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PEPITA JIMÉNEZ

 

AUTOR: Juan Valera

EDITORIAL: Club Internacional del Libro

PUBLICACIÓN: 2020



RESEÑA:

Pepita Jiménez, publicada en 1874, fue la primera novela de Juan Valera. Su estilo clásico, detallado, elegante y gracioso nos sitúa en el siglo XIX, con unos personajes cuyos comportamientos son el retrato de la lucha entre los deseos personales y las expectativas impuestas por la sociedad.

Aunque el argumento se basa en una historia de amor, no entra exactamente dentro de la novela romántica: en ella prevalece el compromiso, la complejidad de las relaciones humanas, las aspiraciones personales, las presiones sociales y el amor como sentimiento creador del conflicto.

El joven protagonista es un seminarista de veinte años que por encima de todo desea ser ordenado sacerdote. Unas prolongadas vacaciones en casa de su padre después de terminar en el seminario pondrán a prueba sus votos religiosos creándole un conflicto interno.

La primera parte del libro es epistolar: a través de numerosas cartas que el protagonista escribe a su tío, el deán, le cuenta su día a día en el pueblo, junto a su padre. Estas avanzan de forma muy ordenada y lleva al lector a conocer los sentimientos más íntimos del joven que aspira a ser sacerdote, y cómo descubre que todo empieza a desmoronarse.

En el pueblo vive también Pepita Jiménez, una mujer hermosa, apasionada de la vida, independiente, que desafía las normas sociales, despierta el interés de Luis y se convierte en su obsesión. Ella representa la tentación que interrumpe las aspiraciones espirituales del joven.

En la segunda parte hay una voz narradora implícita, el deán, tío del seminarista, quien está al tanto de la situación por todas las cartas que le escribió y conoce el desenlace. Lo que no queda aclarado es si el deán conoce el final de esta historia porque el sobrino se lo contó o porque lo dedujo. Es por tanto la persona más indicada para sacarnos de dudas.

Y aunque al comienzo de esta se diga que solo una persona conoce lo que allí ocurrió después: Solo una persona, que por casualidad vino a saberlo, puede dar razón de lo que pasó después…, quiero señalar a un segundo personaje que también es testigo y cómplice de la situación, aunque no se la considere narradora.

Ambos representan dos formas de conocimiento que se complementan: el deán comprende la situación y la analiza y Antoñona tiene un conocimiento más emocional, lo siente más que lo entiende.

Y luego está el padre del seminarista, que si no lo he mencionado hasta el final es porque en este punto es donde mejor se muestra. Cuando ya todos estamos al tanto de la situación y esta se ha resuelto, aún el hijo, con miedo y vergüenza, tendrá que dar una doble explicación a su padre de lo ocurrido.

¿Cómo se resuelve todo? Para eso hay que leer esta bonita historia en la que, si la trama es buena, la forma en que está narrada lo es aún más.

 

CITAS:

...a menudo me inclino a creer que la viuda se ama a sí misma, sobre todo, y que para recreo y efusión de este amor tiene los gatos, las flores y al propio niño Jesús, que en el fondo de su alma tal vez no esté muy por encima de los canarios y de los gatos.

Realizado así cuanto nos rodea, amando y estimando a las criaturas por lo que son y por más de lo que son, procurando no tenerse por superior a ellas en nada, antes bien, profundizando con valor en el fondo de nuestra conciencia para descubrir todas nuestras faltas y pecados, el corazón se sentirá lleno de afectos humanos, y no despreciará, sino valorará en mucho el mérito de las cosas...

Porque yo me digo: si amo la hermosura de las cosas terrenales tales como ellas son, y si las amo con exceso, es idolatría; debo amarla como signo, como representación de una hermosura oculta y divina, que vale mil veces más, que es incomparablemente superior en todo.




LA CLASE DE GRIEGO

AUTORA: Han Kang

EDITORIAL: Random House

PUBLICACIÓN: 2023


RESEÑA:

La clase de griego, de Han Kang, me ha parecido una bella historia y, al mismo tiempo, triste.

No es fácil interpretar el significado de esta obra pues, a veces, creía estar en la realidad y otras en el pasado. Todo ha sido un poco confuso, pero muy dulce y poético.

Hay dos personajes principales, una mujer que asiste a una clase de griego, y su profesor. En realidad, dos desconocidos que coinciden en un mismo espacio, la clase.

Conforme avanza la narración, me he ido sintiendo confundida porque todo se vuelve difuso. Sabemos de partida que son dos personas que se acaban de conocer, que su relación no va más allá de profesor-alumna, y en cambio hay pasajes que sugieren una relación entre ambos.

Hay un amor fraternal, una gran amistad y un gran amor que no es físico, sino que nace del dolor, de la pérdida y del silencio.

La clase de griego es el lazo para unir metafóricamente a dos seres que tienen algo en común. Con el ejercicio de la memoria y de los recuerdos iremos descubriendo que la autora no se interesa tanto por esa coincidencia física como por lo que ambos llevan dentro.

Cada uno habla desde una soledad distinta, marcada por la pérdida para ella y, en él, el cansancio vital y el intento de hallar sentido a través del lenguaje.

Ella y él son dos expresiones paralelas del dolor. De alguna manera que no he entendido bien están entrelazadas, como si telepáticamente en el momento de conocerse la desgracia de cada uno se hubiera reflejado en el otro y comparten esa herida común.

Nada que vaya más allá de la clase parece real, y sin embargo todo parece ocurrir fuera de esta.

En La clase de griego, Han Kang utiliza el aprendizaje de una lengua muerta en una forma de diálogo. A través de dos personajes que apenas se rozan en la realidad, nos habla de la necesidad de comprender el dolor y de cómo el silencio puede unir más que las palabras.


CITAS:

A veces me hago preguntas utilizando esas argumentaciones de la lógica griega que tanto te disgustaban. Si tomamos como cierta la premisa que dice que, cuando perdemos algo, ganamos otra cosa, ¿qué es lo que he ganado yo al perderte a ti? ¿Y qué es lo que ganaré cuando pierda la vista?

Después de que la estupidez destruyera aquel periodo de mi vida y se destruyera a sí misma, me di cuenta de que, aunque hubiéramos vivido juntos, yo no habría necesitado tu voz tras quedarme ciego, pues, al mismo tiempo que el mundo visible se alejase de mí como la bajamar, nuestro silencio se habría perfeccionado a la par.

Que cuando devolvamos al mundo material la vida, lo más frágil, blando y triste que poseemos, no recibiremos ninguna compensación. Que cuando llegue ese día, no podré recordar todas las experiencias que habré acumulado hasta entonces en términos de belleza.





Y ESO FUE LO QUE PASÓ

 

AUTORA: Natalia Ginzburg

EDITORIAL: Acantilado

PUBLICACIÓN: 11/11/2019



RESEÑA:

Y eso fue lo que pasó es un título bastante literal y significativo, por lo que se narra en el libro.

En realidad, es la historia de una mujer cuyo nombre está ausente. Puedes aprenderte el nombre de todos los personajes, hasta que caes en la cuenta de que no sabes como se llama la protagonista.

Esa ausencia de identidad explícita sugiere que cualquier mujer podría quedar atrapada en una historia de amor, infidelidad y desilusión. Porque en este relato lo que importa no es quién habla, sino lo que se siente y cómo se dice.

A veces hay tensión en las frases de la protagonista, sobre todo cuando nos acercamos al final. Es en esta fase donde ella ve lo que antes no podía porque el amor la había cegado.

El estilo de Natalia Ginzburg es muy directo. Las frases son breves, cortas y sencillas, despojadas de metáforas o descripciones largas. Transmiten una gran carga emocional en la que se puede sentir todo eso que calla.  

Es como una voz contenida y fría. Mas que dramatismo encuentro dolor, yo diría que desde el principio.

He disfrutado analizando a la protagonista por su anonimato que la convierte en voz universal; por ser tan clara y directa en sus reflexiones; por no ser ingenua, pero si prisionera de una emoción que no controla.

Es una mujer sin su propio yo desde el momento en que su vida gira en torno a su marido, su amor por él y el sufrimiento que asume desde el primer día que lo conoció.

Lo más triste de la protagonista es ver con claridad lo que pasa, pero no lo evita. Ella sabe que su marido no la ama, sabe que la humilla, y sin embargo sigue ahí, esperando, buscando una razón para vivir.

Todo el relato está contado desde su punto de vista, sin adornos ni muchas explicaciones. Su manera de hablar es precisa; Lo que sintió ya es pasado, solo le queda aceptar los hechos y contar lo que pasó.

Narrar esa aparente pasividad silenciosa encierra, en realidad, una afirmación personal. No es un acto de locura ni de debilidad, sino el único modo que encuentra de recuperar el control de su vida, o de cerrar un círculo.

Es un final a la vez terrible y sereno. Puede significar muchas cosas. Mi conclusión es que la protagonista no recupera lo que había perdido, pero sí así misma.





EL EJÉRCITO DE LOS SONÁMBULOS

 

AUTOR: Wu Ming

PUBLICACIÓN: 14/06/2017

EDITORIAL: Anagrama



El ejército de los sonámbulos alude a un fenómeno inquietante que sacude a Francia: un rumor que se propaga por todo París mientras la Revolución entra en el periodo del Terror. Luis XVI está a punto de ser guillotinado y la ciudad comienza a convulsionarse.

Ese mal extraño, el sonambulismo, anula la conciencia de quienes lo padecen, y se sospecha que ciertos grupos lo están utilizando con fines políticos.

Esta técnica se comienza a investigar ante la sospecha de que se está creando un ejército de sonámbulos. Bien podría ser una metáfora que simboliza al poder queriendo controlar a las masas.

La novela está estructurada como una obra de teatro: cinco actos con numerosas escenas. Cada una de ellas es un episodio independiente que va componiendo los acontecimientos de esta etapa oscura de Francia y las vidas privadas de los personajes, mientras el lector se convierte en espectador.

Entre actos y escenas se intercalan comunicados ficticios con apariencia oficial que cumplen la finalidad de entrelazar las historias.

Los personajes principales representan diferentes escenas de la vida dentro del conflicto de la Revolución: D’Amblanc, el médico que pone en práctica las enseñanzas del maestro Mesmer al mismo tiempo que investiga y descubre la otra cara de esta técnica; Marie Nozière, una luchadora que sueña con una Revolución justa; Leonida Modonesi, actor italiano que llega a París con el propósito de localizar a su anciano ídolo y acabará disfrazándose de Scaramouche.

Y el ejército de sonámbulos, la masa manipulada, puede considerarse personaje colectivo de la novela; al fin y al cabo, ellos también son víctimas de esta historia. Representan al pueblo convertido en instrumento, sin conciencia propia, víctima tanto de la monarquía como de la Revolución.

El efecto conseguido en la novela es positivo: rompe con el rito de la novela histórica y refleja el caos real entre 1793-1794, pero se narra como una escena donde conviven la tragedia, la farsa, la ciencia y superstición, los ideales y las venganzas.

En conjunto, la novela está bien construida. El comienzo es dinámico, y se mantiene mientras se va descubriendo la trama. Después la lectura se hace más sosegada, aunque interesante, y hacia el final se reactiva al revelarse lo sospechado desde el principio.

¿Qué tiene de bueno? Que es una mezcla de géneros donde lo fantástico, lo caricaturesco y, a veces, cierto vocabulario popular da un sentido menos trágico a una etapa importante para Francia y el mundo.

Es lo que la hace más viva e invita al lector a despertar, a pensar por sí mismo.

El final de esta novela merece también un comentario. Wu Ming lo deja abierto. Por un lado, el ejército de los sonámbulos seguirá actuando, reflejo de una sociedad de masas que se deja llevar y que puede aplicarse en cualquier ambiente o época.

Luis XVII, el rey niño, es rescatado de las manos de Yvers aunque sin concretar qué ocurre despues. Si nos atenemos a los hechos históricos y a como los autores presentan el final, podemos pensar que han recurrido de la leyenda que rodeó al personaje.

Así todos los personajes de esta novela quedan en la continuidad del tiempo, cada uno en su bando y en su lucha por los ideales que los mueven.

 

CURIOSIDAD:

Wu Ming significa anónimo en el idioma mandarín, nombre que oculta a cuatro escritores italianos.

 

CITAS:

¡Qué bichos son las mujeres! Peor que cuervos (...) Están en grupo que parecen un cuerpo solo, un bicho malo, con unas agujas de hacer ganchillo que parecen garras. Y no paran de moverlas, por cierto, pa arriba y pa abajo, y cuando lo miran a uno todas a la vez se dice uno que lo que están cosiendo podrían ser sus tripas, ...

—Hoy somos todos reyes. Por eso soy partidario de que los alienados desempeñen diversas funciones, cada cual según sus capacidades.





EL DÍA DE AÑO NUEVO

 

AUTORA: Edith Wharton

EDITORIAL: Pequeños Placeres

PUBLICACIÓN: 2024


Esta obra breve es la primera que leo de Edith Wharton y me ha sorprendido para bien.

Desde el inicio, la autora lleva al lector a creer que un malentendido o sospecha infundada, observada por los vecinos de la casa de enfrente, se transformará en algo escandaloso.  Luego será puesto bajo una luz moral y emocional muy distinta.

Comienza con una situación, en apariencia escandalosa, y construye alrededor de eso toda una atmósfera de sospecha y juicio social. La autora juega con las expectativas del lector: lo que parece una historia de infidelidad acaba revelando algo mucho más profundo, ligado al sacrificio y a las apariencias impuestas por la alta sociedad neoyorquina de su tiempo.

La narración mantiene viva la inquietud de si la protagonista, mujer casada, fue vista saliendo de un hotel que se ha incendiado acompañada de un hombre.

Lo interesante de este relato es el giro, sutil, elegante y apenas perceptible, donde revela que el propósito de la protagonista es muy distinto al que todos imaginan.

Wharton maneja con gran habilidad el tema de las apariencias sociales y el juicio hacia uno mismo; muestra cómo la sociedad puede surtir efecto en una persona, distorsionar la verdad y condenar injustamente a quien actúa con otras intenciones.

En cuanto al sentimiento que nace de Lizzy hacia su marido, más que moverse en el terreno del amor apasionado, lo que siente es lealtad y gratitud. Ella se mantiene fiel por la generosidad y decencia de él más que por un amor romántico. ¿Puede ser un sacrificio conmovedor? Tal vez, pero es lo que ella elige y así lo demuestra al final.

En cambio, él muestra un amor auténtico, generoso y en silencio. Su felicidad es la de ella, la trata con una ternura y sin exigencias.

Sentimientos asimétricos, en apariencia, bien llevados por ambas partes por la lealtad de uno hacia otro.

Lo que nunca sabremos es si su marido llegó a enterarse de su salida del hotel acompañada de otro hombre. Ella estaba segura de que no, pero hay una pista que me ha llevado a pensar que sí lo sabía, pero mantuvo el secreto.

 

CITAS:

Mi madre se caracterizaba por estar siempre ocupada en actos benévolos mientras pronunciadas palabras poco caritativas.

La señora Hazeldean se dio cuenta de que aquella palabra había herido algo más que su orgullo y de que, antes de percatarse del insulto a su amor, se estremecía por la ofensa a su buen gusto.





LA PAPISA

 

AUTORA: Donna W. Cross

EDITORIAL: Círculo de Lectores

PUBLICACIÓN: 1998


La papisa, es la cruda historia de una niña que desde su más tierna infancia ya parecía adulta en cuanto a inteligencia y audacia. Su interés por aprender la lleva a enfrentarse a cualquier obstáculo que le pueda impedir acceder al conocimiento.

El contexto histórico sitúa la historia de Juana en el siglo IX, y aunque la leyenda escrita sobre La Papisa aparece por primera vez en el siglo XIII, Donna W. Cross sitúa a su protagonista en el siglo IX por razones históricas y narrativas.

En la cronología tradicional de la leyenda muchos cronistas medievales colocan a Juana entre dos papas del siglo IX: después de León IV (†855) y antes de Benedicto III (855-858) y la autora ha querido mantenerla.

También, por ser un periodo en que a nivel político y religioso el Imperio carolingio estaba en declive y se vio favorecido a nivel cultural.

La novela plantea temas como la educación familiar, la religión, el poder y el género, donde es evidente que solo había uno.

El personaje de Juana, niña de altas capacidades como se conoce hoy, era un lastre para una época en que la mujer era un ser considerado inferior al hombre. Sajona de madre y cristiana de padre, en la novela conoceremos el porqué de tan interesante unión, tuvo una dura educación que siempre estuvo obstaculizada por el hecho de ser mujer.

Pese a ello, gracias a su tenacidad encontrará el camino que la irá llevando a cumplir su objetivo: el acceso al conocimiento y su libertad.

En una etapa álgida de su vida, una bruja le adivinará el futuro, que verá cumplido, y ella recordará y comprenderá años más tarde.

Es una historia bonita por cómo logra la autora convertir la leyenda en algo conmovedor porque, más allá de lo que se haya contado, lo que emociona es la experiencia humana de Juana.

La novela conmueve no tanto por el episodio legendario de una mujer que llega al trono pontificio, sino por el largo camino que recorre Juana: su infancia marcada por la desigualdad, la pasión por el saber, la lucha constante contra las barreras impuestas por ser mujer.

Aunque el ascenso al papado y el final se narran con rapidez, la verdadera esencia de la obra está en esa trayectoria vital que la define.

Donna W. Cross consigue que el mito se vuelva humano y cercano: una historia de perseverancia, inteligencia y coraje frente a un mundo que negaba a las mujeres el derecho a aprender y a decidir su destino.


CITAS:

Mamá tenía que ser castigada por el bien de su alma. Desobedeció a su marido y eso va también contra la ley de Dios.

En sus mentes había un modo correcto y un modo incorrecto de hacer las cosas; y el modo correcto consistía en hacerlas como se había hecho siempre.

...porque las mujeres son por naturaleza inferiores a los hombres. Los hombres son más grandes, más fuertes, más inteligentes.





TRES MUJERES EN HAITÍ

 AUTORA: Anna Seghers

EDITORIAL: Nórdica

PUBLICACIÓN: 22/05/2023


Tres mujeres en Haití es un libro que, a priori, me ha dejado un poco en blanco. No se siente ni se lee como una novela. Es una historia que no resulta muy accesible a la comprensión, no porque lo que se narra sea tema difícil, sino que la autora construye un relato más cercano a la alegoría que a la narración tradicional.

Eligió Haití porque fue la primera colonia que logró la independencia negra en 1804, y representa la resistencia contra la esclavitud y el colonialismo.

Las tres mujeres son figuras representativas. Cada una de ellas muestra actitud diferente frente a la opresión: la que se somete, la que espera y la que se rebela.

No hay tiempo para desarrollar el personaje de forma profunda, sino que cada una hace una puesta en escena frente ante una situación política y moral generalizada.

Muestra un estilo distante, y lo que Seghers tiene interés en dar a conocer es la opresión colonial y la lucha por la libertad de las mujeres de la época.

Por eso Tres mujeres en Haití no se disfruta tanto por la trama, sino para reflexionar sobre la historia y la condición femenina frente a la opresión.




 

PORQUE ÉRAMOS JOVENES

AUTORA: Josefina Aldecoa

EDITORIAL: Anagrama

PUBLICACIÓN: 1986


Porque éramos jóvenes es una de las primeras novelas de Josefina Aldecoa. Se ambienta en la posguerra española, en los años cincuenta, época arrastrada por la Guerra Civil y una generación marcada por la represión y la falta de horizontes, pero también con la ilusión y la necesidad de abrirse camino en un país cerrado.

Al parecer la obra tiene cierto carácter autobiográfico en algunos aspectos: Aldecoa recoge las vivencias de su propia juventud y las de quienes compartieron con ella la experiencia de crecer en un tiempo difícil, y vuelca en esta obra sus recuerdos de estudiante.

Es una novela íntima que invita a reflexionar sobre los personajes: jóvenes con vidas fragmentadas que, pese a sus diferencias, se ven obligados a elegir un único camino.

Toda gira en torno a la figura ausente de David, cuya vida y desaparición marca profundamente a los demás personajes.  David quiso vivir en un mundo que no le correspondía, pero en realidad no hizo nada por alcanzarlo.

Los sueños que no se persiguen pueden pesar tanto como las derrotas.  Creo que este es uno de los mensajes más importantes de la novela

Entre quienes lo rodearon, hubo alguien que sufrió por las decisiones de David. Su enfado, su rebeldía y la herida que arrastra son la prueba de que la pasividad de este tuvo consecuencias reales.

En cambio, otra mentalidad, en otro de los personajes, encontró horizontes nuevos; supo tomar distancia y reinventarse.

A otros los marcó el miedo, no tanto por la resignación, sino por la posibilidad de rendir cuentas no deseadas.

La novela, es un ejercicio de memoria compartida entre los personajes. A través de recuerdos, conversaciones y silencios, Aldecoa dibuja un retrato íntimo de una juventud que quiso más de lo que se atrevió a vivir.

La lectura nos devuelve a una España cerrada y gris, aunque lo más revelador es comprobar cómo las tensiones entre lo que deseamos y lo que hacemos siguen siendo parte de cualquier juventud.

 

CITAS:

—Su guerra fue muy corta y muy lejos. Nadie les ha pedido privaciones ni austeridades cuando terminó.

—Los padres viven obsesionados con la libertad de su hijos. No quieren reprimir nada en su conducta, en su forma espontánea de comportarse. No quieren castrar a sus hijos.




SOBRE PROUST

AUTOR: Pierre Klossowski

EDICIÓN: CACTUS

PUBLICACIÓN: 01/06/20221


Me encontré este libro de forma inesperada en una feria de libros. Es cierto que tengo un afinado radar para detectar el nombre de Proust por muy escondido que esté. Lo adquirí al final, pero con la duda de si me aportaría algo nuevo.

Este breve ensayo nació de una conferencia televisiva en 1971. Michel Butor, novelista y ensayista del siglo XX francés, propuso a Klossowski (filósofo, novelista, traductor de Nietzsche) una relectura de En busca del tiempo perdido con la intención de invitarlo a hablar sobre «Proust y los sentidos».

Años después el texto fue recuperado y se publicó en forma de libro.

Para los que leemos a Proust somos conscientes de que en una primera lectura se dejan cosas atrás. En mi caso, aun la tengo sin terminar, y entre los libros que componen la obra, alterno otros que me ayudan a comprender mejor la narración de un personaje que decidió exiliarse de la vida social para vivir solo en beneficio de su obra literaria.

Klossowski conecta a Proust con temas como el budismo y con filósofos de la talla de Nietzsche o Schopenhauer. Pero aquí no voy a entrar porque sería demasiado enrevesado y prefiero quedarme con lo que se ciñe al autor y su obra.

No es exactamente un comentario filosófico, aunque se nota la influencia del autor y su gusto por En busca del tiempo perdido, porque tratar con Proust es tratar la filosofía. Más bien diría que es un análisis no demasiado detallado de la obra, y sobre todo de una reflexión personal.

Releer a Proust no fue para Klossowski un simple volver a lo ya leído, fue una nueva experiencia. Si hubiera que describirlo en términos físicos, esta lectura alteró su estado en el momento en que afirma que: «lo envolvió como si estuviera drogado» como si la novela misma produjera ese efecto.

Creo que cuando Klossowski habla de Proust y su obra, está queriendo decir que fue creada para producir un efecto en el lector. No resucita su pasado con el Yo consciente sino a través de impulsos y emociones.

Juega con la memoria involuntaria cuando un sabor, un olor o un gesto despiertan un recuerdo que estaba olvidado.

Sobre el sabor de la magdalena, ¿Quién no ha tenido alguna vez esa experiencia, que un olor o sabor nos ha transportado al pasado? Lo que hace Proust es un ejercicio brutal de introspección, que casi consigue que vivamos en el pasado. Esa atención extrema en todo nos lleva a reparar en lo que normalmente nos pasa desapercibido en la vida.

Pienso, también, que es inevitable analizar al autor y la obra, que forman un todo. Todo su recorrido, ese trabajo realizado se le revela como la única forma de fijar su experiencia, dejándola por escrito.

No se limita a narrar esos recuerdos, además los convierte en escenas llenas de impaciencia, dramatismo y emoción.

En busca del tiempo perdido es una obra creada con la conciencia del Narrador. Todo es subjetivo: su sensibilidad, sus obsesiones y sus contradicciones. No importa como pasó, sino como lo vivió.

Creo que esta es la razón por la que Klossowski sintió que la relectura lo envolvía como una droga, porque Proust no busca reconstruir el pasado, sino hacerlo revivir en nosotros como experiencia sensorial y emocional.

 




BIEN Y MAL

AUTOR: Martin Buber

EDITORIAL: Hermida Editores

PUBLICACIÓN: 2021



Bien y Mal es un título que abre un debate inagotable, sea cual sea el punto de partida. A veces me pregunto cómo me meto en estos libros que me obligan a leer otro tanto para poder escribir una reseña comprensible. Quizá por eso esta lectura me ha parecido más un trabajo de estudiante que un simple disfrute, aunque me consuela pensar que me gustan los retos. 

Esta reseña es mi interpretación y cualquier otro lector puede interpretarla de otra manera.

En este libro, Buber concibe el Bien y el Mal desde una presencia trascendente: Dios. No exige una fe dogmática, pero como pensador judío creyente sitúa a Dios en el centro de su reflexión, y desde ahí construye sus conceptos. Partir de la idea de un fundamento que trasciende lo humano puede hacer pensar que hay que creer en Dios para seguir su lógica; al menos, esa fue mi primera impresión.

Mi reacción inicial fue sentir que lo humano pesa más que lo religioso, y me costó conectar con el autor porque se apoya en los salmos, donde el yo humano se mide frente a Dios. Sin embargo, al avanzar en la lectura entendí que, aun partiendo de su fe, Buber quiere mostrar que incluso un lector no creyente puede reconocer que el Bien y el Mal no son ideas abstractas, sino experiencias de relación: con los demás, con uno mismo y, en última instancia, con lo trascendente.

En pocas palabras, Buber define así su planteamiento: el Bien es cuando una persona se abre de verdad a los demás y a Dios; el Mal, cuando rompe esa apertura y se encierra en sí misma. Dicho de otra manera: el bien es lo originario; el mal, la pérdida o corrupción de ese origen. 

Es una postura bastante radical, en mi opinión porque no deja espacio intermedio: se vive en el Yo–Tú o en el Yo–Ello. Pero la vida cotidiana está llena de grises, y en ese sentido creo que su planteamiento cierra muchas puertas. Aun así, lo interesante es que tanto el Mal como el Bien son siempre susceptibles de cambio: el Mal puede transformarse en Bien y, del mismo modo, el Bien puede degradarse en Mal.