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EL DÍA DE AÑO NUEVO

 

AUTORA: Edith Wharton

EDITORIAL: Pequeños Placeres

PUBLICACIÓN: 2024


Esta obra breve es la primera que leo de Edith Wharton y me ha sorprendido para bien.

Desde el inicio, la autora lleva al lector a creer que un malentendido o sospecha infundada, observada por los vecinos de la casa de enfrente, se transformará en algo escandaloso.  Luego será puesto bajo una luz moral y emocional muy distinta.

Comienza con una situación, en apariencia escandalosa, y construye alrededor de eso toda una atmósfera de sospecha y juicio social. La autora juega con las expectativas del lector: lo que parece una historia de infidelidad acaba revelando algo mucho más profundo, ligado al sacrificio y a las apariencias impuestas por la alta sociedad neoyorquina de su tiempo.

La narración mantiene viva la inquietud de si la protagonista, mujer casada, fue vista saliendo de un hotel que se ha incendiado acompañada de un hombre.

Lo interesante de este relato es el giro, sutil, elegante y apenas perceptible, donde revela que el propósito de la protagonista es muy distinto al que todos imaginan.

Wharton maneja con gran habilidad el tema de las apariencias sociales y el juicio hacia uno mismo; muestra cómo la sociedad puede surtir efecto en una persona, distorsionar la verdad y condenar injustamente a quien actúa con otras intenciones.

En cuanto al sentimiento que nace de Lizzy hacia su marido, más que moverse en el terreno del amor apasionado, lo que siente es lealtad y gratitud. Ella se mantiene fiel por la generosidad y decencia de él más que por un amor romántico. ¿Puede ser un sacrificio conmovedor? Tal vez, pero es lo que ella elige y así lo demuestra al final.

En cambio, él muestra un amor auténtico, generoso y en silencio. Su felicidad es la de ella, la trata con una ternura y sin exigencias.

Sentimientos asimétricos, en apariencia, bien llevados por ambas partes por la lealtad de uno hacia otro.

Lo que nunca sabremos es si su marido llegó a enterarse de su salida del hotel acompañada de otro hombre. Ella estaba segura de que no, pero hay una pista que me ha llevado a pensar que sí lo sabía, pero mantuvo el secreto.

 

CITAS:

Mi madre se caracterizaba por estar siempre ocupada en actos benévolos mientras pronunciadas palabras poco caritativas.

La señora Hazeldean se dio cuenta de que aquella palabra había herido algo más que su orgullo y de que, antes de percatarse del insulto a su amor, se estremecía por la ofensa a su buen gusto.





LA PAPISA

 

AUTORA: Donna W. Cross

EDITORIAL: Círculo de Lectores

PUBLICACIÓN: 1998


La papisa, es la cruda historia de una niña que desde su más tierna infancia ya parecía adulta en cuanto a inteligencia y audacia. Su interés por aprender la lleva a enfrentarse a cualquier obstáculo que le pueda impedir acceder al conocimiento.

El contexto histórico sitúa la historia de Juana en el siglo IX, y aunque la leyenda escrita sobre La Papisa aparece por primera vez en el siglo XIII, Donna W. Cross sitúa a su protagonista en el siglo IX por razones históricas y narrativas.

En la cronología tradicional de la leyenda muchos cronistas medievales colocan a Juana entre dos papas del siglo IX: después de León IV (†855) y antes de Benedicto III (855-858) y la autora ha querido mantenerla.

También, por ser un periodo en que a nivel político y religioso el Imperio carolingio estaba en declive y se vio favorecido a nivel cultural.

La novela plantea temas como la educación familiar, la religión, el poder y el género, donde es evidente que solo había uno.

El personaje de Juana, niña de altas capacidades como se conoce hoy, era un lastre para una época en que la mujer era un ser considerado inferior al hombre. Sajona de madre y cristiana de padre, en la novela conoceremos el porqué de tan interesante unión, tuvo una dura educación que siempre estuvo obstaculizada por el hecho de ser mujer.

Pese a ello, gracias a su tenacidad encontrará el camino que la irá llevando a cumplir su objetivo: el acceso al conocimiento y su libertad.

En una etapa álgida de su vida, una bruja le adivinará el futuro, que verá cumplido, y ella recordará y comprenderá años más tarde.

Es una historia bonita por cómo logra la autora convertir la leyenda en algo conmovedor porque, más allá de lo que se haya contado, lo que emociona es la experiencia humana de Juana.

La novela conmueve no tanto por el episodio legendario de una mujer que llega al trono pontificio, sino por el largo camino que recorre Juana: su infancia marcada por la desigualdad, la pasión por el saber, la lucha constante contra las barreras impuestas por ser mujer.

Aunque el ascenso al papado y el final se narran con rapidez, la verdadera esencia de la obra está en esa trayectoria vital que la define.

Donna W. Cross consigue que el mito se vuelva humano y cercano: una historia de perseverancia, inteligencia y coraje frente a un mundo que negaba a las mujeres el derecho a aprender y a decidir su destino.


CITAS:

Mamá tenía que ser castigada por el bien de su alma. Desobedeció a su marido y eso va también contra la ley de Dios.

En sus mentes había un modo correcto y un modo incorrecto de hacer las cosas; y el modo correcto consistía en hacerlas como se había hecho siempre.

...porque las mujeres son por naturaleza inferiores a los hombres. Los hombres son más grandes, más fuertes, más inteligentes.





TRES MUJERES EN HAITÍ

 AUTORA: Anna Seghers

EDITORIAL: Nórdica

PUBLICACIÓN: 22/05/2023


Tres mujeres en Haití es un libro que, a priori, me ha dejado un poco en blanco. No se siente ni se lee como una novela. Es una historia que no resulta muy accesible a la comprensión, no porque lo que se narra sea tema difícil, sino que la autora construye un relato más cercano a la alegoría que a la narración tradicional.

Eligió Haití porque fue la primera colonia que logró la independencia negra en 1804, y representa la resistencia contra la esclavitud y el colonialismo.

Las tres mujeres son figuras representativas. Cada una de ellas muestra actitud diferente frente a la opresión: la que se somete, la que espera y la que se rebela.

No hay tiempo para desarrollar el personaje de forma profunda, sino que cada una hace una puesta en escena frente ante una situación política y moral generalizada.

Muestra un estilo distante, y lo que Seghers tiene interés en dar a conocer es la opresión colonial y la lucha por la libertad de las mujeres de la época.

Por eso Tres mujeres en Haití no se disfruta tanto por la trama, sino para reflexionar sobre la historia y la condición femenina frente a la opresión.




 

PORQUE ÉRAMOS JOVENES

AUTORA: Josefina Aldecoa

EDITORIAL: Anagrama

PUBLICACIÓN: 1986


Porque éramos jóvenes es una de las primeras novelas de Josefina Aldecoa. Se ambienta en la posguerra española, en los años cincuenta, época arrastrada por la Guerra Civil y una generación marcada por la represión y la falta de horizontes, pero también con la ilusión y la necesidad de abrirse camino en un país cerrado.

Al parecer la obra tiene cierto carácter autobiográfico en algunos aspectos: Aldecoa recoge las vivencias de su propia juventud y las de quienes compartieron con ella la experiencia de crecer en un tiempo difícil, y vuelca en esta obra sus recuerdos de estudiante.

Es una novela íntima que invita a reflexionar sobre los personajes: jóvenes con vidas fragmentadas que, pese a sus diferencias, se ven obligados a elegir un único camino.

Toda gira en torno a la figura ausente de David, cuya vida y desaparición marca profundamente a los demás personajes.  David quiso vivir en un mundo que no le correspondía, pero en realidad no hizo nada por alcanzarlo.

Los sueños que no se persiguen pueden pesar tanto como las derrotas.  Creo que este es uno de los mensajes más importantes de la novela

Entre quienes lo rodearon, hubo alguien que sufrió por las decisiones de David. Su enfado, su rebeldía y la herida que arrastra son la prueba de que la pasividad de este tuvo consecuencias reales.

En cambio, otra mentalidad, en otro de los personajes, encontró horizontes nuevos; supo tomar distancia y reinventarse.

A otros los marcó el miedo, no tanto por la resignación, sino por la posibilidad de rendir cuentas no deseadas.

La novela, es un ejercicio de memoria compartida entre los personajes. A través de recuerdos, conversaciones y silencios, Aldecoa dibuja un retrato íntimo de una juventud que quiso más de lo que se atrevió a vivir.

La lectura nos devuelve a una España cerrada y gris, aunque lo más revelador es comprobar cómo las tensiones entre lo que deseamos y lo que hacemos siguen siendo parte de cualquier juventud.

 

CITAS:

—Su guerra fue muy corta y muy lejos. Nadie les ha pedido privaciones ni austeridades cuando terminó.

—Los padres viven obsesionados con la libertad de su hijos. No quieren reprimir nada en su conducta, en su forma espontánea de comportarse. No quieren castrar a sus hijos.




SOBRE PROUST

AUTOR: Pierre Klossowski

EDICIÓN: CACTUS

PUBLICACIÓN: 01/06/20221


Me encontré este libro de forma inesperada en una feria de libros. Es cierto que tengo un afinado radar para detectar el nombre de Proust por muy escondido que esté. Lo adquirí al final, pero con la duda de si me aportaría algo nuevo.

Este breve ensayo nació de una conferencia televisiva en 1971. Michel Butor, novelista y ensayista del siglo XX francés, propuso a Klossowski (filósofo, novelista, traductor de Nietzsche) una relectura de En busca del tiempo perdido con la intención de invitarlo a hablar sobre «Proust y los sentidos».

Años después el texto fue recuperado y se publicó en forma de libro.

Para los que leemos a Proust somos conscientes de que en una primera lectura se dejan cosas atrás. En mi caso, aun la tengo sin terminar, y entre los libros que componen la obra, alterno otros que me ayudan a comprender mejor la narración de un personaje que decidió exiliarse de la vida social para vivir solo en beneficio de su obra literaria.

Klossowski conecta a Proust con temas como el budismo y con filósofos de la talla de Nietzsche o Schopenhauer. Pero aquí no voy a entrar porque sería demasiado enrevesado y prefiero quedarme con lo que se ciñe al autor y su obra.

No es exactamente un comentario filosófico, aunque se nota la influencia del autor y su gusto por En busca del tiempo perdido, porque tratar con Proust es tratar la filosofía. Más bien diría que es un análisis no demasiado detallado de la obra, y sobre todo de una reflexión personal.

Releer a Proust no fue para Klossowski un simple volver a lo ya leído, fue una nueva experiencia. Si hubiera que describirlo en términos físicos, esta lectura alteró su estado en el momento en que afirma que: «lo envolvió como si estuviera drogado» como si la novela misma produjera ese efecto.

Creo que cuando Klossowski habla de Proust y su obra, está queriendo decir que fue creada para producir un efecto en el lector. No resucita su pasado con el Yo consciente sino a través de impulsos y emociones.

Juega con la memoria involuntaria cuando un sabor, un olor o un gesto despiertan un recuerdo que estaba olvidado.

Sobre el sabor de la magdalena, ¿Quién no ha tenido alguna vez esa experiencia, que un olor o sabor nos ha transportado al pasado? Lo que hace Proust es un ejercicio brutal de introspección, que casi consigue que vivamos en el pasado. Esa atención extrema en todo nos lleva a reparar en lo que normalmente nos pasa desapercibido en la vida.

Pienso, también, que es inevitable analizar al autor y la obra, que forman un todo. Todo su recorrido, ese trabajo realizado se le revela como la única forma de fijar su experiencia, dejándola por escrito.

No se limita a narrar esos recuerdos, además los convierte en escenas llenas de impaciencia, dramatismo y emoción.

En busca del tiempo perdido es una obra creada con la conciencia del Narrador. Todo es subjetivo: su sensibilidad, sus obsesiones y sus contradicciones. No importa como pasó, sino como lo vivió.

Creo que esta es la razón por la que Klossowski sintió que la relectura lo envolvía como una droga, porque Proust no busca reconstruir el pasado, sino hacerlo revivir en nosotros como experiencia sensorial y emocional.

 




BIEN Y MAL

AUTOR: Martin Buber

EDITORIAL: Hermida Editores

PUBLICACIÓN: 2021



Bien y Mal es un título que abre un debate inagotable, sea cual sea el punto de partida. A veces me pregunto cómo me meto en estos libros que me obligan a leer otro tanto para poder escribir una reseña comprensible. Quizá por eso esta lectura me ha parecido más un trabajo de estudiante que un simple disfrute, aunque me consuela pensar que me gustan los retos. 

Esta reseña es mi interpretación y cualquier otro lector puede interpretarla de otra manera.

En este libro, Buber concibe el Bien y el Mal desde una presencia trascendente: Dios. No exige una fe dogmática, pero como pensador judío creyente sitúa a Dios en el centro de su reflexión, y desde ahí construye sus conceptos. Partir de la idea de un fundamento que trasciende lo humano puede hacer pensar que hay que creer en Dios para seguir su lógica; al menos, esa fue mi primera impresión.

Mi reacción inicial fue sentir que lo humano pesa más que lo religioso, y me costó conectar con el autor porque se apoya en los salmos, donde el yo humano se mide frente a Dios. Sin embargo, al avanzar en la lectura entendí que, aun partiendo de su fe, Buber quiere mostrar que incluso un lector no creyente puede reconocer que el Bien y el Mal no son ideas abstractas, sino experiencias de relación: con los demás, con uno mismo y, en última instancia, con lo trascendente.

En pocas palabras, Buber define así su planteamiento: el Bien es cuando una persona se abre de verdad a los demás y a Dios; el Mal, cuando rompe esa apertura y se encierra en sí misma. Dicho de otra manera: el bien es lo originario; el mal, la pérdida o corrupción de ese origen. 

Es una postura bastante radical, en mi opinión porque no deja espacio intermedio: se vive en el Yo–Tú o en el Yo–Ello. Pero la vida cotidiana está llena de grises, y en ese sentido creo que su planteamiento cierra muchas puertas. Aun así, lo interesante es que tanto el Mal como el Bien son siempre susceptibles de cambio: el Mal puede transformarse en Bien y, del mismo modo, el Bien puede degradarse en Mal.


 

 


LA PENÍNSULA DE LAS CASAS VACIAS

AUTOR: David Uclés

EDITORIAL: Siruela

PUBLICACIÓN: 20/03/2024


Se ha escrito tanto sobre la Guerra Civil española que parece un conflicto nunca resuelto. Todo transcurre en un realismo mágico que el autor construye alternando hechos reales personales y la ficción, todo integrado en un rigor histórico más literario y evitar que se convierta en crónica.

En La península de las casas vacías, el autor ha elegido para su novela algo más personal, y carga el peso de la guerra sobre los habitantes del pueblo de Jándula, nombre ficticio de Quesada. Al principio, el conflicto llega como un rumor, mientras las desgracias del pueblo siguen su propio curso.

Sin embargo, poco a poco la guerra irrumpe en el pueblo, y rompe esa distancia aparente en el momento en que mueren los primeros habitantes, recordando que nadie está a salvo.

El autor muestra al lector que la tragedia bélica y la tragedia cotidiana acaban cruzándose hasta que ambas se confunden en un mismo tiempo.

Llegué a pensar que el desarrollo de la novela mantenía cierta distancia emocional, que no transmitía grandes sentimientos capaces de encoger el corazón.

Pero esta forma de narrar, viviendo la desgracia con los jandulenses, el lector puede percibir el dolor, la rabia, el enfrentamiento, el odio, la venganza, mientras se desangran unos a otros.

El autor se inspira a veces en la memoria familiar, y otras en experiencias ficticias que bien podrían haber ocurrido en cualquier aldea de entonces.

Uclés utiliza la metaliteratura, y se da el lujo de aparecer en la novela, procedente del futuro, para codearse con los protagonistas, algunos importantes. También se permite cambiar los finales de otros, quizá con la intención de evitarse el mal real y hacerlo más dulce.

De este libro, historia y novela, he tenido en todo momento la sensación de que fue una guerra basada más en el odio, en el orgullo que en ideología política, que también.

Hay imparcialidad en la novela, de forma que todo lo ocurrido se convierte en una tragedia, en derrota y dolores compartidos.

Hay muchas voces y destinos se entrecruzan dando una visión más panorámica de esta absurda guerra. Fueron muchos momentos trágicos, individuales y colectivos que siguen presentes en la memoria de todos.

Es una lectura que recomiendo por dos motivos principales: por ser una historia que a todos nos suena con más o menos intensidad, y porque está bien escrita.


Esta imagen tiene sentido en esta historia porque está relacionada con la toma de Madrid al final de la Guerra Civil española. Hay un momento en este libro en que el autor hace mención a este monumento situado en la Puerta del Sol, en Madrid.

 



CITAS:

—La guerra les había abierto una herida que aquellos hermanos no conseguirían cerrar nunca, que supuraría hasta que se apagara la memoria de los hombres.

—Pero Odisto, ante el gris de aquellos días de desapariciones, consideró que el cielo, pese a todo, y de existir, no sería para nada un mal lugar para su esposa.

—A la noche siguiente, los cuerpos formaron una columna de humo blanco de más de cuarenta varas en el cementerio. [...] Dicen que aquella primera madrugada de sangre y horror, la patrona de la ciudad, la Virgen de la Soledad, giró su rostro hacia un lado para intentar no presenciar la masacre.

—Cuántos soldados rasos habrá que solo obedecen. O actúan así tras haberle llenado la cabeza de ponzoña. En esta guerra hay más inocentes que culpables.

 




DAVID COPPERFIELD

 AUTOR: Charles Dickens

EDITORIAL: Austral (Edición Especial)

PUBLICACIÓN: 2011

David Copperfield es una novela bastante minuciosa en el detalle, y aunque algunas descripciones puedan resultar innecesarias, otras aportan información sobre el estado emocional del narrador y sitúan al lector dentro de la historia.

Si hubiera que definir el sentido de esta obra con pocas palabras, serían: Aprende, Acepta y Sigue.

David sitúa su relato momentos antes de su nacimiento, anticipando que su destino está marcado según una premonición de la comadrona y enfermeras que asisten a su alumbramiento. Su niñez queda determinada por el abandono, el sufrimiento, la humillación y el trabajo a temprana edad. Sin embargo, no hay en él rabia, amargura ni tristeza manifiesta; me atrevería a decir que sufre más el lector que el propio protagonista.

Es la primera obra que leo de Dickens y he descubierto con ella que se puede disfrutar de una novela sin giros inesperados ni grandes sorpresas, sin un desenlace que lo cambie todo. En realidad, es el relato de toda una vida. El disfrute está en el recorrido: en cómo David, de forma lenta pero constante, atraviesa diferentes etapas, supera pruebas y va encontrando sentido a lo vivido.

El amor es un factor influyente en su maduración, aunque nunca lo tambalea ni lo convierte en tragedia. Dickens lo presenta como un sentimiento que acompaña, forma parte del camino y mantiene la misma serenidad que domina el resto de la obra. En esta línea destaca Agnes, figura leal y constante, contrapunto luminoso frente a amistades más ambiguas como la de Steerforth.

La amistad con Steerforth, desde el inicio, rebasa lo literal. Para David es admiración y afecto; para Steerforth, está más destinada a halagar su ego que a ofrecer verdadera reciprocidad. Aquí Dickens muestra cómo la necesidad de referentes puede llevar a idealizar vínculos que no siempre son sinceros.

El encuentro con su tía Betsey Trotwood marca un momento decisivo. Esta ya no es aquella mujer brusca que vimos al comienzo, sino una figura bondadosa, con un pasado de sombras, pero que ofrece a David acogida y un futuro.

La vocación de la escritura le lleva a la madurez. Gracias a ella, David logra transformar la experiencia dolorosa en relato; su voz, antes silenciada, cobra fuerza y da sentido a lo vivido. Aquí la novela roza lo autobiográfico. Dickens también volcó en la literatura sus propias heridas y encontró en ella no solo un oficio, sino una forma de dignidad.

David Copperfield no cierra con un final que deje al lector con la boca abierta. Dickens nos regala la narración de una vida en la que no se dramatizan las emociones. El narrador ya ha comprendido su sentido y lo bueno y lo malo están contados con serenidad. Más que una ficción, es la demostración de que narrar la vida es también una manera de reconciliarse con ella.

CITAS:

—Mi querido Steerforth, ¿qué te pasa?

¡Querría con toda mi alma que me hubieran guiado mejor! ¡Querría con toda mi alma ser capaz de ser más bueno!

—¡Qué triste es la vida hasta cuando uno se cree con el mayor derecho para esperar que sea lo más agradable posible!



PALESTINA EN PEDAZOS

 AUTORA: Lina Meruane

EDITORIAL: Literatura Random House

PUBLICACIÓN: 2023

 

Esta es la reseña de un libro que esperaba ser leído, al menos, hace dos años. El tema que trata, tristemente, sigue siendo actualidad.

Palestina en pedazos, de Lina Meruane, comienza siendo una lectura que se me ha antojado suave, como un susurro, para detectar después cierta rabia en la forma en que la autora expone su visión del conflicto palestino-israelí.

De género híbrido, este libro se puede tomar como un cuaderno de reflexiones, una crónica o un ensayo.

Igual que el conflicto palestino-israelí, es difícil de expresar de forma ordenada la lectura de este libro es igualmente confusa por la forma en que está estructurada la escritura. No hay orden ni jerarquía que permita al lector llevar un seguimiento ordenado de lo que cuenta, pero está bien escrito.

Hay sentimiento en las palabras de Meruane y no es neutral en sus afirmaciones. A veces es firme y contundente. Es evidente que su origen palestino le duele.

Palestina en pedazos comienza con una recopilación de recuerdos de la herencia paterna de la autora, anotados en un cuaderno de reflexiones. Por más que intentará hurgar en los recuerdos familiares de los que dispone es difícil atar cabos, y eso puede ser influyente a la hora de organizar su descendencia.

Meruane es de Chile y nunca ha estado en Palestina. Sus abuelos, padres y tíos se vieron en la necesidad de abandonar Palestina para no volver. Ella nunca ha estado allí, pero hay una fuerza que le empuja a querer ir por todos los que se fueron y nunca volvieron.

Volverse Palestina es la primera parte, de tres, del libro. Son trozos de recuerdos familiares, de las ruinas de un mundo que ya no existe para los que la abandonaron y nunca volvieron. Precisamente de aquí surge la idea de viajar a Beit Jala, la ciudad donde tiene parte de sus raíces, donde no encontró nada que pudiera recordarle a su familia.

Meruane continuó escribiendo porque, «por más que una ponga un punto final, la terrible realidad de la ocupación ha continuado».

Volvernos otros, es la segunda parte de un testimonio más implicado con la causa palestina, con esa necesidad de recobrar, reconstruir y defender la historia de su origen palestino.

Rostros en mi rostro es la tercera parte de una reflexión sobre cómo la identidad física se manifiesta en los rasgos del rostro y en el lenguaje. Cómo través de esas marcas, visibles o sonoras, las personas llevan encima una historia cultural que puede generar tensiones, malentendidos o rechazos, sobre todo cuando se lleva dentro una mezcla de culturas, como es su caso.

Como conclusión, Palestina en Pedazos es un libro que no busca ser imparcial, sino despertar empatía por la situación Palestina.


CITAS:

Pensé en mi propia genealogía palestina, en mi propio apellido metido en esta batalla, en la posibilidad de convertirme en sospechosa ante una comunidad de individuos que se unen en el momento de la calamidad para reclamar sus derechos y exigir garantía de seguridad contra ese supuesto adversario.




 

 

 

NUESTRA SEÑORA DE PARÍS

AUTOR: Víctor Hugo

EDITORIAL: Alianza Editorial

PUBLICACIÓN: 21/11/2019


Víctor Hugo es uno de esos autores que he tenido reservado hasta ahora, aunque nunca olvidado. Si aplacé la lectura de su obra fue de forma consciente, queriendo encontrar el momento adecuado. Ahora, determinadas circunstancias me han hecho sentir que el momento ha llegado.

Nuestra Señora de París me ha parecido una novela magnífica, y las expectativas que había puesto en ella se han superado con creces. Es una obra que envuelve por la riqueza en matices.

Víctor Hugo fue un autor apasionado en defender todo aquello que le preocupaba. Fue sensible a la injusticia social, apasionado con el arte, de estilo romántico y su espiritualidad iba más allá de lo religioso.

En el escenario de esta novela los personajes se convierten en recipientes simbólicos donde se vierten pasiones, frustraciones, deseos, obsesiones, el amor y la tragedia, que no encuentran salida en la realidad.

El amor desinteresado de Quasimodo, el amor posesivo de Frollo y el ilusorio de Esmeralda, nace de las carencias más profundas que terminarán por destruirlos.

No hay agresividad en su estilo crítico; da la impresión de que su pluma no se altera; es serena y firme al mismo tiempo. Emplea la sutileza para ahondar en las conciencias de los lectores y mostrar la realidad de la condición humana: la injusticia social, el peso de la religión, los abusos del poder y el amor como salvación o condena.

Aún me ha gustado más otro personaje, tan principal como los mencionados antes. Me refiero a Nuestra Señora, la catedral, que cobra protagonismo y se convierte en principal testigo de todo lo que ocurre.

Diría que París tiene más de un alma, y su catedral es la que mejor la representa. Me ha parecido sublime cómo la describe Víctor Hugo y el sentimiento que le despierta. Aunque precedió a Ruskin y a Proust, creo que su entusiasmo y defensa por el arte gótico también iba más allá del halago a la obra y al artista.

El objetivo era despertar las conciencias por el estado de deterioro del edificio, y de forma sosegada y directa denunciar el estado lamentable en que se encontraba.

Imponente y silenciosa, salvo cuando claman las campanas, entre sus muros se cruzan los personajes. En ella tienen lugar acontecimientos, se traman condenas, se sufre el desamor, se fomenta el odio y la obsesión. Lo más importante sucede en Nuestra Señora.

Los siguientes capítulos que cito son, en mi opinión, los que dan esencia a la obra: —ANANKÉ, Nuestra Señora, Esto matará aquello, Los dos hombres vestidos de negro y Lasciate ogni speranza.

Nuestra Señora es un capítulo que Víctor Hugo dedica a la catedral y la convierte en el símbolo central de la novela, como testigo de la historia y del drama que tiene lugar en su interior.

Los dos hombres vestidos de negro es un capítulo oscuro, de complicidad, que refleja cómo el poder, el odio, la obsesión, pueden decidir el destino de otras personas.

Lasciate ogni speranza, «Abandonad toda esperanza, los que entráis...» Frollo entra en su propio infierno interno. Es un personaje con una apariencia inicial extraña que se va degradando hasta el final, y sucumbe a lo que siempre ha tenido: una vida reprimida que lo ha ido oscureciendo.

He dejado para el final el capítulo ANANKÉ porque es para mí el más importante de todos, el que más significado tiene en esta novela. Dicho término viene del griego y se ha traducido como Fatalidad, como símbolo de lo inevitable que afecta a los personajes y a una sociedad que condena a quienes no encajan destruyéndose entre sí.

Me he preguntado si la catedral está sometida a dicha Fatalidad. Como símbolo de la arquitectura, es víctima del paso del tiempo, del olvido cultural y del progreso. Su historia se niega a ser borrada, fue el libro de piedra de la humanidad, y ahora, la decadencia física y un estilo forzado a desaparecer la hace peligrar.  Esto matará aquello…

 

 CITAS:

—..., el tiempo ha dado a la iglesia por otro lado mucho más de lo que le ha quitado, ya que es el tiempo el que ha difundido por la fachada ese color sombrío de los siglos, que hace que la vejez de los monumentos sea la edad de su belleza.

—Su forma de barco había llamado la atención de los reyes de armas, ya que de ahí le viene, y no del sitio de los normandos…, el navío que campeador en el viejo escudo de París.

—..., el tiempo ha dado a la iglesia por otro lado mucho más de lo que le ha quitado, ya que es el tiempo el que ha difundido por la fachada ese color sombrío de los siglos, que hace que la vejez de los monumentos sea la edad de su belleza.

—Era el presentimiento de que el pensamiento humano, al cambiar de forma, iba a cambiar el modo de expresión; que la idea capital de cada generación ya no se escribía con la misma materia y de la misma manera; que el libro de piedra, tan sólido y duradero, iba a ceder el puesto al libro de papel, más sólido y duradero aún.

—¡Pobre mosca, incapaz de mover la mas pequeña de sus piedras!

—Me figuro que ese agujero estará habitado en competencia por murciélagos y arañas y que por consiguiente se hace en él a las moscas una doble guerra de exterminio.