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A la busca del tiempo perdido I. Por la parte de Swann. COMBRAY

 

Editorial: Valdemar

Autor: Marcel Proust

Publicación:1913-1927


Es difícil hacer una crítica de la obra de Proust sin extenderme, por eso he decidido hacer las críticas de forma individual ya que los libros se han publicado de forma independiente.

Durante largo tiempo me he acostado temprano, es la frase que da comienzo a Combray, escrita en 1909 y que pertenece a la primera parte del volumen Por la parte de Swann.

Combray comienza en el mismo entorno que Proust utilizó para escribir su obra, en una habitación dormitorio. Este pueblo francés, llamado Illiers, se mantuvo con este nombre hasta 1971, en que se le añadió el nombre de Combray para hacer homenaje a la obra de Proust; ahora se la conoce como Illiers-Combray.

Las primeras páginas de pueden decepcionar a determinados lectores. En ellas el Narrador manifiesta un estado en el que cuesta saber si está soñando, si está despierto o es una especie de delirio; hay que tener en cuenta que Proust estaba enfermo y su vida se estaba agotando en el momento de escribirla obra.

Combray es la etapa de la infancia y primera juventud del Narrador. Su salud era delicada debido a episodios de asma que lo fatigaban demasiado y le acompañaron durante su vida.

Su estilo de escritura no gustaba a los editores, que no entendían el porqué de esas frases interminables repletas de comas. Ahora, conocido como estilo proustiano, están los que afirman que ello era debido al asma que padecía desde niño, y los que dicen que era tan perfeccionista que constantemente revisaba los escritos a los que terminaba añadiendo fragmentos.

Con el tiempo, en la obra, sometida a infinidad de estudios, se han valorado su dimensión y amplitud de registro dentro de la literatura francesa y se le ha colocado en el gremio de Balzac y Victor Hugo.

A Proust le costó empezar a escribir. En Combray, hay un pasaje en el que cuenta la frustración que sentía cuando intentaba retener los pensamientos que le venían a la cabeza estando fuera de casa; de regreso intentaba escribirlos pero descubría que los había olvidado.

Lo más bonito e impresionante de toda la obra es la sensibilidad, la pureza que hay en su escritura. La prosa es poética, melancólica como él, cargada de pequeños matices que te sumergen en toda una vida construida a partir de recuerdos. ¿Es esta la búsqueda de ese tiempo perdido?

Mi interés por Proust surgió hace siete años durante mi estancia en París. Cuando caminaba por sus calles sentía que algo en mí se removía, y no hablo de la emoción de estar en una ciudad como esta, me refiero a la sensación de sentir que la ciudad quería hablarme, y no era su gente, era como si la ciudad tuviera alma, como si quisiera contarme una historia de cada lugar que visité. Esta sensación, que yo no sabía expresar, es la que me llevó a Marcel Proust. Cuando lo encontré comprendí que era eso lo que sentía.

Proust heredó de Ruskin un sentimiento capaz de ver los objetos más allá de un mero espectáculo, a creer en ellos, en su belleza. Es el caso de la descripción de la iglesia de San Hilario de Combray, fruto de su imaginación tomando como referencia las iglesias de Normandia.

La obra completa es un recuerdo, un paseo por su vida, y en Combray está el origen de todo. Un personaje llamado Narrador le sustituye y será quien mire hacia el interior de sí mismo y relate todo.

Me atrevería a llamar momentos estelares a esos que considero destacan en Combray:

El beso antes de irse a dormir era sagrado para el Narrador. Tras la cena, debía retirarse a su habitación y allí esperaba ansioso la llegada de su madre para recibir el beso de buenas noches. Sentía debilidad por ella, deseaba prolongar el momento de su llegada, estaba pendiente de escuchar los pasos antes de que entrara en la habitación y saborear ese instante, porque lo que venía después era el beso y la despedida hasta el día siguiente; cuanto más prolongara ese momento más tiempo duraba su felicidad.

Así, las noches que había invitados a cenar se iba triste a dormir; esa noche su madre no subiría a darle un beso. La mayoría de las veces era el señor Swann. Este acudía con frecuencia a cenar a la casa, de ahí los celos que toma el joven Narrador; significaba prescindir de su madre y del beso de buenas noches.

Quizá el más mencionado es La magdalena de Proust, reconocido como el instante en que de forma inesperada el sabor de dicha magdalena desencadena el torrente de su memoria y todo empieza a fluir.

No estoy segura de haberlo entendido pero interpreto que se refiere a todos esos recuerdos que se guardan en nuestra memoria a lo largo de la vida, quedan sumidos en el olvido y puede que jamás despierten. Depende de si surge este fenómeno involuntario causado por algún estímulo que el azar nos proporciona.

Luego están los caminos de Guermantes y de Méséglise o camino de Swann. Ambos senderos eran los elegidos para los paseos diarios de la familia y por los que el Narrador regresaba a casa. Estos dos caminos, llenos de pequeños instantes de los que él disfrutaba con los sentidos fueron los que le ayudaron a descubrir la vida.

En cuanto a los personajes, si no todos, los más importantes formaron parte de la vida de Marcel Proust. Fue muy dado a frecuentar los salones de la vida social de París, y estos le valieron para su obra usando otros nombres.

Aún no tengo claro el significado de la obra de Proust, qué buscaba en realidad ¿recobrar el tiempo perdido? Tal vez se buscaba a sí mismo, tal vez se preguntó si había malgastado su vida…A veces pienso que la reconstruyó mientras escribía la obra.

 

CITAS:

-Perdemos muchos instantes de nuestro tiempo en nuestra corta vida, esos instantes de los que no somos conscientes, esos en los que parece que no pensamos…

-Verdad es que, lo que así palpita en el fondo de mí mismo, debe ser la imagen, el recuerdo visual que, unido a ese sabor, trata de seguirlo hasta mí.

-…mamá era la primera persona que le daba esa dulce emoción de sentir que su vida, sus dichas y sus penas de aldeana podían presentar interés, ser motivo de alegría o de tristeza para alguien que no fuera ella misma.

-¡Ojalá siga siendo siempre azul el cielo para usted, joven amigo! Y hasta en esa hora, que a mí va llegándome, en que los bosques están ya en sombra, en que la noche cae rauda, habrá usted de consolarse como hago yo mirando hacia el cielo.

-El amor físico, tan injustamente denigrado, obliga de tal modo a toda criatura a manifestar hasta las menores parcelas que posee de bondad, de desprendimiento de sí, que terminan resplandeciendo a ojos del entorno inmediato.

EL LIBRO SOLITARIO

 

AUTORA: Meg Greham

EDITORIAL: Kakao Books

PUBLICACIÓN: 14/02/2024


El libro solitario, del género literatura juvenil, me ha sido asignado en el último concurso de Masa Crítica de Babelio. Encantada con esta asignación, me propongo hacer la reseña de un libro en el que se resaltan temas actuales que de una forma u otra afectan a nuestra sociedad.

Es una lectura pensada para niños y niñas, hasta diez o doce años, que sienten curiosidad o se identifican con alguno de los problemas que se plantean en esta historia.

El libro trata temas diferentes que pueden ocurrir en cualquier familia. El más resaltado, desde mi punto de vista, es la identidad de género.

Para abordarlo, la autora, se vale de una librería mágica. Cada día, al abrirla, las dos madres de las hermanas Annie y Charlotte encuentran una serie de libros encima del mostrador, libros que a lo largo del día serán vendidos a las personas que se acerquen a la librería.

Esa es la magia, que adivina los gustos de los clientes que pasarán por la librería y tendrán esperando el libro que desean.

Un día, cuando llega el momento de cerrar, las mamás se dan cuenta de que ha quedado un libro sin vender en el mostrador. En principio no les preocupa porque piensan que se venderá al día siguiente.

El libro que no se vende, El libro solitario, es el libro que no ha encontrado a la persona que lo necesita o esta no lo ha querido coger por miedo, desconocimiento, por no estar segura de si debe cogerlo.

Utiliza la metáfora para explicar el malestar que se produce en una niña que no sabe dónde situar su identidad de género. El mundo de esta familia se vuelve complicado y se extrañan que nadie haya querido este libro.

El final es bonito, pero en realidad nos viene a decir que es un proceso que cuesta llegar a aceptar. Dicho esto en el sentido de que cuando descubres que no te sientes como la mayoría, hay un proceso de aceptación de ti mismo, y luego viene el miedo a lo que pensarán de mí y si me aceptarán.

Es un libro que, aunque esté pensado para un público juvenil, también puede ayudar a los padres a comprender esos momentos difíciles que atraviesan los hijos cuando no tienen clara cuál es su identidad de género.

 

ELECTRA

 

AUTOR: Benito Pérez Galdós

EDITORIAL: Cátedra

PUBLICACIÓN: 2002


Electra es un drama galdosiano que, a simple vista, es una historia más de la vida de aquella época, pero que guarda el trasfondo típico de las obras de Galdós.

Electra es hija de un matrimonio mal avenido. De padre desconocido y madre con mala reputación. Fue acogida en un convento a partir de los cinco años, y al morir su madre, su tía Evarista y su marido, don Urbano, se hicieron cargo de ella. 

A sus dieciocho años y de carácter alocado, desde que Electra llega a casa de sus tíos, se convierte en el centro de atención de familiares y amigos. Todos están interesados en conocerla, como si de una pieza de museo se tratara. 

Los más ajenos a este trasiego son la propia Electra y Máximo, que como buen reconocido científico anda atareado en su laboratorio.

Máximo es sobrino de don Urbano, en estado de viudedad y con dos hijos, de buen porvenir y de ideología liberal. Entre ellos surgirá el flechazo y se enamorarán, algo que no todos verán con buenos ojos y surgirán impedimentos hacia esta relación.

El rechazo lo pondrá don Salvador de Pantoja. De él se podría decir que, siendo sacerdote y la época en que tiene lugar el drama, no ve con buenos ojos la relación entre Electra y Máximo. Además, después de haber expiado todos sus pecados, o casi todos, para quedar libre de todo mal, se compromete a corregir a la muchacha y guiarla por el camino recto; es una excusa para conseguir otros fines. Usará artimañas con Electra para hacerle cambiar de parecer e intentar cambiar el curso de sus decisiones.

Es una obra de cinco actos en la que Galdós presenta a personajes con comportamientos propios de una burguesía bien acomodada.

Galdós siempre criticó la sociedad de su época y en el argumento de esta obra encontramos la defensa de la libertad y del amor, en el caso de Electra.

Pero la polémica estuvo servida, algo que no le vino mal a la obra pero si a su autor, que lo puso en contra de la Iglesia y vio limitada su fama. El papel que le atribuye al personaje de don Salvador de Pantoja, fue el verdadero alegato que el autor hizo contra de la Iglesia, suficiente para crear bastante malestar a la comunidad eclesiástica.

Os animo a que la leáis, pues no saldréis defraudados.

 

Como datos curiosos:

 - Todos los nombres femeninos empiezan por E.

 - Electra se llamaba Eleuteria, como su madre, pero en alusión a la tragedia de  Esquilo, Sófocles y Eurípides, se le llamó Electra. También en la obra el personaje del Marqués hace alusión al abuelo de Electra en el que dice: - a su desdichada madre, Eleuteria Díaz, los íntimos la llamábamos también Electra, no sólo por abreviar, sino porque a su padre, militar muy valiente, desgraciadísimo en la vida conyugal, le pusieron Agamenón.

 

CITAS:

-Al final, triunfará el amor sobre el fanatismo, la verdad sobre la mentira, la luz sobre el oscurantismo, el liberal Máximo sobre el conservador Pantoja.

-"Si el amor conyugal y los goces de la familia solicitan tu alma, déjate llevar de esa dulce atracción, y no pretendas aquí una santidad que no alcanzarías, Dios está en todas partes..."

-… a su desdichada madre, Eleuteria Díaz, los íntimos la llamábamos también Electra, no sólo por abreviar, sino porque a su padre, militar muy valiente, desgraciadísimo en la vida conyugal, le pusieron Agamenón.



LA SUMISA

AUTOR: F.M. Dostoyevski

EDITORIAL: Galaxia Gutemberg

PUBLICACIÓN: 02/11/2022

LECTURA: 07/05/2024 - 09/05/2024

 

La sumisa, es el relato de un prestamista cuya mujer se ha suicidado.

El título hace referencia a la opinión que el marido tiene de su mujer. En solo dos capítulos, el prestamista, primero narra cómo llegó a conocer a su mujer, y después reflexiona sobre lo ocurrido.

Siempre se dice de las personas que desean suicidarse que no avisan ni dejan señales; como mucho un nota. Nunca sabemos qué motivos les llevan a querer dejar de vivir. Es una de las preguntas que se hace el marido, ya viudo.

¿Le importa, o le preocupa que ella se haya suicidado? Me hago esta pregunta ante la reacción de él por haber perdido a su mujer. Primero se sumerge en un mar de dudas y contradicciones, demostrando inseguridad y a saber que más.

Él tiene una casa de empeños y ella acude de vez en cuando a deshacerse de objetos a cambio de dinero. Se fija en la chica, que cuenta dieciséis años y se va creando una imagen de ella; tal vez la que a él le conviene.

En uno de sus encuentros descubre que "es buena y sumisa". Dice de este tipo de personas que "son buenas y sumisas, que no suelen resistir mucho tiempo,…, no saben esquivar una conversación…" Vamos, que se la lleva al huerto educadamente, que la elige para sí, y su contrincante tiene pocas posibilidades.

Es una situación complicada por la diferencia de edad entre ambos. Él tiene cuarenta y uno y ella dieciséis. Puede ser su padre. Cada vez que ella va a empeñar objetos a su establecimiento, él podría haber sentido compasión o el instinto paternal; podría haberla adoptado como hija, en lugar de casarse con ella.

Le influye también que el tendero pretenda casarse con ella porque es viudo y le vendría bien para cuidar de sus hijos. Ninguno de los dos es el convenido para mi gusto, pero puestos a elegir, tal vez elegiría al tendero.

¿Por qué? Porque tal vez habría conseguido hacerla feliz. Teniendo en cuenta de donde viene ella, cualquier opción puede ser mejor. En el caso del prestamista, creo que la elige por orgullo, porque se cree más interesante, educado y con mejor posición que el tendero.

El prestamista llega al matrimonio con unas expectativas creadas hacia una mujer mucho más joven que él. Este es un gran inconveniente, además de no querer ver a lo que se enfrenta: -Un hombre que empieza la madurez, mientras ella está saliendo de una adolescencia y se comporta como tal. Apenas protesta, apenas se queja,  a veces actúa sin consultar y eso no le gusta al marido. La escena de la pistola, o cuando se va de casa y la busca, son dos momentos en los que le demuestra que no es su dueño.

Es en ese tiempo que toma para reflexionar, lo hace como si estuviera ante un juez, y parece entender los motivos que han llevado a su mujer a quitarse la vida. Concluye también, tal vez para justificarse así mismo, afirmado que ella "ha sido honesta" suicidándose porque no se sentía capaz de amarlo plenamente.

¿Alguna lanza a favor del prestamista? Que reconoce haber cometido un error, que en algo ha fallado, pero no lo digo muy convencida; lo dice con la boca pequeña.

Es una historia para reflexionar. Tal vez ambos necesitaban comprensión, pero él era demasiado orgulloso para recibirla. En cuanto a ella, acostumbrada a vivir como una esclava, le faltó valor para pedirla, o no sabía.

Sacad vuestras propias conclusiones. Una lectura que recomiendo y espero os sea propicia.

 

CITAS:

-Entonces la observé por primera vez de modo especial y me surgió un pensamiento también de un género especial.

-¡Cuán terrible es la verdad en la tierra, Dios mío! ¡Esta joven encantadora y sumisa, este cielo, era un ser tirano, un insoportable tirano y verdugo de mi alma! ¡Si no lo dijera me calumniaría a mí mismo!


LA SONRISA ETRUSCA

 

AUTOR: José Luis Sampedro

EDITORIAL: Alfaguara

PUBLICACIÓN: 1985

LECTURA: 22/04/2024 – 07/05/2024


Siempre se ha dicho que habiendo llegado a la vejez no hay nada que nos pueda hacer cambiar, que somos inamovibles. En el caso del viejo, a mí me gusta más decir abuelo, es fácil pensarlo dado el carácter que maneja.

Salvatore es bruto, con mentalidad machista y duro de mollera. En cambio, su corazón es blando y lo hace vulnerable. Aunque él no lo sabe aún.

El poder de la ficción hace milagros, y en él van a despertar una serie de sentimientos y puntos de vista diferentes a los que no les encuentra sentido. 

Desde que llega a Milán, para ser tratado del cáncer que padece, todo se le vuelve pulgas.

Viene de la montaña y bastante chapado a la antigua. Ha de convivir con su hijo Renato y su nuera, Andrea, y Bruno, el nieto que no conocía aún.

En ellos ve a unos padres demasiado modernos y no está de acuerdo en cómo educan hoy a los hijos. Todo el mundo le resulta hostil, menos su nieto, a quien cree tiene que proteger y educar.

Lo que no espera Salvatore es el giro que va a dar su vida interior, a su edad, cuando le queda poco tiempo. Su nieto Brunettino, de Bruno, y Hortensia, que lo enamora, serán los pilares principales de ese cambio.

Es un libro que desborda la ternura de un abuelo hacia su nieto de trece meses. Quiere enseñarle qué es la vida y como vivirla, que le diga No-no…

En realidad, es la vida ante la muerte, la felicidad de conocer a su nieto y la tristeza de saber que le queda poco tiempo. Y Hortensia…¡qué bien le ha venido conocerla!. Ella será la intermediaria, la que le ayudará a gestionar este trance bueno y malo al mismo tiempo.

Hay puntos de humor en los diálogos y las reflexiones de Salvatore. Su brusquedad y mentalidad arcaica en sus apreciaciones, se suavizan bastante cuando consiguen sacarte una sonrisa.

En este libro he visto que la brusquedad se puede transformar en ternura, que personas como Hortensia pueden conseguir que te enamores de nuevo, porque saben ver el interior-

¿Por qué "La sonrisa etrusca"? Es un gesto que hace referencia a la vida y a la muerte. Una sonrisa a medias; me voy, pero feliz. Porque al final, lo que Salvatore descubre es tan fuerte que puede superar el dolor que causa la muerte.

Un libro para reír y llorar al mismo tiempo.

 

CITAS:

-¡Los etruscos!... ¡Pobrecillos, si hubieran tenido que vivir en Milán! Por ello me alegro de que no los tengan en este museo: se sentirían como presos.

-Un libro!, piensa despreciativo el viejo, mientras la mujer sale del cuarto. Si hicieran falta libros para eso, ¿cómo hubieran criado a sus hijos todas las buenas madres que no saben leer?

-Recuerda bien lo que te digo, hijito; no lo olvides: las mujeres te sorprenderán siempre. Crees que ya conoces toda la baraja, desde la reina a la sota, y te sale una cara nueva…¿Qué ha pasado hoy? Ella abrazándote como madre ya hecha ¡cuando ni siquiera sabe aún de hombre!...Y yo, viéndole esas caderas, sintiendo su mano en mi pelo, y sin animarme… ¿Tú lo entiendes?

-… ¡es tan raro encontrar jóvenes interesados por la guerra! No quieren oír hablar de ella, pero ¿qué sería de esos desgraciados si los viejos de ahora no hubiesen luchado? ¡Trabajarían como esclavos para los alemanes!

 

TUS PASOS EN LA ESCALERA

AUTOR: Antonio Muñoz Molina

PUBLICACIÓN: 12/03/2019

EDITORIAL: Seix Barral

 

No sé si llamarlo novela o el relato de un hombre que afronta una soledad que no quiere o no sabe cómo gestionarla.

Durante toda la lectura se crea una incertidumbre, porque ya desde el primer capítulo empiezas a preguntarte qué pasa aquí.

Solo le di tres estrellas y media. Me dolió un poco, y el motivo fue porque durante la lectura hubo momentos que se me hicieron pesados y repetitivos. Por lo demás, todo impecable.

Creo que el primer capítulo es decisivo. Desde el primer momento se detecta que no es una situación normal. Fuera de su mente ocurren pocas cosas, y de no ser por Luria, la perra y algún personaje más, se podría decir que todo está en su interior.

Esa espera el fin del mundo y todo el caos que describe, lo relaciono con su mundo interior. Veo a una persona que se ha quedado sola y no quiere, y le cuesta asimilarlo.

Él crea un hogar en Lisboa, idéntico al que tenía en Nueva York junto a Cecilia. Unos recuerdos de ese tiempo que entiendo ya es pasado, y quiere o necesita mantenerlos vivos. Por eso espera todos los días a Cecilia, y prepara el ambiente en el nuevo apartamento, como si eso que se supone que ha ocurrido nunca hubiera tenido lugar.

No he visto suspense, he visto mucha incoherencia en la mente de Bruno.

Cecilia no va allegar nunca, sabemos que ha existido o existe porque él la menciona. También me he preguntado si de verdad ella se quedó al otro lado del océano y él no ha llegado a Lisboa, sino que está recluido en algún centro y todo es fruto de su imaginación.

Porque al final no se resuelve nada, todo queda como al principio. Lo único que sí parece real es que Bruno, con sus divagaciones, parece que va siendo algo consciente de la realidad que vive, pero tampoco lo tengo claro.

En cualquier caso, lo que sí ha conseguido Muñoz Molina con este libro es crear planteamientos diferentes, según la percepción de cada lector.

No ha sido para mí el mejor libro de este autor, pero su prosa es impecable.

 

CITAS:

-Me gusta pasear la mirada por los lomos de los libros en la biblioteca. Es una manera de recapitular todo lo que hay en ellos, todo lo que ya he leído y lo que me falta por leer, y lo que leeré de nuevo según me vaya apeteciendo.

-A veces uno se da cuenta de las cosas más obvias si alguien no le llama la atención sobre ellas.

-Cómo puede uno fiarse de una mente que cuando está dormida acepta como verdaderas sin ninguna extrañeza las fantasmagorías desatadas de los sueños.




LOS OJOS DE GALDÓS

 AUTORA: Carolina Molina

 PUBLICACIÓN: 2019

 EDITORIAL: Edhasa


Los ojos de Galdós son los de Carmela Cid, al final de la vida del escritor. Ella era de Granada y la hija de un amigo del escritor.

La autora, hace un recorrido en la vida de Galdós, pone a Carmela como narradora y convierte en personaje principal de la novela a tan ilustre escritor.

Carmela llega a Madrid al quedar huérfana, y decide pedir ayuda al amigo de su padre con el deseo de convertirse en escritora.

Don Benito aceptó a Carmela con toda la generosidad del mundo, cualidad de la que no escatimó en repartir entre sus amigos, familiares y amantes, y que le llevó a terminar sus días en estado de pobreza pese a haber ganado mucho dinero.

Es posible que don Benito no pensara nunca que esta joven le llegaba como agua de mayo para continuar con su obra, pero lo que sí sabemos es que gracias a ella y a su ingenio pudo motivarlo a continuar.

Ella se encontró con una persona cansada, casi apagada, porque se estaba quedando ciego, además de otros achaques propios de la edad, y no quería seguir escribiendo.

Como mujer decidida, acude a Emilia Pardo Bazán que fue amante de Galdós, para que le echara un cable con el estado de desánimo en que se encontraba su viejo amigo y compañero.

Doña Emilia, conociéndolo como lo conocía, utilizó las armas necesarias, tocó la fibra sensible del  escritor y consiguió el objetivo. Aunque no andaba tonto, porque supo descubrir la artimaña de Carmela.

Galdós tenía pendiente de escribir unas memorias que la revista La Esfera le había pedido. Gracias a este incidente, el escritor aceptó que Carmela escribiera lo que él le fuera dictando y comenzó a narrar la historia de su vida.

Para mí ha sido una novela entrañable, por la forma que la autora da a conocer detalles de la vida personal este gran personaje de la literatura española.

Triste, al descubrir que la vejez apaga cualquier mente, la suya era mucho más, y pone fin a todo. Pero Carmela estuvo con él hasta el final. También la conoceremos a ella y su afán por ser escritora.

La novela, en parte real y otra de ficción, como ocurre también con los personajes, está bien documentada. Como apasionada y conocedora de Galdós que es Carolina Molina, a quien tuve el gusto de conocer precisamente en la presentación de este libro, la construye de manera excepcional.

Aunque hace tiempo que la leí, aún conservo la buena sensación que siempre deja una buena novela.


CITAS:

-Imagen de la vida es la novela, y el arte de comprenderla estriba en reproducir los caracteres humanos, las pasiones, las debilidades, lo grande y lo pequeño, las almas y las fisonomías, todo lo espiritual y lo físico que nos constituye y nos rodea;…

-…; y el lenguaje, que es la marca de la raza; y las viviendas, que son el signo de familia; y la vestidura, que diseña los últimos trazos externos de la personalidad…




LAS BARBAS DEL PROFETA

AUTOR: Eduardo Mendoza

PUBLICACIÓN: 15/10/2020

EDITORIAL: Seix Barral

 

Este libro no es otra cosa que una comparación del autor entre la Historia Sagrada que estudió siendo niño en el colegio, y la opinión que de adulto le merece.

No me ha parecido un gran libro, pero tampoco es malo; me ha parecido diferente.

Afirma que quedó fascinado cuando lo leyó entonces; fue para él "la primera fuente de literatura a la que se vio expuesto". Este libro contenía pasajes concretos de la Biblia, seleccionados para la enseñanza en clase de religión.

Teniendo en cuenta que recibió una educación religiosa muy estricta, ahora reconoce que su aprendizaje, en mentes de niños pequeños, lo llevó a crearse sus propias fantasías con respecto a los pasajes que se narran en la Historia Sagrada.

Hay que reconocer que consigue sacar una sonrisa al lector y, por supuesto no hay que darle más importancia de la que tiene ni extrapolarla a donde no corresponde.

Es más, encuentro ingenuo este ensayo si lo miramos con los ojos inocentes de un niño que no para de hacerse preguntas sobre algo que no conoce ni entiende.

No profundiza en los pasajes que repasa. Es posible que sea intencionado. Mezcla las impresiones que quedaron en su memoria que, unidas a la información que recibida a medida que llegamos a la vida adulta, nos vemos capaces de desarrollarlas con los conocimientos adquiridos.

A estas conclusiones llega  en el ensayo utilizando el humor y la ironía que son típicos en el autor.

En fin, es un libro entretenido y curioso que nunca está demás leer. De todo se aprende.

 

CITAS:

-No codiciarás la casa de tu prójimo, la mujer de tu prójimo,, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

 

 

 

PROUST Y LOS SIGNOS

 

AUTOR: Guilles Deleuze

EDITORIAL: Anagrama

PUBLICACIÓN: 2021

 

Creo, que quien lee a Marcel Proust siente la necesidad de investigar en ese conocimiento de la verdad que tanto buscó. Y Guilles Deleuze, filósofo francés del siglo XX ha sido uno de ellos.

Esa búsqueda de la verdad que tanto desea encontrar Proust está influenciada por quien fue y cómo vivió.

No se trata de recordar el pasado como tal, sino de valerse de este para encontrar el sentido de su vida.

Los signos que trata Deleuze, como yo los he entendido, tienen historias que contar, porque van más allá de ser simples significantes con sus correspondientes significados.

Nada se limita a lo que ven nuestros ojos, hay que mirar más allá. Creo que la belleza de Ruskin también dejó influencia en Deleuze.

Cuando se refiere a los signos mundanos, los que tienen lugar en esa vida social de los salones, son tal vez los más crueles, porque todo son apariencias, signos que los protagonistas saben descifrar y a quién van dirigidos. Mme. Verdurin era implacable en este sentido.

Los signos del amor los define más complicados. En palabras de Deleuze: "individualizar a alguien por los signos que lleva consigo o emite". Es trabajo del que se enamora interpretar aquello que el amado emite. Y como centra este tema en la relación de amor entre Swann y Odette, en Un amor de Swann, los celos no pueden faltar.

Lo que Deleuze establece con estos signos en la obra de Proust son continuos mensajes para la búsqueda de la verdad.

No una verdad absoluta, se trata de una verdad que él necesitaba encontrar para llenar esa vida, que no fue grandiosa, ni normal, ni feliz. Porque aunque vivió en una clase social acomodada, en su interior no lo estaba, y eso es lo que debió causarle tanta desazón, amargura, pesimismo, inseguridad, melancolía, etc.

Deleuze afirma que A la busca del tiempo perdido, no está enfocada al pasado sino al futuro. Es un punto de vista que me parece bastante curioso. Porque no podemos limitarnos a decir que la obra de Proust es recordar su vida mientras la escribe.

He llegado a la conclusión, leyendo este libro, que Proust escribió para encontrarse a sí mismo. Que indagar en esa memoria archivada fue el hilo conductor para obtener conclusiones. Que, de principio a fin, ha sido un aprendizaje para sí mismo.

En término filosóficos, esta búsqueda de la verdad sobreviene en esas situaciones que, como la de Proust, se necesita encontrar un remedio a todos esos males físicos y mentales que le aquejaban.

En cualquier caso, para mí ha sido un libro que me ha ayudado a esclarecer pasajes concretos de esta obra, a entender esos signos que continuamente emitimos y que son necesarios para la comunicación.

 

 

LAS INDIGNAS

 AUTORA: Agustina Bazterrica

PUBLICACIÓN: 09/11/2023

EDITORIAL: Alfaguara

 

Me encandilé con este libro por la sinopsis y la portada. Luego, leyendo reseñas y comentarios, me contuve un poco y dudé de si debía leerlo.

Todo me decía que era un libro duro por su contenido, bastante explícito en descripciones de sacrificios y torturas. Un libro que puede causar dolor, incomodidad, a según qué tipo de lectores.

Nos adentramos en un mundo distópico, del que ha desaparecido casi todo, porque solo queda inmundicia y muerte. Un mundo oscuro en casi todos los sentidos, solo de vez en cuando sale el sol.

El convento al que han ido llegando todas, solo llegan mujeres, está en algún lugar. Fue habitado por monjes antes de ser destruido el mundo. De ellos poco rastro ha quedado. Se deja entrever que fueron aniquilados por quien lo dirige ahora.

Estas mujeres no han llegado a un paraíso, han encontrado el infierno. No en el sentido literal, pero bastante parecido. El convento está dirigido por una mujer, la Hermana Superior, y un ente a quien llaman Él, que se mueve en la sombra. Nadie lo puede ver, podría ser Dios. Pero no es el Dios cristiano. Este es el dios erróneo, el hijo falso, de la madre negativa.

Es una historia que se escribe en la penumbra de una celda, a escondidas, en escasos papeles y escasa tinta; a veces llega a utilizar su propia sangre para la escritura. Pero esta indigna quiere escribir, dejar testimonio de lo que lo que ha ocurrido con el mundo que llevaba tiempo amenazado con la destrucción, de cómo intenta sobrevivir hasta llegar al convento y de cómo es la vida diaria de estas mujeres, y de ella.

Las indignas, están casi al final de una jerarquía de mujeres dominadas, dirigidas, torturadas, sacrificadas por la Hermana Superior que nunca abandona su látigo.

Hay un detalle que no he conseguido aclarar, y son los frases y palabras tachadas. Al parecer son pensamientos de esta indigna, que piensa y escribe, pero que no debería expresarlas por escrito. Creo que debe significar algo más porque, al fin y al cabo, solo ella sabe de la existencia de lo que escribe, y si algún día sale a la luz, esas frases tachadas no tendrán sentido.

Este libro nos lleva a un mundo estremecedor, horroroso, no me atrevo a decir irreal, escrito con una prosa poética que dulcifica la lectura, pero no lo que te remueve por dentro.

Toma más aspecto de novela cuando la indigna narra lo que ha conocido antes de llegar al convento. Ella nació cuando el mundo ya estaba así. Solo le quedan algunos recuerdos de su madre.

En ningún momento, estas mujeres, dan muestras de querer cambiar la situación que están viviendo, hasta que se nombra a la nueva Iluminada.

¿Es justo el final? Pues depende.

Para mí, sin dar pistas de cómo termina, me ha parecido un poco pobre.

Quizá por la intensidad de la novela, se espera un final igual de intenso. Termina demasiado rápido, creo que es eso. Que cada cual lo juzgue como vea conveniente.

 

CITAS:

-Yo no quiero ser una elegida porque no quiero que me mutilen.

-Nos dijo que para llegar a Iluminadas tenemos que desposeernos de nuestro origen, del Dios erróneo, del hijo falso, de la madre negativa, de las ideas triviales, de la suciedad nocturna…