AUTOR: Ludwing Lewisohn
PUBLICACIÓN: 1930
EDITORIAL: Hermida
Editores
Me
ha llamado la atención el nombre de Scott, escrito así en la portada del libro,
y en la traducción del texto aparece escrito como Escott. ¿Es un error
de traducción de la obra? También he percibido algún error en la composición de
alguna la frase que me ha llevado a confusión, y no sé si considerarlo un error
de traducción. Solo mencionarlo por si otro lector lo percibe también.
La
novela aborda temas como la identidad, las convicciones y los conflictos
interiores que tiene el protagonista. Indaga sobre el amor, el sexo, la
amistad, la hipocresía y la justicia.
Todo
lo anterior queda reflejado en tres matrimonios americanos, unidos por una amistad
que empezó, entre los chicos, cuando estaban en la universidad y que decidieron
mantener.
Los
Clayton son ricos; los Sampson son judíos y luego están Stephen y Dorhoty, los
Scott.
La
novela se divide en cuatro libros:
—Un
destino estadounidense
—Sampson
y Escott
—Sobre
el tiempo y los cambios
—Que
trata del amor y de la muerte
La
aparente armonía social que se percibe en las tres parejas es solo superficial.
Debajo de cada una de ellas hay una serie de diferencias que no afectan
necesariamente a sus convivencias. Estas apenas son perceptibles, más bien se
reflejan en pequeños gestos, silencios, comparaciones o sentimientos que no se
expresan de forma directa.
Y
lo curioso es que tampoco parece haber fragilidad. Se podría decir que las tres
parejas guardan las apariencias, pero tampoco es del todo cierto.
Los
Sampson, el matrimonio judío, me ha parecido la pareja más sencilla; actúa con
más naturalidad y no necesitan demostrar nada. Son lo que son; su condición de
judíos forma parte de su identidad, y no ven problema en expresar aquello que
piensan y sienten. Esto es posible a que se cumple el perfecto rol de marido
que ha prosperado porque su mujer se ha amoldado a sus necesidades. Además, lo
reconoce muy satisfecho.
Sin
embargo, los Clayton, son el matrimonio rico que se ha construido una identidad
basada en la apariencia, en concreto Oliver Clayton; hablo solo de él porque su
mujer participa poco.
Desde
que lo conocemos en la universidad, su riqueza le ha protegido: las puertas se
le abren; los demás le atribuyen cualidades que él sabe que no posee. Y
precisamente porque conoce sus debilidades, necesita dar una imagen de
seguridad, capacidad y fortaleza.
Mi
impresión es que el autor se vale de estos dos matrimonios para hacer contraste
con Stephen y Dorothy, los Scott, y reflejar a través de ellos otro tema
importante en esta obra: el puritanismo estadounidense.
Dorothy
es quien mejor lo encarna y tampoco sale bien parada: es una mujer inamovible
en sus principios y no evoluciona en ningún sentido; la forma en que juzga a los demás y sus
prejuicios hacia Ruth y David por ser judíos, la convierte en una esposa
incómoda para Stephen.
Stephen
es más complejo. Aunque ha recibido la misma educación que su mujer, reconoce
que el comportamiento de ella es incómodo y le impide avanzar en la búsqueda de
sí mismo que ha emprendido.
Pero
Dorothy muere, y se produce un alivio en Stephen que lo lleva hasta Beatrice en
un intento de buscar un terreno distinto sin lograr la liberación que tanto
ansía. Beatrice también sale perjudicada porque su comportamiento es el de una
mujer feminista que no consiente depender de ningún hombre; más bien los
utiliza y esto no le gusta a Stephen.
Hasta
aquí quedan resumidos los tres primeros libros, y es en el cuarto titulado «Que
trata del amor y de la muerte», donde la novela da un giro que me parece
relevante, sobre todo en el concepto que se tiene de la mujer.
De
forma progresiva, ese puritanismo basado en las convicciones de Stephen y los
demás personajes se convierte en algo más personal: no se trata ya solo de las
normas que impone la sociedad, sino de lo que cada individuo considera justo y
hasta donde le puede llevar su propia conciencia.
Paul
es un personaje que al comienzo parece secundario ya que el autor lo reserva
para la última parte. Comete un asesinato, cuyo móvil es el amor basado en los celos
y la posesión. No ve lo ocurrido como una simple infidelidad porque además siente
que le han arrebatado a Janet, algo que le pertenecía. Harris es el amante, y
desde su perspectiva, ambos son los responsables de la traición, pero es Harris
quien acaba pagando con su vida.
Lo
interesante es que Paul construye un argumento moral para justificar el
asesinato. Hace de su conciencia una ley propia y se atribuye la capacidad de
decidir lo que es justo y lo que no. Consigue
librarse de la cárcel con la ayuda de David Sampson y Stephen. Es sorprendente
cómo estos liman el argumento a Paul para que no sea condenado.
Como
abogados están justificando, igual que Paul, el asesinato que ha cometido este.
Por
eso, al terminar la novela, no estoy tan segura de que su sentido último sea
únicamente una crítica del puritanismo estadounidense. Creo que Lewisohn parte
de ese mundo de convenciones, prejuicios y normas sociales para llegar a algo
más íntimo: la búsqueda de una verdad propia, la de Stephen, y los límites de
la conciencia individual, la de Paul.
Según
esto, veo un contraste interesante entre Stephen y Paul. Stephen convierte su
existencia en una búsqueda que es subjetiva, porque ¿cuándo podemos estar
seguros de haber encontrado aquello que buscamos?
Paul,
sin embargo, está convencido de lo que considera justo y actúa conforme a su
conciencia y la convierte en una ley absoluta para terminar justificando
aquello que sería injustificable.
Quizá
esté ahí el sentido de la novela: si nos liberamos de las normas sociales en
las que hemos sido educados, ¿qué nos garantiza haber resuelto la búsqueda? Y
de ser así y haber encontrado nuestra verdad propia, ¿puede llevarnos a
convertir la conciencia en una ley para los demás?
Una
lectura interesante que sin duda da que pensar.
CITAS:
—Se ha
descubierto que en el corazón de las más tiernas y más estrechas relaciones
humanas se esconde el germen de la enemistad y la discordia, que el amor más
grande está contaminado en parte por el odio.
—Gritan: ¡La vida
es triste! cuando son ellos los que están tristes, quieren que la vida les
aporte todo, pero ellos no le aportan nada a la vida.
