Wikipedia

Resultados de la búsqueda

Mostrando entradas con la etiqueta edad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta edad. Mostrar todas las entradas

MALENTENDIDO EN MOSCÚ

AUTORA: Simone de Beauvoir

PUBLICACIÓN: 23/03/2020

EDITORIAL: Navona


Envejecer conlleva cambios. Pensar en la muerte y sentir pánico van asociados, pero cuando los años empiezan a dar señales de que el momento de envejecer está cercano, este parece tener prioridad. Porque, aunque cueste creerlo, poco a poco van saltando las alarmas que nos van preparando.

Malentendido en Moscú es una novela que muestra el desencanto cotidiano de Nicole y André, una pareja de profesores jubilados que viajan a Moscú.

Contiene una dosis autobiográfica relacionada con uno de los viajes que Beauvoir y Sartre realizaron a Moscú. Ambos escritores mantuvieron una larga relación abierta de muchos años, propuesta por Sartre y basada en no casarse, no vivir juntos y no exigirse fidelidad sexual.

Se prometieron algo más: no mentirse y contarse lo que ocurriera con sus otros amantes. Pero esta libertad que cada uno deseaba para sí mismo no eliminó los celos en la escritora.

Esta forma de construir una relación, donde cada uno podía tener su propia existencia sin quedar atrapados en las convenciones sociales, no tiene por qué resultar extraña, y menos aún con los cánones actuales.

Beauvoir podía aceptar que Sartre fuera libre para amar a otras mujeres y, por lo que he leído, sufría con la situación. Ella no quería tenerlo en propiedad, pero sí ocupar el lugar más importante en su vida.

Creo que esta situación encaja bien en el papel de los personajes de Nicole y André.  Aunque están casados en el sentido convencional, ya en Moscú, ambos miran al pasado analizando lo que han tenido, lo que han hecho y hasta donde han llegado.

La edad los lleva a replantearse la vida que eligieron llevando caminos diferentes, y ambos se muestran decepcionados.

Esta evolución de desencanto amoroso y personal hace que la novela parezca más deprimente. Pero tengo que aclararlo.

La actitud de Nicole es la de una mujer celosa en parte, asustada por la vejez a los sesenta años, y siente que su marido no le presta la atención que ella espera. Su conciencia es fuerte, pero siente que el tiempo se le acaba y esto juega en su contra; parece haber perdido la ilusión. Cuando era joven las posibilidades parecían infinitas, pero a su edad siente que se le están cerrando.

André parece un hombre más inseguro y, al encontrarse con su hija en Moscú, está convencido de que no está a la altura de lo que ella esperaba de él. Hace promesas de futuros proyectos que no llegarán a nada. Lo vive de otra manera. Parece más despreocupado, incluso más satisfecho consigo mismo. Pero también tiene su propia decepción.

Lo que Beauvoir pretende expresar aquí, así lo interpreto, es la llegada a ese punto de la vida en que se percibe el comienzo del declive y surgen preguntas sobre la propia existencia y, al mismo tiempo, es difícil no relacionarlo con situaciones que Beauvoir y Sartre afrontaron al llegar a esa etapa.

Los dos están decepcionados, pero no por las mismas razones: Nicole mira hacia atrás y piensa en lo que no hizo, y André tiende más a pensar en lo que todavía puede hacer. Ella es más consciente de la pérdida; él intenta mantener abierta la posibilidad de seguir viviendo como antes.

Chocan porque, después de tantos años juntos, no encuentran en el otro el apoyo que necesitan. Han compartido gran parte de sus vidas y, sin embargo, cada uno tiene su mundo interior al que el otro no puede acceder completamente.

Quizá lo más preocupante sea descubrir que se ha podido desperdiciar esa vida que has compartido.

Todos tenemos al final aquello que un día decidimos construir libremente, no exento de condicionamientos sociales o de las barreras y puentes que encontramos en el camino. Y parece que, al llegar a una edad avanzada, es inevitable preguntarse si estamos satisfechos con el camino andado.

André y Nicole han llegado a ese punto final que se puede interpretar como un malentendido.

 

CITAS:

Mantener la vitalidad, la alegría, la agilidad mental, eso es permanecer joven. luego el sino de la vejez es la rutina, la tristeza, la decrepitud.

Sería hermoso, pensaba a menudo, si el pasado fuese un paisaje en el cual uno pudiera pasear a su antojo, descubriendo poco a poco sus meandros y recovecos.

La quería mucho y ella se lo devolvía con creces: pero veían el mundo de forma tan diferente; y ninguno de los dos tenía verdaderamente su lugar en la vida del otro.