AUTORES: J.J. Abrams y Doug
Dorst
EDITORIAL: Duomo
Ediciones
PUBLICACIÓN: 2023
El
barco de Teseo es
una novela que se apoya en la leyenda mitológica de Teseo y el barco en el que regresó
de la isla de Creta tras vencer al Minotauro. Los atenienses conservaron aquel
barco durante generaciones y, con el paso del tiempo, fueron sustituyendo todas
las piezas que exigían ser reemplazadas.
Esta
leyenda mitológica plantea el dilema de si un objeto sigue siendo el
mismo después de haber reemplazado todas sus partes; de si el barco de Teseo
continuaba siendo el mismo tras ser reparado o era otro distinto. Es una
cuestión que siempre dará lugar a opiniones enfrentadas; yo creo que lo
importante es aquello que trasciende.
El
lector se enfrenta a una historia de ficción de principio a fin. Straka es un autor
inventado del que nada se sabe y F. X. Caldeira, también ficticio, es un prologuista
y estudioso de la obra.
La
novela gira en torno a un personaje que sale del mar, como si lo escupiera, y
deambula por un puerto sin saber quién es, dónde está y porqué ha llegado hasta
allí. Todo comienza con un desconocimiento absoluto, incluso de sí mismo. Pero,
según avanza en sus pasos y recorre lugares que sin duda son una aventura, van
apareciendo pistas que sirven al lector y al propio personaje para llegar al
final de su historia.
Hay
una frase que aparece con cierta frecuencia: «lo que es del mar vuelve al
mar». Esta idea cobra sentido a medida que vamos conociendo el orden de la
vida de S: un hombre que sale del mar sin identidad y para quien el
puerto es un espacio del que siempre empieza y siempre regresa.
La
primera sensación que me invadió nada más empezar fue la de estar inmersa en un
comic, un género que no leo y que, sin embargo, ha sido gratificante.
Me
pregunté también hasta donde puede llevar la imaginación a partir de aquello que
percibimos durante la lectura. Asociarla con el comic me llevó a imaginar un
escenario oscuro y sombrío, escuchando mentalmente la voz que caracteriza a los
narradores del género.
La
historia transcurre deprisa en la vida de unos personajes definidos, sobre
todo, por gestos y acciones, mientras el relato avanza. No hay descripciones
largas, y en este caso, creo que innecesarias, porque en todo momento el lector
se siente ubicado dentro de la escena.
La
novela hace un guiño al barco de Teseo en frases como: «El barco es el barco en el que está» y «El
barco es el barco que es».
Estas y otras expresiones repartidas a lo largo de la novela no solo insisten
en la presencia del barco, sino que también plantean la cuestión de la
identidad. Es el lugar desde donde S. parte y al que regresa tras haber
cumplido una misión, y cada vez que vuelve percibe que algo ha cambiado.
La
impresión que me ha dejado la lectura de El barco de Teseo no ha
sido especialmente intensa. Ni entusiasmo ni rechazo; cabría decir que ha sido
una lectura más bien plana.
¿Qué
tiene de bueno? Que mantiene todo el tiempo al lector con la intriga de saber
quién es S. Es, en
realidad, el hilo que mueve la historia creada para esa búsqueda de identidad y
de si algo permanece cuando todas sus piezas han sido sustituidas.
Y
aquí no termina la lectura. Aún quedan las anotaciones de Eric y Jen, dos voces
que acompañan el texto y que han modificado mi opinión.
En
esta parte era donde más esperanzas había puesto. Quizá me formé una idea
equivocada o supuse que las anotaciones iban a desentrañar la historia de El
barco de Teseo. Sin embargo, me he encontrado con una investigación
acerca del autor del libro, Straka, basada en la búsqueda de información para
intentar demostrar quién es. Además, la situación se complica cuando Jen y Eric
descubren que alguien sabe que están investigando y quiere impedir que continúen.
He
seguido indicaciones para hacer las cuatro lecturas en este orden: azul-negro,
naranja-verde, morado-rojo y negro con caligrafía posterior. Esto significa
empezar cada una desde el principio, y entonces descubro que tengo que leer las
anteriores porque guardan relación unas con otras.
Ya
casi en el final, llegué al punto en el que dije: bueno ya lo termino. Confieso
que he sacado pocas cosas en claro. Cuanto más me acercaba al final más me he
aburría, y me queda la duda de si no habré prestado la atención suficiente y esto
ha contribuido a no sacarle todo el jugo al libro.
Mi
conclusión es poco satisfactoria:
Hay
diferencia entre lo que me ha aportado El barco de Teseo y las
anotaciones de Eric y Jen.
Las
conversaciones fragmentadas de ambos personajes están llenas de nombres,
referencias y pistas que a veces llevan a repetir tramos de lectura sintiendo
que no avanzaba.
Creo
que hubiera disfrutado más las anotaciones si hubieran seguido un solo hilo,
centrando la conversación entre Jen y Eric acerca del libro; en no mezclar
colores, personajes, referencias, códigos, fechas, historias ajenas al libro que
lo convierten en un laberinto.
Se
supone que el libro cambia con cada capa, pero a mí no me lo ha parecido y no
le he encontrado un significado. Quizá sea precisamente eso lo que más me ha
decepcionado.
Me
encantaría conocer la opinión de quienes lo han leído y han terminado
satisfechos con la experiencia, porque quizá hayan encontrado en esas capas
algo que yo no he sabido ver.
CITAS:
—…creamos historias para dar forma a un
mundo caótico, para superar las desigualdades del poder, para aceptar nuestra
falta de control sobre la naturaleza, sobre los demás, sobre nosotros mismos.