Wikipedia

Resultados de la búsqueda

HAMLET

 

Editorial: TROA

Autor: William Shakespeare

Publicación: 2002

 

Ha sido mi primera lectura de Shakespeare, aunque alguien me aconsejó que empezara con Romeo y Julieta.

¿Por qué Hamlet primero? Pues porque una cosa lleva a otra. Cuando terminé de leer Hamnet me pregunté: -¿Y ahora que leo?

La relación que tiene Hamnet con Shakespeare me hizo plantearme leer Hamlet, disfrute que me ha durado poco porque es una obra corta, y con gusto se lee más deprisa.

Es una obra preciosa cargada de dramatismo, melancolía y locura que transcurre en Dinamarca. Hamlet es el hijo del desaparecido rey Hamlet de Dinamarca.

Cuando empieza la obra el rey ya ha fallecido. A través de un ESPECTRO, como lo llaman los centinelas de la guardia nocturna, aparece el fantasma del rey Hamlet. Este está interesado en presentarse ante su hijo, el príncipe Hamlet, para revelarle cómo fue asesinado y quien llevó a cabo tal acto del que le exige tome venganza.

Pero Hamlet duda de si la visión que ha tenido y la confesión de su padre han sido algo real. Su comportamiento cambia a partir de ese momento, demostrando una aparente locura.

A partir de aquí empieza el sentido y el mensaje que Shakespeare quiere darle a su obra; no se sabe con certeza si la muerte de su hijo Hamnet, a los once años, puede estar relacionada.

Está tan interesado en que se sepa quién es el culpable del crimen que se ampara en un grupo de actores que llega a Elsinor. Él mismo escribe el argumento de la obra y pide a los actores que la representen.

Tiene un especial interés en que asistan los reyes para descubrir cuál es la reacción de ambos mientras ven la obra, en concreto la del rey Claudio.

Esta revelación de su padre provoca en Hamlet una aparente locura, que en mi opinión no lo es tanto; creo que se hace el loco para averiguar si la forma en que murió y fue asesinado su este es cierta.

A esta obra pertenece la conocida frase: Ser o no Ser, esa es la cuestión.

Dicha cuestión genera en Hamnet un gran dilema y duda sobre cómo afrontar los hechos. Estancado en esa duda, cuestionando su destino, no sabe qué hacer.

El deseo de venganza le puede, porque es su padre el que ha muerto y quien se lo pide en forma de fantasma, y al mismo tiempo necesita dominar ese deseo; es él quien tiene que llevar a cabo la acción y tiene que pensarlo. No me gustaría estar en ese lugar.

¿Qué es mejor, matar y convertirse él también en asesino o morir es más digno? Vengar a su padre significa matar y vivir toda la vida conviviendo con ello. Tal vez sea más digno morir.

Tiene que trabajar su conciencia, la indecisión sobre qué es lo correcto no le deja tranquilo, hasta el punto de llegar a pensar que tal vez acabar con su vida puede parecer la mejor opción.

Sin profundizar en este mensaje, y considerándola solo como obra de teatro que se representa, fruto de la imaginación de su autor, todo parece una aventura. Y más teniendo en cuenta en la época que fue creada.

Lo interesante de esta obra es el debate que suscita el dilema de Hamlet: -Si no cumples tu venganza puedes parecer cobarde, pero si actúas según te dicta la conciencia: -¿la muerte mejor que vivir? -¿Mejor morir que matar? -¿Vengarse y continuar?...

Sería un tema interesante a discutir.

 

CITAS:

 -HAMLET

No hay un solo canalla en Dinamarca

que no sea un pillo redomado.

 HORACIO:

Señor, para oír eso no hace falta

que salga de la tumba espectro alguno.


-En la usanza corrupta de este mundo

la mano dadivosa del culpable

desplaza a la justicia; y es sabido

que el propio botín compra la ley.

 

 -ENTERRADOR

...Y es una pena que los grandes tengan más derecho

a ahogarse o colgarse que sus hermanos cristianos... En la antigüedad no había más señores que los jardineros, cavadores y sepultureros. Tenían el oficio de Adán.

 COMPAÑERO

¿Adán fue caballero?

 

 

 

 


MACBETH

AUTOR: William Shakespeare

PUBLICACIÓN: 2002

EDITORIAL: Troa


Es la segunda obra de Shakespeare que leo, la primera fue Hamlet. Por lo poco que he leído hasta ahora de Shakespeare, compruebo que en ambas obras trabaja la conciencia humana, y convierte los fantasmas, las visiones, y las dudas en un conflicto interior de los protagonistas.

Hamlet se enfrenta a tomar la decisión y la reflexión le deja paralizado, y Macbeth comete primero la acción y luego la culpa le atormenta. Hay una diferencia moral entre la acción de ambos.

Macbeth y Banquo con las brujas, por Johann Heinrich Füssli

Macbeth es un hombre que se deja llevar por los augurios de las Brujas. Es la tragedia de un hombre que se cree una premonición, que se deja llevar y actúa para que esta se cumpla. La ambición le lleva a cometer un crimen, y después descubre que no puede escapar del sentimiento de culpa que le han producido sus actos.

No puedo evitar comparar y preferir Hamlet a Macbeth.  Hamlet es una obra más extensa. Shakespeare explora todos los rincones de la conciencia de Hamlet: sus dudas, contradicciones, miedos, ideas sobre la muerte, el amor, la verdad, la apariencia. Es una obra que transcurre más despacio porque se centra en el pensamiento del personaje. 

En Macbeth he sentido lo contrario. Es una tragedia mucho más breve y puede que más concentrada. Da la impresión de que los personajes tienen menos profundidad; no hay tiempo para explorarlos; todo acontece muy deprisa, tan solo hay tiempo para darse cuenta de esa primera intención que luego lleva a la acción.

Escena de Macbeth: el conjuro de las brujas (acto IV, escena I)

Quizá la profundidad de Macbeth está más en las ideas que recorren la obra y que he encontrado interesantes: la sangre que no puede limpiarse; en el escenario reina la oscuridad; el sentimiento de culpa en Macbeth le hace perder el sueño; Lady Macbeth quiere limpiarse la sangre deambulando en la noche; el espectro de Banquo; etc. Son símbolos que representan el sentimiento de culpa que los lleva a un final dramático.


Esto me lleva a creer que Shakespeare, en esta obra, no pretende que analicemos a los personajes ni los juzguemos, sino que el lector reflexione haciéndose preguntas. Pero tampoco he sentido que la obra me lleve a una reflexión profunda sobre la condición humana, cosa que sí me ocurrió con Hamlet.

Lady Macbeth sonámbula por Johann Heinrich Füssli

Esto puede deberse a la brevedad en las escenas, que apenas dan tiempo a distraerse creando un personaje más lineal. 

Podría decir que ha sido breve pero intensa, y eso no le quita calidad a la obra. Aunque mi tendencia ha sido a comparar ambas obras, Macbeth ha sido igual de extraordinaria.


 


CITAS:

—La idea del crimen, que no es sino quimera, a tal punto sacude mi entera humanidad que la acción se ahoga en conjeturas y solo es lo que no es.

—Mis manos ya tienen tu color, pero me avergonzaría llevar un corazón tan pálido.




HAMNET

Editorial: Libros del Asteroide

Autora: Maggie O'Farrel

Publicado: 2021


Es mi primera lectura de Maggie O'Farrell y ha sido una lectura maravillosa, cargada de sentimientos, hasta el punto de haber derramado alguna lagrimilla.

En todo momento he tenido una sensación de tristeza que se lleva con emoción por la forma en que está narrada; es amarga, pero la belleza que hay en su escritura hace que esta sea más dulce.

Es una novela en la que se manifiestan diferentes sentimientos, pero predomina el amor en todo momento haciendo de hilo conductor. El amor materno, el amor de pareja pese a las dificultades, el amor entre hermanos, el amor entre madre e hija. También hay dolor por la pérdida de alguien muy querido. 

La autora ha tomado como referencia un periodo de la vida de Shakespeare para narrar la historia de Hamnet. Al final del libro, en "Nota de la autora", queda explicado.

En cuanto a los personajes, Shakespeare es el marido, el padre, el hijo, el preceptor de latín, el que no tiene nombre en esta historia. Tampoco está bien valorado como persona entre el resto de los personajes. Al final demostrará que tiene más fortaleza de la que parece.

Agnes, en la vida real se llamó Anne Hathaway, es la mujer del que no tiene nombre. Sobre todo le importan sus hijos, y su marido, cuya existencia más bien forma parte de su pensamiento; también es el padre ausente.

Vive como abstraída del mundo y tiene el suyo propio. Probablemente debido a que el entorno familiar en el que vive no debe saltarse las normas establecidas. Agnes cura con sus hierbas y la gente confía en ella, y además tiene el don de ver más allá que el resto de la gente. 

Ocurre la desgracia y se culpa por no haber presagiado lo que iba a ocurrir. Es el momento más difícil de esta historia, pero nadie es mejor ni peor; cada uno de los personajes, como en la vida real, afrontan la situación de diferente forma.

Hamnet fue el único varón del dramaturgo inglés que murió a los once años.  Es el título del libro de O'Farrel y también es el nombre del hijo de Agnes y del preceptor de latín, pero el niño no es el protagonista; yo lo creo así. Es ella, Agnes la verdadera protagonista en esta historia de principio a fin. A veces es fuerte y a veces débil; sin importarle lo que piensen los demás lleva su malestar como mejor cree o puede. Su personalidad no te deja indiferente por su fuerza y debilidad. Hay algunos momentos en la novela que su comportamiento es algo egoísta. 

Yo la perdono, lo confieso. Es difícil ser quien eres y tener que condicionarte a los demás, de sentirte sola la mayor parte del tiempo y que amparada, en cierto modo, en sus hijos el destino caprichoso decida que uno de ellos tiene que partir.

Ante las largas ausencias del marido y lo que ocurre a su hijo, Agnes se encierra en si misma. Quiere que él muestre sus sentimientos, como ella. Supongo que todo deriva del dolor que siente. Llegué incluso a pensar que su relación podría haber terminado en ruptura, haciendo caso a que algunas fuentes dicen que el matrimonio en la vida real no era bien avenido.

Reconozco que el final me cogió desprevenida, pero me gusta mucho como termina.

Maggie O'Farrel ha creado una gran obra que nos hace reflexionar sobre lo inevitable: la muerte, y como nos podemos sentir cuando llega ese momento que nunca deseamos.

El momento más impactante ha sido cuando Hamnet decide sobre su vida y la de su hermana Judit. Ese párrafo es demoledor.

Si no habéis leído Hamnet, hacedlo. Estoy segura de que disfrutaréis de su lectura tanto como yo.

 

CITAS:

-Y nota un movimiento semejante en su interior,  acompañado al de las plantas, un fluir, como una corriente o una marea: el paso de su sangre al niño que lleva dentro. Se despide de una vida; empieza otra.  Puede suceder cualquier cosa.

-Ya ves,  le dice al niño, no se puede cambiar lo que te dan, no se puede alterar ni domeñar lo que estaba dispuesto para cada uno.

-Tú te quedas, le susurra, y yo me voy. Le manda estas palabras: Quiero que te quedes con mi vida. Es para ti. Te la doy.





VIENTO DEL SUR - Ian Gibson

 

Si tuviera que elegir un libro por su título, este no hubiera sido el caso. La elección de leerlo ha sido por otros motivos diferentes: Gibson vivió en mi pueblo durante su estancia en Granada y tuve la oportunidad de conocerlo en persona.

He leído este libro buscando satisfacer mi curiosidad por saber que decía de mi pueblo, de su gente, y de la familia, por parte de madre, a quienes Ian compró la casa en 1991.

En Viento del sur, y bajo el nombre de Richard Hill, Gibson recoge las memorias de los primeros cuarenta años de su vida, y he de decir que leerlas no me ha causado gran expectación. Es el único libro que he leído del autor y no puedo comparar. Su prosa no me cautivó, es sencilla y fácil de leer pero le falta alma.

Especializado en historia contemporánea española, sus obras están dedicadas a trabajos biográficos de personajes tan conocidos como Federico García Lorca. A este se dedicó mientras estuvo viviendo en Granada.

En la primera parte de estas memorias habla de su infancia en Cornualles, de un niño educado en una familia metodista que vive frustrado, entre otras cosas, porque su madre admiraba y se enorgullecía de las manos de su hermano, cinco años mayor que Ian. Según confiesa en el libro, él no había nacido para cosechar la admiración por las mujeres, empezando por su madre.

En otro momento del libro cuenta que no se cansa de mirar los ánsares que viajan desde Escandinavia y como se reencuentra con ellos algunos años después, en Doñana. Esta parte me resultó algo pesada.

¿Por qué el sur de España? Según cuenta, aprendiendo español, leyó Al sur de Granada y fue a partir de aquí que decidió viajar al sur.

Ya en Granada, explica cuáles fueron los dos pueblos que más le gustaron, que fueron El Pinar o Pinos del Valle, como lo llaman los lugareños, y el otro es ¿Ibricos? La interrogación sobre Ibricos es la pregunta que aún me sigo haciendo a día de hoy. Doy por hecho que sus motivos habrá tenido para llamarlo así, a mí solo se me ocurre relacionarlo con el término Ibérico o que para mantener el anonimato como escritor le haya llamado así; esto último tiene sentido.

En realidad el pueblo se llama Restábal, del municipio de El Valle, y desde su origen se ha llamado así. Ambos pueblos reúnen una condición que era indispensable para Gibson: desde ciertas zonas de ambos pueblos hay vistas haca el Pico del Caballo de Sierra Nevada.

En fin, como autobiografía es un libro que, como mucho, resulta entretenido saber que la primera etapa de su vida fue insignificante y como sufre esa transformación, para bien, cuando descubre España buscando el sur.

Nunca es tarde para dar ese giro, a veces es necesario, para cambiar algo en la vida.

 

CITAS:

-"Tu hermano tiene manos preciosas, manos de artista", me solía asegurar mi madre, radiante de orgullo y de satisfacción ante la evidencia…"

 -No cabía duda de que yo no había venido al mundo para cosechar la admiración de las mujeres, empezando por mamá.



LA FONTANA DE ORO - Benito Pérez Galdós

 


RESEÑA:

No fue premeditado comenzar a leer a Galdós. A veces, el destino te pone delante de las narices cosas que tienes pendientes de hacer pero nunca es el momento, y lo vas dejando. Fue el primer libro, bastante usado, que me compré de don Benito en una calle de París.

La Fontana de Oro es el nombre de una fonda que existió en Madrid a mediados del siglo XVIII, y que Galdós inmortalizó al titular su novela con el mismo nombre. Estaba considerada como una posada para Caballeros, se convirtió en café de tertulias durante el periodo del Trienio Liberal (1820-1823) y terminado este periodo retomó su función como posada.

Es uno de los escenarios principales de la novela que Galdós describe de forma minuciosa en los primeros capítulos. Es el punto de reunión, no solo de tertulianos, tambien de los políticos liberales que conspiraron contra el Absolutismo de Fernando VII. En la novela de Galdós, el dueño de la Fontana tuvo que crear un espacio aparte, con tribuna, para tales actividades destinado a los oradores.

Galdós nos lleva al Madrid de 1820, nos sumerge en esa etapa convulsa en que las manifestaciones, fusilamientos y ejecuciones estaban a la orden del día y lo mezcla con las vidas de los personajes que intervienen en la obra.

Teniendo en cuenta que la especialidad de Galdós fue recrear, criticar e ironizar la realidad social y política del siglo XIX, los personajes que componen la novela, con sus ideales, astucias, maldades, traiciones, bondades, amistad, están reflejados de manera magistral; son el hilo conductor para desarrollar esa situación concreta que vivió España.

Narra hechos políticos reales, como el levantamiento del general Riego que fue el pistoletazo de partida del periodo ya mencionado, y la llegada a Madrid de los Cien Mil Hijos de San Luis, como broche final al régimen constitucional para restablecer el poder de Fernando VII.

La parte ficticia de la novela es la historia de amor que surge ente Lázaro y Clara. Él es un joven de ideas liberales que llega a Madrid en momentos tan intempestivos. Es sobrino de Elías, apodado "Coletilla", un absolutista que trabaja como espía para el monarca. Y Clara es una joven huérfana, protegida de Elías y además está enamorado de ella.

Por motivos que no voy a contar, Elías encomendará la educación a las Porreño y Venegas, tres hermanas que destacan bastante por sus comportamientos y maneras de pensar. Estas aptitudes por parte de las hermanas influirán, de forma negativa, en la vida de Clara.

En fin, si no la habéis leído, hacedlo, porque si la parte histórica contada por Galdós es magnífica, también lo es con el desarrollo de los personajes. Con su estilo propio, bautizado como "galdosiano" es un estilo directo, con humor e ironía en los diálogos, en los que utiliza un lenguaje culto y al mismo tiempo coloquial.

Fue su primera novela, escrita entre 1867-1868 y publicada en 1870.

 Siempre será un placer leerle don Benito.

 

CITAS:

-Mientras coletilla escucha a Fernando VII:

"Coletilla, que no acostumbraba a reírse, reía también, por considerar desacato no reproducir en su fisionomía complaciente y esclava todas las alteraciones de la regia faz de su amo"

-Y hay otros tan reacios don Elías...! Anteanoche subió a la tribuna uno que suele venir ahí con el barbero Calleja: ¡que voz de becerro tenía! Empezó a hablar de la Convención, y dijo que era preciso cortar las cabezas de adormidera. Le aplaudieron mucho, y yo confieso que fue una gran cosa, aunque, a decir verdad, no le entendí más que si hubiera hablado un judío.

CARTAS A THEO - Vincent van Gogh


Cartas a Theo es un libro en el que se han recopilado gran parte de las cartas que Vincent escribió a su hermano menor, Theo, a quién estaba muy unido y al mismo tiempo era correspondido. De forma desinteresada Theo siempre lo estuvo apoyando económicamente, y de las ochocientas cartas que escribió a su hermano, le llegaron seiscientas cincuenta.

A modo de biografía, o diario, a través de estas cartas escritas a partir de 1872, hemos podido saber cómo era y de qué forma vivió el pintor; son el testimonio de una persona compleja a causa de su inestabilidad física y mental.

Theo era un marchante de arte que vivía en París. Ambos hermanos mantenían buena relación, situación que le permitió a van Gogh comunicarse con su hermano y contarle todo sobre los diferentes aspectos de su vida. Fueron enviadas desde los distintos lugares en los que estuvo viviendo. La última carta que le envió a su hermano Theo fue en julio de 1890.

En ellas le cuenta su vocación de predicador; esto ocurrió cuando estuvo viviendo con los mineros belgas del Borinage. También le habló de su gusto y afición por la pintura y cuáles eran sus referentes favoritos. A veces le enviaba bocetos de sus trabajos a Theo, y gracias a toda esta información se ha podido conocer su evolución como pintor.

Tambien tuvo tiempo para el amor. En otra carta le cuenta a su hermano que se ha enamorado de una prima, Kee Vos, viuda y con un hijo. Él se declaró y ella lo rechazó sin dudarlo. Aun así, Vincent, decidió continuar amándola y no desfallecer en el intento de conseguir que ella pudiera corresponderle. Los resultados no fueron los esperados pero, al menos, durante el tiempo que permaneciera en él ese sentimiento, estuvo feliz.

El mismo tesón presentó ante la adversidad. Fue una persona a la que no le resultó fácil formar parte de la sociedad; ni él se adaptaba a ella ni esta lo miraba con mejor cara. Se lo cuenta a su hermano al mismo tiempo que le dice: a través de mis obras demostraré lo que hay en el corazón de un excéntrico, de una nulidad.

En abril de 1889 ingresó en un psiquiátrico, donde le estuvo permitido continuar pintando siempre que la enfermedad no se lo impidió. En mayo de 1890 dejó el centro, visitó a su hermano en París y viajó hasta Auvers-sur-Ois por recomendación de un amigo para que lo tratara el doctor Gachet, que además era pintor aficionado. En una carta le cuenta a Theo que el doctor está peor que él y que se negó a que conociera a su hija.

En este pueblo, Vincent pasó los últimos días de su vida antes de dispararse en el pecho el 27 de julio; murió dos días más tarde. Esta es una de las versiones que se conoce, porque están los que afirman que fue asesinado por el doctor Gachet.

Las cartas salieron a luz en 1913 gracias a la viuda de su hermano Theo, Johanna van Gogh-Bonger. Ella fue consciente de la situación de van Gogh y le inquietaba que todo el drama que había sido su vida impidiera que sus obras no fueran valoradas.

Casi toda una vida resumida en unas cartas que le pudieron servir para aliviar esa soledad, tristeza, inseguridad, desequilibrio mental de la que no pudo salir y que le llevó a la muerte.

Me han resultado más interesantes aquellas en las que expresa a Theo sus pensamientos, inquietudes, decepciones, esa visión de la parte humana, más que como artista. Y tal vez por la idea que ya tenemos fijada de van Gogh, en las cartas se percibe cierto dramatismo.

He de decir que muchas de ellas son extensas y, en mi opinión, en las que le explica a su hermano las técnicas que va utilizando, sus progresos, etc., esas me las he saltado. Con esto no quiero decir que sean menos interesantes, es solo una cuestión de gustos.

En total pintó 900 cuadros, 27 son autorretratos, 148 acuarelas y 1.600 dibujos. Lo triste es que su obra fue reconocida después de su muerte.

 

CITAS:

-Para el que ama, es tan imposible arrancarse ese sentimiento como atentar contra su propia vida.

-¿Qué soy yo, a los ojos de la mayoría de la gente? Una nulidad, un tipo excéntrico y desagradable, alguien que no tiene ni tendrá un sitio en la sociedad; en fin, poco menos que nada.




HOMBRES FATALES

AUTORA: Elisenda Julibert

EDITORIAL: Acantilado

EDICIÓN: 2022

Es probable que al leer el título de este libro, Hombres fatales, nos lleve a pensar en el término femme fatale, y no vamos mal encaminados. Este concepto fue creado a mediados del siglo XIX y del que nació un mito tan popular que se ha llegado a pensar que podría ser real.

Este libro es un bonito y curioso ensayo que tiene como objetivo dar otro punto de vista al bien arraigado concepto de mujer fatal que se le ha adjudicado a la mujer, en el cine, la literatura y, como muestra la portada del libro, en el arte.

La cuestión que se plantea aquí es si la mujer fatal existe como tal, si es un comportamiento, un carácter atribuido a un tipo de mujeres concretas o es un objeto de deseo, por parte del sexo masculino, camuflado claro, para no parecer ellos los hombres fatales.

Si tenemos en cuenta que ha sido el hombre el que ha dominado estos ámbitos que he mencionado, a la hora de crear no es de extrañar que lo haya hecho a su antojo y, como no, utilizando en este caso el papel de la mujer para hacernos creer que la fatal  era siempre ella.

La portada del libro presenta una obra muy bonita, en el sentido artístico, que lleva como título: Susana y los viejos,  de Artemisia Gentileschi, una pintora barroca italiana. La pintura muestra a la Susana bíblica siendo acosada por dos viejos mientras se baña. A simple vista no resulta una obra desagradable, pero si se tiene en cuenta la historia de Susana en la Biblia, y lo que motivó a Gentileschi a representar esta imagen, apreciaremos mejor las intenciones de los dos hombres.

Un buen comienzo para explicar que, tanto en el caso de la Susana bíblica como en el de la pintora, fueron víctimas del deseo masculino.

Las obras que ha elegido la autora para darnos otra visión del término mujer fatal han sido creadas por hombres. Los personajes elegidos siguiendo el orden del libro son: Carmen, de Merimée; Conchita, protagonista de Ese oscuro objeto del deseo, de Buñuel; Albertine, de Marcel Proust; las protagonistas de Vértigo, de Hitchcock; Lolita, de Nabokov y Bouvard y Pécuchet, personajes estos últimos, protagonistas de la novela homónima de Flaubert. Para el Epílogo se reserva la película Con faldas y a lo loco.

Desde Carmen hasta Lolita, las protagonistas son mujeres creadas por hombres, pero al final lo que vemos es que ellas son la causa que convierte al hombre en víctima de ese deseo; no pierde la cabeza por amor, simplemente sino por un objeto de deseo. En el caso de Conchita se ve claro que Mathieu, cuanto más se niega ella, la atracción y el deseo de él hacia Conchita aumenta.

En el caso de Bouvard y Pécuchet, el objeto de deseo no es una mujer, sino el propio hecho de desear lo que lleva a los protagonistas a llevar una vida un tanto peculiar. Con este último ejemplo, creo, que la intención de la autora es hacer ver a sus lectores que, por encima del deseo del sexo masculino, prevalece el deseo de desear. …El deseo es el motor de nuestra existencia y su retirada acarrea mayores sufrimientos que su presencia…

Aunque sean historias sacadas de la imaginación de estos hombres,  precisamente es de sus mentes de donde parte toda la trama.

En fin, con este libro no se trata de desbaratar nada, solo dar otra visión del mito visto con los ojos de una mujer.

He disfrutado del análisis que hace la autora, y si da la casualidad de que habéis leído las obras que menciona, os resultará más provechoso.

 

CITAS:

-El mito de la mujer fatal...constituye en sí mismo una caricatura del deseo en nuestro imaginario amoroso y, así, permite identificar con mayor claridad algunos de sus aspectos más insidiosos.

-...la verdadera causa de los celos, no son los hechos, es decir, la traición efectiva, sino la patológica necesidad del individuo de alimentar las sospechas que lo atormentan,…

-Lo curioso es que, pese a la posibilidad de imaginar a un equino con un cuerno en la frente no nos haya convencido de su existencia real, la posibilidad de imaginar a una criatura dotada del mágico poder de hechizar a sus víctimas para que se autodestruyan sí nos ha convencido de que la criatura debe existir en el mundo real.

-Lo que condena a Marcel a perder a Albertine...es su trágica concepción del amor, según la cual si la deja vivir como a ella le place se arriesga a que otro (...) se la arrebate, y si, para evitarlo y tranquilizarse, la enjaula y consigue reducirle a caña hueca termina descubriendo que apenas ha obtenido un despojo.

-...el deseo es el motor de nuestra existencia y su retirada acarrea mayores sufrimientos que su presencia...


VACIAD LA TIERRA - Agustín Pérez Leal


EPIGRAMA CONTRA STALIN

Vivimos sin sentir el país a nuestros pies,

Nuestras palabras no se escuchan a diez pasos.

La más breve de las pláticas

Gravita, quejosa, al montañés del Kremlin.

Sus dedos gruesos como gusanos, grasientos,

Y sus palabras como pesados martillos, certeras.

Sus bigotes de cucaracha parecen reír

Y relumbran las cañas de sus botas.

Este que cito aquí es parte del último poema que escribió Ósip Mandelstam, causa de su detención, encarcelamiento, tortura y muerte. Un poema que no vio la luz, que no salió de los círculos literarios donde fue leído, pero alguien lo delató.

Vaciad la tierra es uno de esos libros que gusta leer por la belleza que el autor ha puesto en la prosa. Está basado en un hecho real, del que no hay constancia de lo que le ocurrió al personaje de esta historia.

Puede que os resulte familiar el nombre de Ósip Emílievich Mandelstam (1891-1938). Fue un poeta ruso, de origen judío-polaco que fue detenido y encarcelado dos veces durante el régimen de Stalin. A este se refiere en el poema como montañés del Kremlin.

Lo escribió en 1933, y en mayo de 1934 fue detenido por ello. En su detención intervino el propio Stalin, quien decidió condenarlo, y no ejecutarlo, durante tres años desterrado a los Urales gracias a la intervención de Boris Pasternak.

Durante este periodo hasta ser detenido, por segunda vez en mayo de 1938, él y su mujer malvivieron, aunque tuvieron tiempo de hacer copias de sus obras y esconderlas en sitios diferentes. Esta vez lo condenaron a cinco años de prisión en un campo de tránsito, y en diciembre del mismo año murió.

A modo de metáfora, este tramo final de la vida de Ósip, el autor lo divide en tres partes: Matadero, Despiece y Despojos. Una trilogía que cuenta el tortuoso proceso que llevó al poeta hasta la muerte.

En estas tres fases iremos viendo como el deterioro físico y mental se va apoderando de él, hasta morir. Cada vez con menos lucidez, pero sin llegar a perderla del todo, seguiremos el curso de una mente inteligente que por encima de todo quiso asegurarse de que sus poemas fueran leídos algún día. Se los sabía de memoria, pero eso no bastaba, y la única persona que podía llevar a cabo esta misión era su esposa Nadezhda; Ósip nunca supo que su mujer sobrevivió y pudo conservar sus obras.

Por eso, aunque su lucidez iba menguando, no dejó de obsesionarse con dejar constancia de su obra. De camino a Vladivostok escribía cartas a escondidas, pero fue descubierto. Ya en el campo de trabajo se encuentra con Iván, un niño que podía tener nueve años, o doce, ni él mismo lo sabía, de quien se ganará su confianza y del que se valdrá para que memorice su obra y así perdure.

Otro elemento destacable en la novela es Parnok, un personaje creado por Mandelstam. Aparece como narrador, en primera persona, al final de Matadero para convertirse en su ángel guardián y disuadirlo de sus malos pensamientos, entre ellos los intentos de suicidio.

Según avanzan los días y también el deterioro de Ósip, Parnok deja de ser el ángel guardián y se transforma en persona real, habla de tú a tú con Mandelstam y llegado el momento, morir con él.

Lo que más me ha gustado de este libro ha sido la prosa hábil  del autor, que podría ser poesía. El trabajo de investigación, testimonios ya escritos y conocer todo sobre Mandelstam habrá sido un trabajo arduo y al mismo tiempo interesante. Pero ser capaz de plasmar en papel un alma atormentada y hacernos sentir la realidad que el poeta sufrió en sus propias carnes me ha parecido magnífico.

Este libro me fue asignado gracias al concurso de Masa Crítica y la editorial Pre-Textos.

 

CITAS:

-No es cuestión de tener las manos limpias. Nadie las tiene.  Es cuestión de mirar y comprender. Querer bien lo que se quiere; pensar bien lo que se piensa; hacer bien lo que se hace; decir bien lo que se dice…

 

-El estupor es el estado común del hombre de la hora. Hoy en día, para estar con la época, o sovietizas sordo, ciego y mudo, o llega el estupor.

EL BASTARDO RECALCITRANTE - Tom Sharpe

 

Es un tipo de novela para mi novedosa que no me ha defraudado y el título hace honor a la historia que en ella se cuenta.

El comienzo es fantástico y el tipo de humor, irónico, te lleva a pensar que la historia promete. Alcanza su punto álgido cuando Lockhart, el bastardo, decide tomar una serie de medidas para echar a todos los vecinos que ocupan las casas alquiladas que son propiedad de Jessica, su mujer.

A partir de aquí la situación se vuelve más macabra hasta el final, el cual me ha sorprendido, no sé si para bien o para mal porque… ¿Cómo juzgamos a una persona que ha sido educada en la inocencia pero carece de moral? ¿Y si la tiene, muy humana no es? Además goza de inmunidad, si se puede decir así, porque legalmente no existe a ningún efecto para la sociedad. Es una situación que te lleva a la reflexión.

El señor Flawse es un personaje nonagenario, edad que no es impedimento en ningún aspecto de su vida; uno de los que aún se mantiene bastante vigente son sus impulsos sexuales difíciles de contener.

Sobre estos impulsos, la verdad es que al principio de la historia me dio la impresión de que darían que hablar, por como los practica con la nueva señora Flawse y, sin embargo, después no se mencionan más.

Flawse ha educado a Lockhart, ¿su nieto?, no lo sabremos hasta el final. Nada más comenzar la novela se insinúa que podría ser su hijo tras haber cometido incesto con su hija y esta, al morir en el parto de Lockhart, no revela el nombre del padre. De ahí que llame bastardo su nieto.

Los personajes, sus acciones y forma de pensar están fuera de la realidad pero si digo que a veces la realidad supera a la ficción… ¿Quién nos asegura que esto podría no podría ocurrir?

Esto lo pensaba hasta pasar la mitad del libro, después la situación pasa de macabra e irreal, y el tipo de humor pasa de ser irónico a grotesco.

Y cuando llegué al final me pregunté si este es el adecuado.

¿Despues de la que ha montado el bastardo, la novela puede terminar así? Confieso que el primer pensamiento que tuve fue que tiene un final de cuento de hadas.

Pero como todo libro finalizado requiere una reflexión, eso hice, y llegué a la conclusión con otra pregunta: ¿Se puede culpar a Lockart de un comportamiento que ha sido adquirido a través de la educación recibida por parte del abuelo?

No lo tengo claro. Desde que emprende su guerra contra lo que él considera justo hay una serie de consecuencias que incluyen heridos y muertos. Todo está meditado, planificado, ha dedicado el tiempo necesario a ello. En todos esos planes tan descabellados intervienen personas de las cuales él desconoce su posible reacción, y lo que consigue es que se acusen entre ellos y piensen que son los demás los que han ocasionado el problema.

Creo que la frase, citada por Flawse, es clave en esta historia Si el hombre tuviera algún tipo de moral natural no necesitaríamos religiones...Ni siquiera leyes. Y en cambio, sin moral, el hombre no habría sobrevivido.

En fin, un libro interesante con el que no te aburrirás y al mismo tiempo te hará reflexionar. Hay que prestar atención al último capítulo.


 

 CITAS:

-Sus conocimientos sobre el sexo se limitaban al descubrimiento, acaecido mientras destripaba piezas de caza, de que los conejos tenían huevos y las conejas no.

-Si el hombre tuviera algún tipo de moral natural no necesitaríamos religiones...Ni siquiera leyes. Y en cambio, sin moral, el hombre no habría sobrevivido. 

LOS TRES NOMBRES DE LUDKA - Gisela Pou

 

Es un libro que al empezar no me enganchó demasiado, no porque la historia no fuera interesante, que lo es, sino porque le pasa como al vino, le falta cuerpo; es de esos libros que pienso que no me va a gustar pero no me atrevo a dejarlo por si luego mejora.

A medida que fui avanzando en la lectura, los hechos reales en los que se ha basado la autora van tomando interés y la lectura se hace más amena.

Aun así, terminado el libro, me ha gustado más lo que cuenta que cómo lo cuenta; no me ha terminado de llegar.

Es un episodio escalofriante de la guerra que no te deja indiferente, y seguro que ha sido un trabajo de investigación de lo más interesante para la autora, pero a la hora de plasmarlo en el papel lo hace con cierta suavidad, un poco escaso de emoción.

Hay momentos en los que se ve venir lo que va a ocurrir después porque va contando a un tiempo pasado y presente.

El final es más emotivo en las últimas reflexiones que hacen Emma y Ludka, sobre cómo han transcurrido sus vidas, el destino que las unió, las separó y volvió a unir, en la confesión de Isabel hacia su hija Emma.

Es ficción basada en un hecho real, ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial y la primera etapa franquista en España. Tiene lugar en Barcelona, ciudad a donde llegaron niños polacos que fueron separados de sus padres.

Hitler quiso crear una pura raza aria a costa de niños, en este caso polacos, para germanizarlos; eran considerados hijos de descendientes de alemanes que emigraron a Polonia.

El tema central del libro trata la historia de todos esos niños secuestrados para convertirlos en alemanes hasta el punto de hacerles olvidar sus orígenes. Fueron adoctrinados en la ideología nazi y luego adoptados por matrimonios alemanes.

Cuenta la autora que la idea de este libro partió de un reportaje publicado en 2008. Dicho artículo está dedicado a los ciento cincuenta niños polacos que fueron recogidos por la Cruz Roja Internacional y alojados en un orfanato de Vallcarca entre 1946 y 1956. Necesitó un trabajo de investigación en casos reales, que recopiló, para poder hacerles un homenaje a través de su libro.

Ludka es el personaje principal y ficticio que representa a estos miles de niños sacados a la fuerza de su país de origen y cuya identidad fue borrada. Terminada la guerra los trasladaron a Barcelona, los alojaron en centros creados para ellos a la espera de ser reclamados por algún familiar.

Isabel y Emma, madre e hija respectivamente, esperan la llegada de estos niños. Ludka significará bastante en la vida de Emma y será recíproco por parte de Ludka.

El sentimiento que surge de Ludka hacia Emma me parece de absoluta normalidad, pero mi pregunta es si era necesario incluirlo. Ludka podía haber tomado la misma decisión sin necesidad de justificarla a causa de ese sentimiento. Es cierto que eran años complicados, estaba mal visto pero era muy lógico que Ludka necesitara tomar las riendas de su vida en un país diferente una vez conocida su verdadera identidad.

Wanda Morbitzer Tozer, personaje real que aparece en esta historia, fue consejera del Consulado Honorario de Polonia en Barcelona y miembro de la Cruz Roja Internacional. A través de ella se gestiona todo para la creación del orfanato.

En palabras de Gisela Pou: Es una historia de resistencia en tiempo de guerra y, sobre todo, un homenaje a los niños y niñas que han sufrido el devenir de la historia y son víctimas del desarraigo, de la sensación de no pertenecer a ninguna parte porque, como a las plantas, se las ha arrancado de raíz para colocarlas en otra tierra.

Tiene que ser demoledor llegar a la etapa final de la vida y reconocer que no hay vuelta atrás, que todo se termina y vivir con un pasado que te hubiera gustado olvidar.

Por suerte, estos niños convertidos en adultos, los que sobrevivieron, tuvieron un final más o menos feliz en esta historia real.

 

CITAS:

..y he aprendido que la felicidad no es con lo que el destino nos obsequia, la felicidad se construye a partir de lo que nos toca vivir.