esa parte de él. Además, mis expectativas para este libro estaban puestas en Jean, más que en el resto de los personajes.

Geneviève, sin embargo, es una mujer dura y fría; disfruta ejerciendo el poder, pero tiene un punto débil: necesita siempre la aprobación de su marido, a quien siempre acaba encumbrando. En todo momento han dado la impresión de no atraerse como pareja y, sin embargo, parecen necesitarse.

Después de leer toda la novela, me quedo con la sensación de que Jean es la conciencia de Geneviève, mientras que ella es el impulso de él. Ninguno por sí solo sería capaz de afrontar la vida que les ha tocado vivir. Creo que hay una complementariedad, y eso explica por qué una mujer tan fuerte como Geneviève sigue valorando el juicio de Jean, y por qué Jean, a su vez, no intenta apartarse de ella.

Los demás miembros de la familia también responden a la misma lógica: son las circunstancias las que revelan su carácter más que transformarlo, y por eso no se aprecia la evolución. Creo que Lemaitre no dice quiénes son sus personajes, sino que los enfrenta a situaciones difíciles y deja que el lector saque sus conclusiones.

De todos estos destaco a Colette. Es un personaje que desde niña se fortalece porque su madre se obsesionó con su hermano Phillipe; guarda también un trauma infantil que pasa bastante desapercibido, pero al final se ve reconocido.

Creo que los capítulos de Manuel quedan algo fuera de lugar. Su actuación final y los motivos que lo llevan a ello pueden estar justificados. Con este personaje Lemaitre busca representar las heridas de la guerra de Argelia, la Francia rural y pobre que sufre las consecuencias de la modernización de una ciudad en auge.

Para llevar al lector hasta el momento devastador, que lo expresa con la construcción de la periferia de París, monta la historia del jabalí y durante unos cuantos capítulos parece que estamos leyendo otra novela.

La relación del jabalí con Manuel tiene un doble sentido: en primer lugar, me sirvió para asociarlo a Jean, y no me equivoqué. Y en segundo lugar porque lo asocio a la frase: «jabalí acorralado, embiste». Manuel, como el jabalí, es desplazado de su territorio en diferentes situaciones y se convierte en un ser desorientado, herido y peligroso.

Aun así, para una aparición tan concreta del personaje creo que ocupa demasiadas páginas dentro de la novela.

El final me ha sorprendido más de lo que esperaba. No me había preguntado en ningún momento quién resolvería el asunto de Jean. Debía haberlo imaginado, pues tiene su lógica y sin embargo no se me ocurrió.

El final de Jean y Geneviève es asimétrico y me ha dejado huella. En mi opinión, Lemaitre es piadoso con Jean porque no se lleva a cabo el final que este había elegido para si mismo: tras haber expiado su pecado y por fin reconocer qué tipo de persona es su mujer toma una decisión por los dos; es un final de novela que encajaba muy bien.

Sin embargo, lo convierte en víctima para la familia Pelletier, para sus socios y la sociedad entera; su secreto queda al resguardo de François y por supuesto, Geneviève, de haber podido lo hubiera encumbrado y habría sacado provecho de la situación.  De esta manera Jean queda intacto e impune.

Con Geneviève, en cambio, se podría decir que es más injusto e irónico porque la deja privada de la cualidad que más la definía. Le impone una vida en la que ya no puede ser la Geneviève que hemos visto a lo largo de la saga. Esa pérdida de autonomía puede ser incluso más devastadora que la muerte.

Me ha quedado la incomodidad de un personaje que, siendo capaz de cometer actos terribles, pueda llegar a despertar compasión según que lectores.

 

CITAS:

Nadie te devolverá los años, nadie te devolverá a ti misma. La vida seguirá el camino que empezó y no volverá sobre sus pasos. No te avisará de su rapidez ni hará ruido; discurrirá en silencio.




SI NO TE CONOCIERA

 

AUTORA: Reyes de Miguel

EDITORIAL: Versátil

PUBLICACIÓN: 03/06/2024

 

Si no te conociera, es el tercer libro de los Westfield. Helen, la tercera de tres hermanos, es la protagonista que pone broche final a la trilogía.

Hay libros, o como en este caso trilogías, cuyas historias no deberían terminar. Cuesta deshacerse de unos personajes con los que has compartido momentos buenos y malos, entrando en sus vidas y siendo testigos de todo lo ocurrido.

Tenía ganas de conocer a Helen más a fondo. En Un perfecto desconocido y Te conozco desde siempre, sus intervenciones siempre tan directas, ya anticipaban su carácter y el malestar de lady Harwick, su madre.

Ahora tiene el protagonismo que se merece y, como era de esperar, ha mostrado su empecinamiento, fuerza ante la adversidad y resistencia. También lo demostraron Alice, Elise, y Emma en las historias anteriores.

El libro se inicia con una carta de Helen publicada en el diario The Sun. Quiere venganza, y la llevará a cabo haciéndola pública. En ella acusa a Derek de haberla engañado y estafado. Y antes de ella a otras mujeres. 

Me ha recordado al inicio de Un perfecto desconocido, cuando Alice, en nombre de Elise, escribe la carta  dirigida a Liam, conde de Harwick. Un comienzo explosivo que anticipa una guerra entre demandante y demandada.

En ese empeño de conseguir lo que se propone y defender aquello en lo que cree, Helen no se amedrenta ante nada; siempre mirando hacia adelante. No va a renunciar a poner a Derek Aldrich donde le corresponde. Él la ha engañado, amenazado a su familia y no se irá de rositas.

Así quedaron en Te conozco desde siempre, el segundo libro de la trilogía. Ella bien cabreada y él sin tener idea de con quien se la había jugado.

La respuesta de su contrincante es una denuncia por difamación, y Helen se verá envuelta en la empresa de buscar pruebas para demostrar que ella tiene razón.

Tarea difícil para una mujer que vive en una sociedad donde a lo más que puede aspirar es a que le busquen marido. En su camino se interpondrá el señor Mulligan, abogado de Derek. -¿Os acordáis de él? -Es el abogado que aparece en Un perfecto desconocido, el que ayudó a Alice a resolver el caso de sus padres.

No sé que impresión causó a los lectores en el primer libro. En este libro es un personaje fabuloso. La personalidad arrolladora de Helen parece que lo anula, pero Mulligan sabe lo que tiene que hacer.

Reyes de Miguel, sabe cómo hacer que te sientas cercana a los protagonistas de sus historias por la destreza que tiene cuando escribe.

Ha sabido plasmar muy bien a cada uno de ellos, tanto que la cercanía que hemos mantenido durante tres años la echaremos de menos.

Resaltar dos cosas:

-Que su familia apareciera justo cuando Helen más los necesitaba en demostración de apoyo. En este punto, y el tiempo que duran los diálogos una podía estar leyendo cualquiera de los tres libros. Como si Reyes de Miguel hubiera querido reunirlos a todos para decirles adiós.

-De cómo se resuelve la batalla que Helen empezó. Es lo que parece, pero resuelto de forma inteligente. El abogado poco valorado hará la jugada maestra.

Quedamos a la espera de que, más pronto que tarde, nos deleite con otra obra.

 

 CITAS:

 ~-Puedo perdonar muchos agravios, de todo tipo, pero que me traten como si fuera idiota no es uno de ellos. Soy demasiado orgullosa, y si le soy sincera, me pesa más el bochorno que el corazón roto.

  ~Esa es la esencia del derecho a la defensa, Helen. Todo el mundo puede tenerla, sin importar lo que haya hecho.

~Tu opinión no cuenta... Tú estás predispuesto a suponer lo mejor de todo el mundo porque tu trabajo es salvarles la vida.

 ~ ¿Eres consciente de la diferencia que hay entre un médico y un abogado? Porque a menos que tengas previsto apuñalar a ese tipo, no te voy a servir de mucho.

~Pues mantente atento, porque no prometo nada.




TE CONOZCO DESDE SIEMPRE

AUTORA: Reyes de Miguel

PUBLICACIÓN: 03/04/2023

EDITORIAL: Versátil

Me gustaría empezar este análisis de Te conozco desde siempre haciendo mención a la sensación que a Proust le causaba el final de un libro y que dice así:

… ¿Y entonces? ¿El libro no era más que eso? Aquellos seres a los que habíamos prestado más atención y ternura que a las personas de carne y hueso, no atreviéndonos nunca a confesar hasta qué punto los amábamos,…; aquellas personas por las que habíamos temblado de emoción y sollozado, no las veríamos nunca más, no sabríamos nada más de ellas…

Con este segundo libro de los Westfield me he sentido un poco así, acompañada de estos personajes que, a medida que avanza la trilogía, he conocido un poco más y compartido sus penas y alegrías. Lo bueno es que queda el tercero y la despedida es solo temporal.

En Un perfecto desconocido los protagonistas son Liam y Alice, y al mismo tiempo vamos conociendo a John y Emma, protagonistas de Te conozco desde siempre. Ahora toca esperar a Helen y ¿…? en Si te conociera.

Lo dije en la reseña de Un perfecto desconocido y lo vuelvo a mencionar en esta, y es la declaración de la autora sobre la situación de la mujer en esa época. Porque estas dos novelas, y la tercera, van más allá de una simple novela ambientada en la primera mitad del siglo XIX.

Con una narrativa desenvuelta y dinámica, con diálogos tocados de cierto  humor e ironía y un vocabulario actual, conducido por los personajes de la novela, demuestra que determinados estereotipos de la época se pueden cambiar en lugar de aceptar que «en la época, era así».

El título es de lo más adecuado. John y Emma se conocen desde que eran muy jóvenes, como si se hubieran parido, y son conscientes de que su amistad es lo más valioso que tienen. Pero llegará un momento en que esa bonita amistad se verá tambaleada porque, relajados en su amistad, aparecerán sentimientos nuevos con los que ellos no contaban.

Si prestamos atención a los títulos, veremos que están relacionados con la lógica en general, con las matemáticas y el ajedrez. Y, por supuesto, tienen que ver con John y Emma. Cuando ya hemos calado a John y hemos comprobado que también tiene sus vulnerabilidades, a pesar de ello, comprobaremos que es un hombre que actúa siempre siguiendo una lógica. Además hace un guiño al juego del ajedrez que siempre han compartido Emma y John.

Otra cosa que ha quedado muy bien es la continuidad con el primer libro. Cierra la etapa de Liam y Alice pero al mismo tiempo se vislumbran los siguientes personajes que son  Emma y John.  El punto de partida es la amistad entre ellos, y al mismo tiempo John va escribiendo un diario, trece cartas en total, en las que va narrando como se conocieron y algunos secretillos que tenía escondidos.

Lady Harwik es la madre de Liam, John y Helen, que no tiene un pelo de tonta, se mantiene en su línea. Es muy estricta, y suspicaz. Aunque sus hijos saben cómo torearla a veces.

Helen, la hermana menor de los tres, siempre es directa y no se corta un ápice. Será el personaje principal del tercer libro y en este de ahora ya se dejan entrever cosillas. Por ejemplo, en su vida se cruza con Derek Aldrich y por lo ocurrido me quedo con la intriga de si continuará o no en el siguiente libro.

Elise, en este libro aparece lo justo, en una conversación con John me ha dejado con la mosca detrás de la oreja; igual no es nada relevante en la novela, pero llamó mi atención. Ya veremos que ocurre.

Tengo que hacer mención al capítulo 13 porque es un número muy bonito para mí, y casualidad o no, en él me queda resuelta una duda que me había surgido sobre la sexualidad de John y porque al final de dicho capítulo, los sentimientos de Emma y John comienzan a definirse. No se puede pedir más. Trece son las cartas que escribe John, con forma de diario. ¿Por qué trece también?

Y al capítulo 19, por eso de que los dos protagonistas comparten la afición por el ajedrez. Es divertido cuando se cartean y terminan despidiéndose con un movimiento de la partida que jugaban. Pero también para comentar un momento de tensión que hay entre ellos, y Emma lo resuelve utilizando sus armas de mujer y su destreza en el ajedrez. Cuando terminé el capítulo sonreí y pensé: -Bien, le ha dado a John un ¡Jaque al rey! Me encantó.

Os recomiendo su lectura.

CITAS:

-Las habladurías se diluyeron con los años, pero si había algo que la alta sociedad conseguía con admirable virtuosismo era  minar el amor propio de quienes daban un solo paso en falso.

-Y si la vida hubiera sido un poco más misericordiosa, él habría sido el tipo de hombre que no prestaba atención a las cosas.  O a las personas. Pero aquel era John Westfield y, claro, tuvo que mirarla del modo en que siempre lo hacía: a los ojos,  sin pestañear.

-Si trato de ser discreto  es porque vivimos en un sistema  que no puedo imaginar generoso ni benévolo hacia una mujer, y un solo desliz que a mí me supondría cierta aura de canalla travieso, a ti podría destruirte antes de que entendieras siquiera lo que ha ocurrido.

-Así que lo único que le quedaba era pedirle algo que fuera lo bastante inofensivo como para que no tuviera motivos para negarse, y lo bastante relevante como para hacerla sentir que aquello había sido una victoria.

-Tenía intención de pedirle perdón, aunque no terminaba de decidir cómo hacerlo porque, a fin de cuentas, ¿Cómo se disculpa uno por una acción de la que no se arrepiente?




UN PERFECTO DESCONOCIDO


AUTORA: Reyes de Miguel

EDITORIAL: Versátil

PUBLICACIÓN: 05/2022


Es unnovela romántica histórica, la primera parte de una trilogía que se desarrolla en los comienzos del siglo XIX y que rompe con la idea que tenemos formada de este género de novela.

En esta historia conoceremos a dos familias, los Westfield y los Jeningham. Ambos cabezas de familia, en su día, hicieron un arreglo matrimonial entre sus primogénitos: Liam Westfield y Elise Jeningham, que por supuesto, no se conocen de nada.

Hay un tercer personaje, Alice, dama de compañía de Elise. Se sienten como hermanas, pues han crecido juntas por motivos que se descubrirán en el libro.

El pistoletazo de salida de esta novela lo da precisamente Alice, que vive inquieta, pensando cómo será su futuro una vez que Elise se case con Liam. Para salir de dudas Alice le propone a Elise escribir una carta a su prometido, Liam Westfield, conde de Hardwick. Este, que vive tan ocupado con su doble vida, en lo último que piensa es en el matrimonio, y mucho menos en su prometida, Elise, de la que no recuerda ni su nombre.

La carta de Miss Jeningham a su futuro marido es un comienzo fascinante, por el tono irónico y al mismo tiempo sutil, que despierta la atención de Liam, tan habituado a no leer las cartas recibidas de otras mujeres.

En dicha carta, Reyes de Miguel, nos deja intuir lo que va a pasar; aun así, puedo decir que lo que nos tiene preparado es genial. Hay, para empezar, un malentendido importante a partir del cual se desarrolla esta novela, aderezado con engaños, pasiones, drama y secretos de familia que irán saliendo a la luz para descubrir la realidad de ambas familias.

Los hijos del conde de Hardwick son tres, Liam, John y Helen Westfield. De ahí que esta novela sea una trilogía, un libro para cada uno de los hermanos. En esta primera parte ya podemos imaginar quien es el "perfecto desconocido".

Liam, como hermano mayor, no quiere heredar el título de su padre, ni está al tanto de la situación familiar, y su deseo es renunciar a todo. Lo que de verdad le apasiona es aprender medicina con el doctor Smith. Esta doble vida la lleva en secreto mientras no consiga dejar atrás los convencionalismos a los que su posición social le obliga a aceptar. ¿Pero será posible renunciar a dejar de ser conde? Lo iremos viendo.

Elise Jeningham, aunque aparenta ser un personaje con menos carácter, creo que no le hace falta. Es muy joven y le falta madurez, pero si algo tiene en común con su prometido es que tampoco desea ese matrimonio que su padre preparó por el interés de este.

Alice, en cambio, es una mujer decidida, con determinación, que influye bastante en su amiga. Fue acogida por la familia Jeningham y destinada a ser dama de compañía de Elise. Su madre, la señora Jeningham, la empleará como criada y para el señor Jeningham, ya nos lo podemos imaginar. Aunque les está agradecida, tiene motivos suficientes para querer abandonar el nido en el que se encuentra y desaparecer. Ambas amigas son conscientes de lo que se cuece en esta familia y sabrán ingeniárselas.  

Voy a mencionar también a John y a Helen, los hermanos de Liam, que le siguen en edad, en el orden que los escribo. Me parecen geniales, sobre todo Helen. Después de haberlos conocido en este primer libro, tengo gran curiosidad por saber cuál será la historia de cada uno de ellos. Serán perfectos aliados en esta primera novela. ¿De quién?...Lo iremos viendo

"Un perfecto desconocido" es una novela amena, divertida, dinámica, con una lectura tan ágil que te conecta y no sabes parar. El estilo de escritura es vivo, en todo momento te mantiene animada y expectante ante lo que está ocurriendo. No hay tiempo para aburrirse porque siempre quieres saber qué pasa después. En pocas palabras: "Está muy bien escrito"

Como dije al principio, esta historia rompe con la idea que tenemos formada de este género de novela. Está ambientada en una época en que la mujer sufre desigualdad por el simple hecho de haber nacido mujer. Si eres hija, tu padre es el que decide tu futuro eligiéndote un marido. Si te conviertes en la señora de…, más de lo mismo, porque tu marido decidirá por ti. Pues bien, si hay algo buenísimo que ha hecho Reyes de Miguel en este libro es romper con los cánones de la época sin que por ello deje de ser una novela romántica ambientada en el siglo XIX.

Como dice Reyes de Miguel: Novela. Es decir, ficción. Ficción que orbita en torno a un tema: el amor, por qué no romper con los estereotipos….

¿De qué hablo cuando hablo de novela «romántica histórica»?

CITAS:

-De hecho, el señor Jeningham, mi amado padre, se escandalizaría de su existencia. Así pues, me dirijo a usted por voluntad propia.

-… espero que no imagine usted ni por un segundo que mis líneas están cargadas de sutil ironía. Me tengo por una persona muy poco dada a las sutilezas.

Con todo mi desconocido respeto,

Miss Jeningham

- La realidad es que el amor como tema sobre el que escribir, cantar, componer, grabar, debatir… nunca ha dejado de estar de moda. Es, junto con el odio, la vida, la muerte y el miedo, uno de los grandes temas del arte, en general, y de la literatura, en particular.

- Novela. Es decir, ficción. Ficción que orbita en torno a un tema: el amor, por qué no romper con los estereotipos….

EL ÁNGEL Y LOS PERVERSOS

AUTORA: Lucie Delarue-Mardrus

PUBLICACIÓN: 04/03/2026

EDITORIAL: Alba Editorial


El ángel y los perversos, es un título que me sugirió una historia protagonizada por el bien y el mal. En realidad, no es tan literal, aunque al principio es inevitable pensar que estos dos conceptos están presentes en la novela. Es una idea que cobra fuerza al principio, sin embargo, al final llegué a preguntarme hasta qué punto a los perversos se les puede adjudicar ese calificativo.

El libro fue escrito en 1930. El tema que narra es delicado, y mucho más en una época en que el poder de las convenciones sociales hacía cuestionarse todo lo que no entrara dentro de la normalidad establecida.

La compasión que sentí por Mario al principio fue dejando paso a la percepción de una ironía cada vez más presente, y de un leve cinismo con el que el personaje parece protegerse de un mundo que nunca terminó de aceptarlo.

El elemento más importante en la novela es la identidad de Mario, y de Marion; es, ante todo, una condición física: su cuerpo no encaja en la clasificación sexual binaria de la época. Hoy se conoce como intersexualidad y en la época en que se sitúa la novela se definía con hermafrodita.

La autora presenta dos realidades: el conflicto que origina en los demás, y la que ella vive al margen de todo lo que le rodea. No es una cuestión de cómo quería sentirse; no es algo que nace de sí misma. Su tristeza se produce ante una verdad dolorosa que no ha causado. Él solo ha nacido, pero en sus padres solo ve desilusión. 

Hay un salto en el tiempo entre la infancia de Mario y la juventud. Puede ser una decisión deliberada de la autora para dejar constancia en la mente del lector el origen de la herida. Desde su nacimiento, Mario, ha sido definido antes de que él pueda hacerlo por sí mismo, como si le hubieran robado su identidad.

Por eso, cuando empieza a vivir como Marion, el nombre de Mario sigue formando parte de su historia. Marion no borra a Mario; representa la forma en que decide presentarse al mundo.

¿Esto la hace vulnerable? Durante la novela no lo he percibido, pero al final ocurre algo muy bonito y emotivo que desvela cómo se ha sentido siempre y de qué forma encuentra, por fin, una posibilidad de reconciliación con esa herida.

Creo que la riqueza de la novela está en la sensación que esta lectura pueda producir en quien la lee. Contiene una prosa elegante, que sugiere más que demuestra, y al mismo tiempo conmueve mientras transmite la evolución emocional de Marion. Todo transcurre de forma apacible y sin dramas.

El dolor se percibe a través del comportamiento de los demás; es tan sutil que nadie lo nota. Ella sufre, en silencio, incapaz de hacer daño.

Los demás abusan de su confianza, pero sin maldad para satisfacer sus propios deseos. No hay personajes perversos en el sentido de malvados, pero es cierto que se muestra a una sociedad incapaz de salir de sí misma.

A pesar de la infancia que ha tenido Marion, y aunque descubre que el mundo no funciona con la lógica de la entrega, sino con del deseo individual, su comportamiento la hace seguir confiando. Podría decirse que espera encontrar comprensión, pero por como termina esta historia me inclino más a pensar que se trata de cubrir esa carencia familiar que tuvo de niño.

He visto en esta novela no solo una cuestión de identidad; es también una reflexión sobre la naturaleza de las relaciones humanas. No es la historia de un personaje convertido en excepcional por ser considerado diferente. Es la historia de alguien que nunca deja de buscar la aceptación que le fue negada desde el comienzo de su vida.

La novela muestra cómo una sociedad puede convertir a una persona en alguien que siempre tiene que justificarse o esconder una parte de sí.

 

CITAS:

—Amén. Todos los padres son estirados y desconfiados, todos los clérigos, desdentados y adustos, todos los niños, tratados como prisioneros culpables.

—El horror sin nombre de mi infancia era, pues, una historia aún más negra que su recuerdo en mi alma, veneno eterno.

—Puesto que no soy un ser humano como los demás, ¿no es ya, desde mi nacimiento, como si todo el mundo estuviera muerto? No amo a nadie, nunca he amado a nadie, probablemente nunca amaré a nadie. Nada podrá hacerme creer que tengo derecho a amar siquiera a un animal. Cuando muera, mi muerte solo será una catástrofe para mí misma, suponiendo que morir lo sea. Si alguien me amara, me sentiría indispensable para un corazón que late, y entonces sería, a mis propios ojos, un ser valioso, y me defendería de la muerte.

—Se descubren milagros en el refrán más banal cuando se experimenta personalmente su verdad.




HOTEL TITO

AUTORA: Ivana Bodrozic

EDITORIAL: Menoscuarto

PUBLICACIÓN: 03/04/2023


La novela está ambientada en los primeros años de la desintegración de Yugoslavia, más concretamente en el inicio de la independencia de Croacia, entre los años 1991 y 1995. La autora, Ivana Bodrožić, ha inspirado la historia en su propia experiencia infantil durante el conflicto, cuando contaba nueve años.

Al leer Hotel Tito, me ha parecido interesante resaltar que la autora nació en 1982. Ella pertenece a una generación para la que Tito ya llevaba doce años muerto y la Yugoslavia que gobernó empezaba a quedar lejos, pero sufrió las consecuencias del cambio que se empezó a fraguar desde la muerte de este.

Elegí este libro por el título, por la familiaridad que tengo con el conflicto de los Balcanes y por cómo me afectó en lo personal.

Hotel Tito es un nombre en parte autobiográfico. El complejo donde vivió Ivana de niña como refugiada se llamaba así, y antes, había sido una residencia o complejo vacacional vinculado a la época yugoslava y asociado al nombre de Tito.

¿Por qué la autora decidió convertirlo en el título de su novela? Pues aparte de lo dicho antes, quizá porque simboliza la Yugoslavia desaparecida y por lo que pueda haber de contradictorio en cuanto a las opiniones que de este personaje se tienen.

La palabra «hotel» sugiere una estancia temporal. Sin embargo, para Ivana, ese lugar acabó convirtiéndose en el espacio donde transcurrieron varios años decisivos de su infancia y adolescencia como refugiada.

Es una historia que ha sido escrita años más tarde, cuando la niña alcanzó su madurez y comprendió lo que había ocurrido; por la necesidad de volver a esa infancia y tomar conciencia de las heridas que esa etapa le dejó para siempre.

La novela está narrada con una voz que se aproxima a la de una niña de nueve años, pero no hay que olvidar que está reconstruida desde los recuerdos de la autora que toman forma según va comprendiendo.

No hay dramatismo en la voz que narra. Apenas se percibe tristeza, horror, enfado o deseo de venganza en la mente de esta niña. Quizá porque analizado desde su mirada no podía comprender del todo cuáles eran las causas de lo que estaba viviendo.

Es el testimonio de Ivana, de su experiencia durante el conflicto. El punto de vista de una niña que no entiende la situación que está viviendo; tiene que desplazarse para convertirse en refugiada y es señalada por ello; su padre está ausente en su vida; sus amistades no envejecen porque tiene que cambiar de lugar.

Creo que el verdadero dramatismo de la novela reside en la cotidianidad de esos cinco años en los que la guerra no aparece de forma explícita. Y aunque haya sencillez en su narración, aunque no muestre ese lado trágico, sí hay que fijarse en lo que escasea en su vida: la rutina que cualquier niño debería tener sea cual sea su condición de vida.




ÚLTIMOS DÍAS EN BERLÍN

 

AUTORA: Paloma Sánchez Garnica

PUBLICACIÓN: 17/09/2025

EDITORIAL: Planeta


Últimos días en Berlín es una novela que atraviesa diferentes momentos históricos decisivos para Europa, y sirven de escenario para narrar la vida y el destino de la familia Santacruz.

La autora sitúa al lector en distintas épocas. La primera transcurre en 1921, en Petrogrado, actual San Petersburgo. Una ciudad que ya no reluce tras la caída del Imperio zarista y donde comienzan a sentirse las consecuencias de la Revolución rusa. En este escenario, la familia Santacruz vive sus últimos días de bienestar antes de que las nuevas circunstancias los obliguen a huir. Los destinos de sus miembros tomarán caminos diferentes y ya nada volverá a ser igual.

La segunda etapa se sitúa en 1933, en Berlín, cuando el nazismo daba sus primeros pasos en Alemania. Un narrador en tercera persona acompaña a Yuri, el hijo mayor de los Santacruz, en el largo y penoso recorrido que le espera tras su llegada a la ciudad.

A través de los personajes se refleja cómo la sociedad alemana, especialmente aquella que no compartía las ideas del nazismo, se resquebraja y queda cada vez más atrapada en el nuevo sistema político que emerge. La rapidez con la que se propagan el odio y el fanatismo entre los partidarios de Hitler es un detalle que llama la atención, aunque quizá esté justificado por el ritmo de la novela.

Sin embargo, no encuentro gran profundidad en los personajes; más bien funcionan como hilos conductores que dan continuidad a la historia. Es en el contexto histórico donde veo reflejados los sentimientos de rabia y odio provocados por el miedo, la sospecha y las ideologías, y donde percibo una intensa carga moral y emocional que, como lectora, no he podido evitar sentir.

Los acontecimientos políticos no aparecen siempre de forma explícita en las escenas, pero lo impregnan todo; son los que intervienen, condicionan y moldean la vida de unos personajes que intentan mantener sus valores por encima de todo y sobrevivir al mismo tiempo.

La tercera etapa transcurre en Moscú, en 1939. Viajar hasta allí significa para Yuri aplazar el presente y enfrentarse definitivamente al pasado. Los cabos sueltos que quedaron tras la precipitada huida de su familia se resuelven, pero a un precio muy alto.

La caída de Berlín, en 1945, constituye la última etapa de la historia y el final al que Yuri debe enfrentarse cuando regresa.

La línea temporal de la novela es lineal y, aunque hay cambios de escenario, la ubicación temporal nunca resulta confusa y permite seguir con claridad la evolución histórica de los acontecimientos.

Hay giros inesperados que mantienen viva la esperanza de supervivencia de los protagonistas. Algunos resultan verosímiles y encajan de forma natural en el desarrollo de la trama; otros se intuyen con cierta antelación. También los hay que irrumpen de manera repentina y parecen una casualidad excesiva. Sin embargo, si se reflexiona sobre la escena y se analizan los detalles que la preceden, se encuentra una justificación dentro de la lógica narrativa.

El final me ha parecido previsible para los personajes principales. Al principio puede parecer arriesgado, pero, a medida que avanza la historia, la autora va dejando pistas que permiten intuir su desenlace. Es cierto que se merecen un final feliz después de todo lo que han pasado y que, una vez concluida la tragedia de la Segunda Guerra Mundial, poco más queda por decir. Aun así, me ha sonado a cuento de hadas con un componente romántico.

En conjunto, es una historia que engancha y se hace sentir, sobre todo porque el lector queda inmerso en unos acontecimientos que afectan directamente a la sensibilidad de quien los lee desde la ficción.

Quizá el sentido último de esta novela sea preguntarse qué lleva a la condición humana a originar una guerra. Podrían darse muchas respuestas, pero no es el momento de hacerlo. Prefiero quedarme con una reflexión en la voz de un mando ruso dirigiéndose a una de las protagonistas alemanas: «Mis hombres y yo no dejamos de preguntarnos por qué vinieron a por nosotros teniendo lo que tenían».

CITAS:

—No es posible que un alemán se considere superior a otro por la raza. Y si esto es así, entonces Alemania ha dejado de ser un estado de derecho.

—Mamá nos enseñó que el arrepentimiento y solicitar perdón son actos igual de voluntarios que el daño que puedas haber ocasionado, pero tanto el arrepentimiento como el perdón poseen la mágica capacidad de sanar el alma herida.




CORAZÓN TAN BLANCO

 

AUTOR: Javier Marías

EDITORIAL: Debolsillo

PUBLICACIÓN: 06/10/2006


Corazón tan blanco es un título escogido de Macbeth, obra de Shakespeare. Hace referencia a Lady Macbeth cuando dice: «Mis manos son de tu color, pero me avergüenzo de llevar un corazón tan blanco».

Recién empezada la novela ya se crea el desconcierto con un suicidio inesperado, y como único dato, una mujer recién casada, y recién llegada de su viaje de novios. Y ahí queda todo, resumido en apenas unas páginas. Un acto cometido, supuse yo, por un sentimiento de culpa o un secreto guardado y revelado.

Lejos de parecer un caso a resolver, por eso de que ha muerto alguien, el libro resume con palabras sencillas algo de lo que no estamos libres: la curiosidad de conocer un pasado que nos escama, pero tambien de contarlo porque ayuda a superarlo.

El narrador en primera persona es Juan Ranz, hijo de Juan Ranz padre, y para no confundir al uno con el otro al padre solo se le llama Ranz.

La historia que cuenta Juan se mueve entre el pasado y el presente, pero no de forma cronológica. Su vida presente se podría decir que transcurre como otra cualquiera, pero su trasiego mental, salido en cualquier momento de cualquier día, despiertan en él recuerdos pasados: la curiosidad, la incertidumbre y las preguntas sin respuesta que irán encadenando y sacando a la luz ese pasado oscuro.

La vida de Juan gira en torno al matrimonio, y por la forma en que lo plantea, en como reflexiona sobre el cambio que va a tener su vida, da una impresión resignada porque no se expresan los sentimientos que se esperan en unos recién casados. Y la explicación está en la incomodidad, que no sé si llamarlo inseguridad, de la quemazón que se produce en el interior de Juan sobre lo que implica el matrimonio.

Desde el principio se percibe la inquietud progresiva que se produce en Juan. A medida que recuerda el pasado, sus reflexiones, interpretadas desde su presente como hombre casado, van cobrando sentido y da la casualidad de que esos secretos se acercan a su padre.

Muchas preguntas me he hecho mientras leía esta novela para atar cabos, pero todas quedaban siempre en las mismas suposiciones pues nada está claro hasta el final.

Ese análisis que se hace Juan acerca del matrimonio, cuando ya pasa la treintena, me pareció algo absurdo teniendo en cuente que si ha esperado es para tener las cosas más claras. Pero los tiros no van por ahí, aunque es el factor desencadenante que lleva a dar con el sentido de la novela.

Al mismo tiempo, son igual de importantes los recuerdos de infancia y juventud que van desgranando la figura de su padre y esos secretos familiares que guarda la novela. La figura de Ranz y los secretos irán saliendo a través de sus intuiciones, frases que recuerda, lo que no se dice, reacciones extrañas, casualidades, y escenas a las que se le encuentra sentido más tarde.

Es posible que Juan creciera en un ambiente marcado por algo no resuelto, pero del que no ha sido consciente hasta hacerse adulto, hasta que un acontecimiento como el hecho de contraer matrimonio le ha llevado a hacerse preguntas.

Por eso intuye; por eso es mejor no saber; por eso lo que no se dice no existe. Son frases que Juan se dice a si mismo a lo largo de la novela que desembocan en el pasado que desconoce.

Se puede tener miedo a conocer lo desconocido, a lo que nunca se ha contado, y eso asusta, por eso Juan no quiere saber, pero la final decide escuchar. En el caso de Ranz, que nunca ha contado su secreto, termina por contar lo sucedido y a partir de ese momento «se hace viejo».

Este matiz me ha llamado la atención. Es una observación que hace Juan hacia su padre: cada vez que lo ve piensa que no ha envejecido. Sin embargo, después de tener la confesión de su padre, Ranz parece haber envejecido a los ojos de su hijo. Es una forma sutil de sugerir que Ranz se ha desprendido al fin del peso que llevaba décadas soportando.

Luego está Juan y lo que ha provocado en él: el sentido de la culpa ya ha sido transmitido y conocer el secreto puede cambiarle en ciertos aspectos. De ahí preguntarnos si queremos mantener el corazón blanco o mancharlo y si siempre tenemos opción de elegir.

La narrativa de Marías, durante muchos capítulos, me ha llevado a reflexionar, y sin darme cuenta yo solita me lo hacía complicado, pero cuando las piezas empiezan a encajar he comprendido que el significado de la historia está en lo humano y cotidiano. Lo inquietante es precisamente que detrás de toda esa complejidad esas situaciones son posibles en la vida real.

Un Corazón tan blanco es el que no sabe nada, que no conoce el secreto. Es un corazón blanco, no en el sentido puro, ni inocente, sino en el sentido de que no conoce.

No se trata de aprender: Ranz no siente arrepentimiento por lo que hizo; creo es otra muerte la que le duele más, la que tenía el corazón blanco porque no sabía nada, no conocía el secreto y él se lo contó.

 «¿Y ahora qué?» Es una pregunta sin respuesta que surge al principio de la novela. Creo que también sería interesante hacerla al final porque es donde se puede encontrar algo parecido a una respuesta. Como el final de la novela, esta pregunta deja al lector en la ambigüedad: Ranz confiesa su secreto y esto es irreversible. Lo que estaba callado ya existe.

¿Cambia esto las cosas en los personajes que saben del secreto?

¿Sus vidas van a seguir siendo las mismas?

¿Qué queda después de conocer la verdad?

El mensaje de la novela es si esas verdades que se cuentan, además de revivirlas, cambian ciertos aspectos en las vidas de las personas, si terminan por transformar sus conciencias.

Me ha gustado la reflexión final de Juan: «Poco importa, todo es pasado y no ha sucedido y además no se sabe. Lo que oí aquella noche de los labios de Ranz no me pareció venial ni me pareció ingenuo ni me provocó sonrisas, pero si me pareció pasado. Todo lo es, hasta lo que está ocurriendo»

Al final, Juan parece afectado por lo que ya sabe y, al mismo tiempo, es consciente de que hay cosas que no se pueden cambiar. Cabe suponer que dejar este conocimiento de la verdad en el pasado es una forma de aceptar lo ocurrido para seguir viviendo, pero sin el corazón tan blanco.

Por último, si después de terminada la novela, se relee la frase citada de Macbeth, la palabra «avergüenzo» parece oponerse al significado que Marías le da al corazón tan blanco. Lady Macbeth desprecia ese corazón tan blanco; Marías nos lleva a preguntarnos si perderlo no es una tragedia, como de hecho ocurre. Lo dejo como reflexión final.

 

CITAS:

—La verdad nunca resplandece, como dice la fórmula, porque la única verdad es la que no se conoce ni se transmite, la que no se traduce a palabras ni a imágenes, la encubierta y no averiguada, …

—Pude callar y callar para siempre, pero uno cree que quiere más porque cuenta secretos, contar parece tantas veces un obsequio, el mayor obsequio que puede hacerse, la mayor lealtad, la mayor prueba de amor y entrega.

—Mancharse las manos con la sangre del muerto es un juego, un fingimiento, un falso maridaje suyo con el que mata, porque no se puede matar dos veces, y ya está hecho el hecho.




LAS AMISTADES PELIGROSAS

 

AUTOR: Pierre Ambroise Choderlos de Laclos

EDITORIAL: Penguin Clásicos

PUBLICACIÓN: 18/05/2023


Las amistades peligrosas, es una novela epistolar escrita con las numerosas cartas que diferentes personajes se envían entre sí. En ausencia de un narrador, las plumas de estos aristocráticos personajes pueden hacer creer que fueron ellos quienes las escribieron y se las enviaron.

Las cartas están organizadas de forma lineal y progresiva y los acontecimientos que se van narrando avanzan en el tiempo; cada carta responde a otra para comentar los hechos recientes y así evoluciona la historia. Desde el principio, el lector puede tener conciencia del plan que se crea, cómo se desarrolla este, y las posibles consecuencias que traerá después.

Ilustración de la carta X de Las amistades peligrosas, 1796. «O mon ami, lui dis-je… Pardonne-moi mes torts, je veux les expier à force d’amour»

Laclos, de profesión militar, empezó a escribir estas cartas, conocidas tambien con el título de Las relaciones peligrosas en 1778, y fueron publicadas en 1782. Un año más tarde fue ascendido a capitán de artillería, y no sintiéndose muy integrado en los menesteres que esta profesión exige, solicitó una baja de seis meses durante la cual, en París, puso en práctica su vocación literaria. 

En ellas retrata una aristocracia francesa centrada en las relaciones sociales; una élite que vivía buena parte de su tiempo en salones donde compartían tertulias, cotilleos, pero, sobre todo, ser visto, reconocido y mantener una imagen.

Todo se teje en un lenguaje muy cuidado y formal: es elegante, elaborado y de vocabulario extenso y poético. Esta entretenida forma de comunicarse, muy habitual en la época, era tan frecuente que da la impresión de que la comunicación era en tiempo real.

Hay que destacar en estas cartas los diferentes estilos de lenguaje que utiliza Laclos para expresar, seducir, manipular, convencer, justificarse, insinuarse, ironizar y ser hipócritas, buscando de forma sutil y casi nunca directa producir un efecto. 

Ilustración de la carta XLIV de Liaisons Dangereuses, 1796.

Muy pronto una se percata de que en este círculo de apariencias y engaños la marquesa y el vizconde, amantes, amigos y rivales, hacen homenaje al título de la novela. Se consideran como iguales y se nota que el juego de la manipulación les causa placer y alimenta sus orgullos.

Con las maquinaciones de ella se inicia una trama intencionada: la de vengarse de cierto hombre que le ha hecho sentirse despreciada, y decide herirle en su honor ahora que va a casarse con otra mujer más joven.

La marquesa es quien dirige la empresa de corromper a la joven antes del matrimonio, y para ello le propone al vizconde que le ayude. Este, se opone en principio porque anda atareado en otra conquista en la que ha de poner más empeño; considera que la proposición de la marquesa para seducir a una jovencita es demasiado fácil y la victoria obtenida no sería tan interesante.

Según esto, la novela empieza con dos objetivos que se llevan a cabo por separado: el de la marquesa y el del vizconde. Sin embargo, en la relación personal que mantienen a través de sus cartas es inevitable que uno invada el juego del otro quedando ambas tramas entrelazadas.

Cuando el plan de la marquesa parece solucionarse; cuando cree haber alcanzado su objetivo, y segura de que la inocencia de la joven ya no es tal y su futuro matrimonio se verá alterado, esta se relaja y se centra más en el asunto del vizconde que parece no ir según lo previsto. Y aquí es donde hay que prestar atención.

Ilustración de la carta XCVI de Liaisons Dangereuses, 1796.

Lo que detecta la marquesa son señales que empiezan a inquietarla: ambos, que siempre se habían considerado por encima de las emociones, el vizconde parece estar cayendo en su propia trampa y eso la altera porque ya no lo considera su igual. La consecuencia de esto son los celos que ella empieza a sentir, luego entonces la marquesa también podría estar sucumbiendo.

Es algo que acontece de forma sutil, por lo que aconsejo prestar atención a lo que se dicen entre ellos en sus misivas, ya que lenguaje tan elaborado puede llevar a la dispersión del lector.

Los personajes implicados de forma involuntaria, por supuesto desconocedores de lo que se cuece, en realidad son meros objetos puestos a disposición del vizconde y la marquesa para llevar a cabo el plan. 

Aunque estas cartas lleven a centrarnos en las pasiones que acontecen en los personajes, es inevitable preguntarse si la marquesa y el vizconde saldrán airosos de ese plan que iniciaron.  

Porque cuando se intenta elaborar una estrategia que depende solo de una persona, esta lo mantiene todo bajo su control y, si, por el contrario, se decide compartirlo con alguien más, como es el caso del que hablo, es posible que las cosas se tuerzan.

Ambos utilizan la confianza y la intimidad de sus víctimas, con la diferencia de que el vizconde actúa emocionalmente y la marquesa, controlando sus emociones, es más fría y calculadora.

Ilustración de la carta LXXI de Liaisons Dangereuses, 1796.

La amistad era parte del juego y al comprender sus víctimas que quienes fingían ayudarles habían estado manipulando y ocupando secretamente sus lugares, el ritmo, al final de la novela abandona su lentitud deliberada y se acelera de forma vertiginosa.

En cuanto a sus víctimas están los que quedan destruidos porque las apariencias dejan de serlo y el honor se resiente; otros regresan voluntariamente al origen tras lo aprendido una vez perdida la inocencia, y otros pierden definitivamente la ingenuidad sentimental con el desengaño amoroso.

Lo cierto es que tanto la marquesa como el vizconde, seguros de su invulnerabilidad y convencidos de que sus pasiones estaban dominadas, no hay que descartar que puedan terminar atrapados en ellas. ¿Han recibido lo que han cultivado?

El desenlace termina en un drama para algunos personajes, y para los que la situación fue más llevadera no es necesario extenderlo más. Esta novela epistolar de Choderlos de Laclos puede interpretarse como una lección moral sobre la amistad traicionada en la que nadie sale ganando. 

 

CITAS:

—No es raro ver que la melancolía y el fastidio del mundo sean síntomas precursores de alguna grave enfermedad; los males del cuerpo, así como los del alma, hacen desear la soledad; y a menudo echamos en cara el mal humor a aquél de cuyos males deberíamos tener lástima.

—Si he de dar crédito a lo que tantas veces me han dicho, los hombres no aman tanto a sus mujeres cuando las han querido antes de serlo.

—¡A donde nos arrastra el orgullo! El sabio tiene razón, cuando dice que es el enemigo de la felicidad. ¿Dónde estaría usted ahora, si yo no hubiera querido más que burlarme?