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SIRENAS, AMAZONAS Y ADÚLTERAS

AUTORA: Patricia González Gutiérrez

EDITORIAL: Rocaeditorial

PUBLICACIÓN: 2024



Sirenas, Amazonas y Adúlteras hace un recorrido por figuras femeninas implicadas en la historia, la mitología y a nivel social. Es una visión crítica de la autora sobre cómo se ha construido la imagen de la mujer durante la Antigüedad en Grecia y Roma.

Las Sirenas evocaban la seducción y el peligro. Su canto era irresistible. Eran temidas porque «desviaban» a los hombres y los llevaban a la «perdición».

Las Amazonas representaban la independencia, la fuerza y la transgresión de los roles de género tradicionales. Eran guerreras que rechazaban el dominio masculino y representaban un ideal de independencia.

Las Adúlteras han sido castigadas en muchas sociedades, mientras que en el hombre ha sido tolerado, incluso celebrado.

Estos modelos femeninos muestran de forma clara cómo la mujer ha sido subordinada y excluida en la sociedad para desempeñar determinados cargos.

Pero Patricia nos revela más tipos de mujeres: Desde Medusa, Artemisa o Casandra como mitos clásicos hasta las brujas, las malas madres o las que sí ejercieron su poder y no les fue reconocido.

Sus historias se moldearon según los valores y expectativas de cada época. Las Sirenas pasaron a convertirse en tentaciones fatales; las Amazonas, en meros desafíos para héroes masculinos; y las Adúlteras fueron juzgadas dependiendo de quienes contaban sus historias.

Hace un recorrido de como las sociedades y culturas han ido creando un patrón de la mujer a su imagen y semejanza, de cómo han sido encasilladas, condicionadas y limitadas a desempeñar un rol específico en la sociedad.

La autora nos desvela mucho contenido histórico que, tal vez, desconocemos porque no se ha contado en los libros o porque hemos asumido que tiene que ser así.

Por su especialización, la autora se centra en la Antigüedad, lo que le permite abordar este período con mayor profundidad. No aporta una perspectiva nueva, no se trata de eso, sino dar a conocer con estos ejemplos de mujeres una visión de cómo han sido tratadas.

Aunque por desgracia hay que seguir hablando de feminismo y de machismo, el propósito de Patricia es ahondar en el pasado para hacernos ver donde se originaron las raíces de la desigualdad hacia la mujer. Solo así, con mucha información, podremos comprenderlo mejor.

La actualidad la tenemos servida y creo que es necesario ahondar en las raíces del problema.  Leer este libro me ha ayudado a reflexionar sobre el concepto que se ha creado y se sigue teniendo de la mujer. Es la mejor forma de entenderlo, razonarlo y ponerle fin.

Quiero terminar esta reseña con una frase de la autora con la que cierra el libro y, yo, mi reseña: «Este es un libro en negativo para sacar a la luz lo terrible de esos positivos, de esos halagos que ataban, de esos modelos que someten»


CITAS:

— Por una vez increparon a sus padres, hijos y maridos. Les recordaron que ellas eran romanas, que ellas también importaban. Que igualmente debían tenerse en cuenta sus intereses.


 


MONSIEUR PROUST

AUTORA: Céleste Albaret

EDITORIAL: Capitán Swing

PUBLICACIÓN: 2013


 RESEÑA:

Desde que conocí el mundo de Proust no he parado de interesarme por él y su obra. Monsieur Proust es una obra escrita por alguien que consagró diez años de su juventud a servir y cuidar a un hombre que no recobró el tiempo hasta que vio su obra culminada.

La forma en que Celeste Albaret se expresa mientras narra los años que pasó junto a Proust es algo inusual. Habla de él con admiración, y su devoción llega a la sublimación, de lo contrario es imposible imaginar la forma en que vivió al ritmo que él le imponía.

Este comportamiento me choca, entre otras cosas, porque ella era una mujer joven, de unos veinte años. Entró a trabajar en la casa del boulevard Haussmann como «currière» poco antes de contraer matrimonio con Odilon, chófer ocasional de Proust.

Durante los ocho últimos le tuvo una dedicación exclusiva. La Primera Guerra Mundial obligó al matrimonio a separarse y ella eligió quedarse en París.

Céleste se convirtió en la asistente y confidente de Proust, aunque afirma que no llegó a saberlo todo de él ni de su obra. Abandonó todas sus actividades y, juntos, se aislaron prácticamente del mundo exterior. Este aislamiento permitió a Proust sumergirse en su memoria, reconstruir el pasado y convertirlo en literatura.

Organizaba la correspondencia, las visitas y, sobre todo, procuraba que el entorno de Proust estuviera en las condiciones ideales para su escritura. Convivió al lado de un hombre con un nivel de exigencia que superaba los límites. Era correcto y muy educado con Céleste, pero todo tenía que ocurrir según su criterio.

Mientras leía estas memorias, pensaba que el trabajo de ella no era un deber laboral, sino que la gran admiración y afecto que le tenía le llevaron a tal dedicación.

Al morir Proust en 1922, Céleste regresó a una vida convencional con su marido, Odilon. Vivió hasta los noventa y dos años y siempre mantuvo su vínculo con el autor.

Nunca se planteó dar testimonio de los años que estuvo a su lado, pero a sus setenta años, cansada de ciertas informaciones «falsas» publicadas sobre Proust, la llevaron a escribir estas memorias. El periodista Georges Belmont la convenció y así nació, en 1973, Monsieur Proust.

Gracias a estas declaraciones se ha podido tener un conocimiento más íntimo de la vida de Proust. Ella lo conoció mejor que nadie en sus últimos años. Dice de él que no era persona fácil, que era exigente, maniático, con rutinas, absorbente hasta el extremo, incluso con ella. Dormía durante el día, trabajaba de noche, siempre en un silencio absoluto y todo tenía que ser al instante.

Proust dependía de ella para todo. Cualquiera en su lugar habría terminado por abandonar, pero ella decidió mantenerse. Fue una servidora fiel, incondicional e imprescindible. La idea de que él la utilizó para su conveniencia es innegable. Ella fue su sostén, la persona que se encargó de todo para que él escribiera su obra.

Esta entrega tan desmesurada me ha llamado bastante la atención. Tal vez tuvo curiosidad por el mundo de Proust, pero ella nunca estuvo en él. Vivieron juntos, pero no revueltos, siempre hubo un respeto mutuo entre ambos.

Tampoco puedo evitar pensar que su vínculo con Proust tenía que estar sostenido por algo más profundo. Quizá se sintió como una madre, y él la sustituyó por la que ya no tenía. O encontró en el cuidado de este un propósito más fuerte que cualquier incomodidad. Habría que considerar que el entorno del que procedía ella era muy diferente al de Proust y pudo sentirse deslumbrada. Igual quedó encandilada de su carisma, cosa que dudo, pero esto es una incógnita más.

Tengo una teoría que no sé si será descabellada: Desde que empecé a percibir la admiración de Céleste por Proust, llegué a pensar que tal vez estuvo enamorada de él. Si se quedó en París, en parte, fue porque Odilon quedó reclutado en la ciudad y eso le daría esperanza de poder verle. Esto solo ocurrió tres veces en los cuatro años que duró la guerra. Céleste idealizó a Proust como persona, pero no como escritor. He percibido que hay algo en su entrega que va más allá de la lealtad y el sentido del deber, algo más cercano a la admiración absoluta que se tiene por alguien a quien se ama.

En cuanto A la búsqueda del tiempo perdido, Céleste, estaba al tanto de casi todo. Las charlas que mantenían al regresar Proust de sus noches mundanas fueron cada vez más habituales.

Siempre pensé que Proust acudió a los salones para evadirse y relacionarse. Sin embargo, la versión que da Céleste es interesante:  No era una cuestión de amistad ni buscaba relacionarse en el sentido estricto. Tampoco había implicación a nivel afectivo con las personas que se relacionaba, era solo una necesidad. Lo hacía por su obra. Veía en estas reuniones un escenario de teatro que luego analizaba para incluirlo en su obra. Buena parte de los personajes y escenarios salieron de aquí.

Aunque su obra está inspirada, en parte, en las personas que conoció en los salones, Proust escribió algo más que una crónica de la alta sociedad de la época. Las experiencias y observaciones que hizo las convirtió en una narración compleja, introspectiva y artística. Tal vez por eso no es del gusto de todos.

Según Céleste, Proust gozaba de una memoria excelente, y la obra estaba en su cabeza. Le faltaba desarrollarla.

Esto le permitió hacer una reinterpretación de los personajes reales que le inspiraron. Los moldeó, combinó y filtró a través de su imaginación para adaptarlos a sus necesidades narrativas mezclando rasgos de varias personas. Es el caso de Gilberte y Albertine. Algunos, como el barón de Charlus, inspirado en parte en el conde Robert de Montesquiou, se molestaron porque se vieron reflejados en la obra.

Céleste se adjudica el título de La Prisionera diciendo: aunque dicha obra no tenga nada que ver con ella, hubiera merecido ese calificativo.

Céleste me ha dejado con la intriga al no mencionar la homosexualidad de Marcel Proust; como si no existiera. Es más, la relación más sonada y de la que siempre se habla es de la que tuvo con Agostellini. Ella afirma que nada de eso es cierto. Si uno de los motivos de dar a conocer estas memorias fue para eliminar las falsedades que se dijeron de él, esta debería haberla desmentido, lo que me lleva a pensar que por algún motivo prefirió no exponerlo.

Ha sido una lectura interesante por la información que se revela de Proust y porque me ha permitido entender mejor el sentido de su búsqueda de la verdad y ese tiempo perdido. La verdad que recupera a través de la memoria y el tiempo recobrado al fijarlo en su obra.


CITAS:

Si escribiera este libro, querida Céleste, se aprenderían en él muchas cosas. Nos daríamos cuenta de que aquello que hay en usted no le pertenece. Y no hay nada más apasionante en los hombres: saber de donde procede lo que somos. Usted tiene un alma hermosa.

Quizá estos dos aspectos —el gusto por el pasado y la entrega total a la escritura— confluyeran en uno solo. Quizá, si luchó tan denodadamente contra el tiempo para acabar su libro cuanto antes, fue porque presentía el fin de muchas de las cosas que había amado y que solo eran ya meras sombras del recuerdo, y porque estaba él mismo acosado por la muerte. 




NUESTRO ÚLTIMO INVIERNO EN GRANADA

 AUTORA: María Dolores Gutiérrez Navas

PUBLICACIÓN:13/12/2024

EDITORIAL: Alhulia


El destino puso este libro en mi camino de una manera inesperada. Se trata de Nuestro último invierno en Granada, de María Dolores Gutiérrez Navas.

El libro se publicó en diciembre de 2024, pero un mes antes la autora me escribió a través de Gmail. Buscaba foto para la portada del libro y encontró mi perfil en Flickr. Era un álbum con fotos de la Plaza de la Trinidad, en Granada, lugar donde transcurre la historia y que sirve de punto de inicio y cierre de la novela. En el correo solicitaba mi permiso para usar una de las fotos como portada. Me hizo mucha ilusión que alguien se interesara por mis fotografías hasta el punto de usarlas como portada de libro.

Sin embargo, cuando vi su mensaje, ya había pasado un mes y medio. Contacté con ella, pero me respondió que no había podido esperar tanto porque el libro debía publicarse. Durante nuestra conversación, le pedí el título del libro, pues había despertado mi curiosidad. Amablemente accedió a enviarme un ejemplar y aquí os dejo mi opinión.

El argumento gira en torno a los acontecimientos que ocurrieron entre 1977 y 1978 en Granada, previos a la votación para la autonomía de Andalucía.

La autora refleja las protestas universitarias que tuvieron lugar en Granada durante la Transición, un periodo en el que todo estaba por decidir. Los estudiantes se manifestaban en defensa de la autonomía andaluza, la democracia, la mejora de sus derechos y contra la represión policial.

De manera breve, la autora reivindica la cultura gitana a través de un cantante al que Elena conoce por una compañera de universidad.

Pero no pensemos que es un libro que trata de política o de un acontecimiento relacionado con esta. La autora se limita a mencionar los hechos sin profundizar, lo que me ha llevado a pensar que usa este contexto para contarnos la historia de Elena y Miguel, dos universitarios que se conocen en medio de la agitación política.

Desde el inicio, la novela presenta dos historias paralelas que se mantienen hasta el final: la de Elena, estudiante universitaria, y la de José Luis, inspector de policía.

Pero la novela da un giro, si se puede decir así, desde el momento en que ambos estudiantes se conocen. Los asuntos políticos pasan a segundo plano para centrarse en lo que ocurre en sus vidas.

La narración es sencilla en todo momento y muy fácil de leer.

Teniendo en cuenta que los acontecimientos políticos son los que sostienen la historia de Elena y Miguel, creo que tendría que haber profundizado más en las vidas de ellos. Todo ocurre demasiado rápido y no me ha transmitido sensaciones. La he encontrado bastante plana.

Aunque es su primera novela, la autora tiene una trayectoria extensa en otras formas de escritura. Me ha gustado cómo recupera un momento clave de la historia de España. No debemos olvidar el pasado, y menos unos hechos tan importantes como los que narra.

Así fue el invierno de 1977 y 1978 en Granada. El 4 de diciembre de 1977 quedó marcado en la historia de esta comunidad. Se conmemora el Día Nacional de Andalucía en recuerdo de las manifestaciones que tuvieron lugar en defensa de la autonomía andaluza. Ese día, cerca de dos millones de andaluces salieron a las calles para exigir la autonomía plena para Andalucía, en un contexto de la Transición española.





 

 

CINCO HORAS CON MARIO

AUTOR: Miguel Delibes

PUBLICACIÓN: 1981

EDITORIAL: Destino


 RESEÑA:

«No hay duelo sin risa, ni boda sin llanto»

Es un refrán que me vino a la cabeza nada más empezar el libro. Desde niña, cada vez que había un muerto en mi pueblo, siempre había alguien que lo recitaba. Yo misma lo viví cuando murió mi abuela paterna. Tenía solo diez años y me llevaron a pasar la noche en casa de unas primas. Reímos hasta no poder más, mientras nos recordábamos que la abuela estaba muerta y que aquello no estaba bien.

Con Carmen, la viuda, me ha pasado algo parecido. No solo he disfrutado de la prosa de Delibes, magnífica en todos los sentidos, sino también de unas horas de duelo muy amenas por la forma en que Carmen le habla a su difunto marido.

El comienzo del libro lo he interpretado como el velatorio, el punto de partida que da paso a la obra. Estas primeras páginas me llevaron a confusión, porque tenía la sensación de que Carmen no estaba sola.

No hizo falta avanzar mucho para entender por qué el pobre Mario se quería morir, dicho metafóricamente.

El monólogo de Carmen hacia Mario ―que en paz descanse― es el de una mujer que expresa un profundo resentimiento porque él no ha cumplido con sus expectativas. Se define como una mujer de mentalidad conservadora, demasiado tradicional, con unos valores religiosos, familiares y sociales que chocan con los ideales progresistas de su marido.

Pero quizá, si Mario hubiera sido distinto, si el estatus social, las apariencias y el materialismo hubieran estado cubiertos, su mentalidad habría quedado más apaciguada. Sin embargo, Carmen es manipuladora, llena de contradicciones, y siempre justifica sus faltas culpando a Mario. Hasta el final.

El monólogo fluye de forma natural, aunque con frecuencia se repiten episodios, como su trauma por no tener un Seiscientos. No obstante, sus frustraciones van ganando intensidad hasta que acaba confesándolo todo. Al pobre Mario no le cae nada bueno.

Cinco horas con Mario resume la vida de una mujer acostumbrada a la comodidad hasta que se casa con Mario. Su hipocresía y su conformismo chocan con la visión crítica y comprometida de su marido, haciendo de su matrimonio un desencuentro constante. Tal vez este monólogo sea su manera de justificarse ante Mario y ante sí misma.

Las frases que inician cada capítulo pertenecen a la Biblia, el libro de cabecera de Mario, y estaban subrayadas por él. Me ha llamado la atención porque es ahí donde se hace más evidente la contradicción de Menchu. Esas frases lo definen, y es justo ahí donde ella ataca.

De Mario sabemos lo que Carmen nos deja ver: es catedrático y escritor, pero no ambicioso. Es idealista, se preocupa por los demás y le gusta montar en bici. No es su tipo de hombre y, sin embargo, cabe preguntarse: ¿por qué se casó con él?

Mi impresión es que Carmen nunca amó realmente a Mario. No lo acepta como es, y ahora, frente a su cadáver, se despacha a gusto con lo que en vida no se atrevió a decirle. Se casó porque era su deber y porque las apariencias debían mantenerse.

Con esta obra maestra, Delibes, hace de este monólogo un retrato de la época. Es una obra brillante, irónica y cargada de reproches, que nos hace reflexionar sobre el verdadero drama de su vida y la de todos en general.

 

CITAS:

...porque la raíz de todos los males es la avaricia, y por eso mismo me será muy difícil perdonarte, cariño, por mil años que viva, el que me quitases el capricho de un coche.

..., porque tú escribes bien, todo el mundo lo dice, pero de unas cosas que no entiende nadie y cuando se entiende, peor, ...




TRES HORAS CON MARÍA

AUTORA: Raquel Escaño Castillo

PUBLICACIÓN: febrero de 2023

EDITORIAL: Bohodón

LECTURA: 15/02/2025 - 17/02/2025

 

RESEÑA:

Tres horas con María es un monólogo que hace un guiño a «Cinco horas con Mario». Gracias al concurso de Masa Crítica este libro me ha sido asignado y he disfrutado con gusto. Atreverse a hacer este guiño a Delibes y a una de sus obras, dice mucho de la autora.

Es un monólogo corto y fácil de leer y hace homenaje a todas las mujeres que nacieron en una generación en la que no eran tratadas como igual. No solo era un problema de machismo, también de discriminación hacia todas las mujeres que educadas como María tampoco lo veían mal.

En su corto conocimiento, porque nunca se le dio la oportunidad de aprender más de lo debido, María expresa su realidad tal y como ella la entiende.

María está a punto de morir. Este puede ser un condicionante para expresar tristeza, pero mi impresión no es esa. Ella dice que no tiene nada que perder. Más bien tiene resentimiento por haber descubierto demasiado tarde que la vida es mucho más de lo que ella ha conocido. Se pregunta si podría haber tenido una vida mejor. Es posible, digo yo, pero eso nunca lo sabrá porque tomó un camino y no el otro.

María no quiere redención, tal vez un lamento por llegar tarde a ese nuevo despertar. Lo que siente es rabia al pensar que ya no hay tiempo para desandar el camino. Ella no es culpable de su destino, sino producto de una serie de circunstancias como la educación, lugar donde vives, relaciones sociales, nivel económico, inquietudes, ... que le impidieron ser ella misma.

Cuando desde pequeña te han educado en que hay ciertas cosas que no se pueden hablar, ni ver, ni leer, y había tantos pecados que podías cometer, las opciones son pocas.

Evolucionar lleva tiempo y María llega tarde para vivir su despertar. No trata de profundizar, sino de reflejar la ignorancia, y por qué no la inocencia, de todas las mujeres que vivieron educadas, durante generaciones en una sociedad en la que su único objetivo en la vida era ser madre y ama de casa.

Solo se toma la libertad de elegir cuando conoce a Paco. Podría haberse dejado llevar por sus impulsos y no lo hizo lo que demuestra que las normas impuestas pueden llegar a pesar más que la propia libertad.

Es un mensaje que se puede utilizar como metáfora para expresar que somos libres para tomar decisiones, incluso cuando no decidimos, aunque a veces no elijamos el camino correcto.




 

MAESTROS DE LA FELICIDAD

AUTOR: Rafael Narbona

EDITORIAL: Roca Editorial

PUBLICACIÓN: 25/01/2024



 RESEÑA:

En Maestros de la felicidad Rafael Narbona nos ofrece un ensayo en el que combina referentes de la filosofía, la historia y la literatura, y los utiliza como guía para reflexionar sobre la felicidad.

Su erudición es evidente desde el principio, y aunque profundiza con especial interés en la filosofía, su especialidad, el estilo de narración es muy accesible y te hace sentir confortable durante la lectura.

Sensaciones como ternura y cierta tristeza se perciben en su narrativa. No solo expone ideas, sino que las impregna de su propia experiencia y sensibilidad haciendo que reflexionemos.

En forma de cronología inicia el camino de búsqueda en la Antigüedad, explorando pensamientos de filósofos, emperadores romanos, escritores, artistas, …, hasta llegar a nuestros días.

Todos estos Maestros de la felicidad tienen algo en común: cada uno busca un camino para darle sentido a la vida. Una breve introducción de cada uno de ellos hace de hilo conductor y lleva al lector a esos conflictos personales de los personajes, cómo los afrontaron y fueron capaces de hallar algo cercano a la plenitud.

Los interludios están dedicados a su vida personal y profesional en los que comparte sensaciones, sentimientos, anécdotas y aprendizajes. Son un paréntesis donde el autor revela su encuentro con la vida y las adversidades que esta puede traer.  Entenderla puede ser fácil, pero aceptar lo que nos trae es un desafío. Las diferentes perspectivas que nos depara este ensayo no son soluciones absolutas. La felicidad tampoco lo es, pero siempre la andamos buscando cuando no nos sentimos bien.

De la parte emocional, el interludio que dedica a su madre es un testimonio cargado de amor, nostalgia, y dolor. Al mismo tiempo reflexiona sobre el impacto que su madre causó en su vida, cómo su recuerdo le sigue acompañando, la gran admiración que sentía por ella y el vacío que le queda cuando muere.

Y la historia de Nana, su perra. Esta me ha llegado al alma. En este relato se percibe un cariño inmenso por los animales, hasta el punto de que parece estar hablando de una persona. Esta ternura con que la describe puede estar relacionada con una necesidad de afecto y estabilidad en momentos difíciles. Los animales también son maestros de la felicidad.

De la parte filosófica, la comparación que hace entre San Agustín y Carmen Laforet es un ejemplo de cómo a pesar de la distancia temporal y cultural, ambos reflejan inquietudes similares: sintieron un vacío en sus vidas y buscaron algo más allá de lo material para darle sentido.

Este ensayo es un viaje hacia el interior, en el que el autor nos invita a tomar nota de estas figuras que el paso de los siglos no ha impedido que sigan siendo referentes a seguir.

Maestros de la felicidad es una obra que también resalta la importancia del conocimiento y su capacidad para transformar nuestra vida. Según Narbona, no solo es una herramienta intelectual, es también una forma de encontrar sentido y fortaleza en los momentos más difíciles.

Hurgando en sus recuerdos, los propios y de los que marcaron su vida, examinando en su interior, manifiesta que la verdadera sabiduría no solo se encuentra en los libros, también en la capacidad de amar, de aprender de la experiencia y de encontrar belleza en lo cotidiano.

Maestros de la felicidad no es solo un ensayo, es también un testimonio de vida que nos invita a seguir buscando, a no rendirnos y a construir nuestra propia felicidad.

Ha sido una lectura inspiradora.

 

 CITAS:

La razón me reveló que la tristeza es un desperdicio, que la inteligencia siempre tiende a la alegría, que el pesimismo solo es una perspectiva parcial e insuficiente, que es posible distanciarse de las propias emociones y revertir su curso, que el amor cura.

…no es posible pensar sin contrastar opiniones, que la discrepancia humaniza la ideas, que no se puede alcanzar la madurez sin averiguar cómo piensan los otros.

—Los libros son embalses que retienen grandes fragmentos de vida para que podamos contemplarlos.




EL GRANDE ORIENTE

AURTOR: Benito Pérez Galdós

EDITORIAL: Círculo de Lectores

PUBLICACIÓN: 1985


El Grande Oriente es la cuarta novela de la segunda serie de los Episodios Nacionales, de Benito Pérez Galdós. El título hace alusión a una logia masónica, una organización secreta con tintes políticos que defendía las ideas de cambio, el progreso y la reforma social frente a los que trataban de mantener las tradiciones conservadoras de España en esa época.

Históricamente las logias masónicas tuvieron un papel importante en la difusión de las ideas liberales, de ahí que Galdós tome esta realidad como símbolo para expresar el conflicto político. La historia transcurre en 1821, año incluido en el conocido Trienio Liberal (1820 – 1823).

Aunque el tema recurrente de Galdós es la política, también muestra la humanidad de sus personajes, con sus debilidades y fortalezas. Con esta combinación da al lector una imagen compleja de la realidad que vivió España en el siglo XIX.

He observado a lo largo de la novela que en esta lucha de ideologías, Galdós no defiende explícitamente los privilegios de la monarquía absoluta o de quienes buscaban aplicar las ideas liberales. Más bien explora la complejidad de la realidad política y social en lugar de adoptar una postura explícita a favor de uno u otro bando.

Se habla de absolutismo en boca de personajes que defienden las ideas conservadoras y utiliza El Grande Oriente como representación de la causa liberal. Los miembros de la logia en la novela son intelectuales, políticos y reformistas comprometidos con los ideales de progreso.

Es una etapa muy caótica, plagada de ideas políticas que en realidad no son del todo radicales. Los personajes de Galdós en esta novela discuten mucho, solucionan poco y no se definen como liberales o conservadores puros.

Galdós no pretende defender un sistema político concreto, sino resaltar los problemas que plantean ambos bandos tanto a nivel político como personal y resaltar que la moralidad está por encima de las ideas políticas.

El fanatismo y la intolerancia lleva a los personajes de los dos bandos al enfrentamiento, a dejarse llevar por la ambición más que por principios. El pueblo, que aparenta luchar por la ideología, en realidad es víctima de las manipulaciones de sus líderes.

Tiene como personaje principal de la trama a Salvador Monsalud, sustituto de Gabriel de Araceli, personaje principal de la primera serie de los mencionados episodios.

Este personaje central, al no posicionarse hacia ningún bando, entra en conflicto con absolutistas y liberales, quienes, en su afán por defender sus respectivas causas, a menudo descuidan esos intereses humanos.

Salvador se preocupa más por las personas que por las ideas. Expresa la parte humana de la novela. Antepone sus principios morales a sus deseos. Es un personaje que demuestra integridad. Su sentido del deber le crea un conflicto interno en el momento que tiene que renunciar incluso a su felicidad. Se crea un contraste entre este y la ambición, el egoísmo y los intereses de partido de los otros personajes.

Queda muy heroico en el personaje de Salvador Monsalud ese rechazo rotundo al amor de Andrea, que lo es todo para él. ¿Es posible que haya algún paralelismo entre Galdós y Salvador? Esta reflexión me ha venido a la mente al pensar en cómo vivió el amor un autor que nunca se casó y sus relaciones amorosas, aunque intensas en algunos casos (como la que tuvo con Emilia Pardo Bazán), no fueron el eje central de su vida.

El final es abierto, tanto en la renuncia de Salvador hacia Andrea como en la trama política.

En cualquier caso, El Grande Oriente es una novela que recomiendo leer, por la calidad literaria de Galdós y porque refleja muy bien uno de los periodos más convulsos en la historia de España. 


CITAS:

Ya estoy aburrido, desengañado de la mala fe de todos, convencido de que tan pícaro es Juan como Pedro, y de que no es posible tomar parte activa en la cosa pública sin meterse en fango hasta la coronilla

 Atacas el justo medio, que es el arte político por excelencia, bribón, dijo Campos riendo. ¿Tú qué entiendes de eso? Sin este tira y afloja; sin esa gracia de Dios que consiste en no hacer las cosas por temor de hacerlas a disgusto de Juan o de Pedro, no hay Gobierno posible.





ORLANDO

AUTORA: Virginia Woolf

EDITORIAL: Lumen

PUBLICACIÓN: 11 de octubre de 1928



Aunque Orlando no ha sido una lectura fácil para mí, la he leído con interés. El estilo narrativo de Virginia Woolf, lleno de metáforas, fantasías y simbolismos, me hizo cuestionar si estaba preparada para enfrentar una obra de este tipo. Sin embargo, la profundidad de los temas que aborda, como las limitaciones sociales impuestas a las mujeres y las normas de género, me mantuvo expectante. En varios momentos estuve tentada a abandonar, pero documentarme sobre la obra me ayudó a captar mejor lo que Woolf intenta transmitir.

Orlando es un personaje atemporal y fluido, y a través de su transformación refleja su capacidad para evolucionar, adaptarse y trascender a las normas sociales y culturales que nos definen como personas, de cómo se espera que vivamos, actuemos y nos identifiquemos en género, clase social, etc.

Me ha parecido muy alegórica la transformación de Orlando, aunque me ha sorprendido que la autora utilice la pureza, la castidad y la modestia para convertirla en mujer. El hecho de que la autora no fuera creyente me lleva a pensar que estas ideas reflejan los valores y convenciones de su época.

Woolf afirma que este cambio de género no afecta a la identidad de Orlando, pero a su comportamiento es evidente que sí, y la sociedad, y su círculo de conocidos aceptan con normalidad ese nuevo cambio.

Esta aparente normalidad podría ser también una crítica a la sociedad, para demostrar una vez más que los roles de género son más superficiales de lo que aparentan y que la sociedad está más preocupada por mantener las apariencias que por cuestionar sus propias normas.

Tal vez ahí está lo fabuloso de la novela, que no hay que verla o interpretarla como algo realista, sino como el recurso que permite a Woolf explorar cuestiones más profundas sin las limitaciones de la lógica convencional.

Inspirarse en alguien tan cercano como Vita, tiene más peso emocional. Es el vivo reflejo de la personalidad de la mujer que amó y la transformación que tuvo la propia autora.

En la página 239 de la novela hay una reflexión sobre «el amor» que me parece la más poderosa de toda la obra. Creo que encaja perfectamente en la vida de Orlando.

Orlando abre un abanico de posibilidades para reflexionar sobre el género, la identidad, la ambigüedad y la sociedad. La forma en que las representa invita a cuestionar muchas de nuestras propias concepciones sobre lo que significa ser hombre o mujer.

No he disfrutado esta novela en su plenitud, pero que me haya generado dudas, reflexiones, y profundizar en temas tan importantes, hace que me dé por satisfecha.

Recomiendo esta novela a los lectores que estén dispuestos a explorar una narrativa diferente que desafía nuestras ideas sobre el género, la identidad y la sociedad.


CITAS:

Pero todos sabemos lo que es el amor. ¿Hizo eso Orlando? La verdad nos compele a decir que no, que no lo hizo. Por consiguiente, si la heroína de nuestra biografía no se resuelve ni a matar, ni a querer, sino a pensar e imaginar, podemos deducir que no es otra cosa que un cuerpo muerto y abandonarla...

No es el amor de la verdad sino el deseo de prevalecer el que opone un barrio a otro barrio y hace que una parroquia premedite la ruina de otra parroquia.

— Nadie, desde que el mundo comenzó, ha sido más hermoso. Sus formas combinaban la fuerza del hombre, y la gracia de la mujer.

—Un apuesto caballero como él, decían, no necesitaba libros. Que dejara los libros, decían, a los tullidos y a los moribundos. Pero algo peor venía. Pues una vez que el mal de leer se apodera del organismo, lo debilita y lo convierte en una fácil presa de ese otro azote que hace su habitación en el tintero y que supura en la pluma.




EL REINO DE ESTE MUNDO

AUTOR: Alejo Carpentier

EDITORIAL: Planeta

PUBLICACIÓN: 1997


El reino de este mundo es una novela ambientada en la Revolución de Haití, entre 1791 y 1804. Este periodo marcó el fin del régimen colonial francés, la abolición de la esclavitud y la independencia de la isla. Haití fue el primer país del mundo gobernado por antiguos esclavos que se rebelaron contra el dominio colonial francés.

Carpentier describe las condiciones brutales que los esclavos africanos sufrían en las plantaciones que ocupaban. Todo envuelto en una atmósfera donde los mitos, las leyendas y los hechos históricos se mezclan, dando a la novela un toque de realismo mágico.

Ya metida en la lectura, reparé en la ausencia de manifestaciones de dolor, odio, amor, etc., a nivel individual, que tan acostumbrados estamos a leer en otras obras.

Después, llegué a la conclusión de que el autor se centra en el colectivo de esclavos que viven en la colonia y la preocupación en la lucha por la libertad del conjunto.

Se inspira en líderes históricos como Mackandal, Boukman y Toussaint Louverture. Fueron esclavos que forman parte de la historia de Haití. Los dos primeros aparecen en la novela como líderes que iniciaron la revuelta contra los colonos franceses. Louverture solo es mencionado, pero los tres guardan relación.

Mackandal es el líder rebelde de la resistencia contra el sistema colonial y la esclavitud. Es un personaje místico que practica el vudú, rito del que se vale para mantenerse en conexión con la colonia y preparar la rebelión. Este rito, que además es una religión, será la fuerza espiritual que los guie. Su capacidad para la transformación lo convierte en un símbolo poderoso.

El personaje principal es Ti Noel, un esclavo de origen africano que sirve como hilo conductor de la novela. Durante su servidumbre a diferentes amos, relata este período tan importante para la independencia de la isla y es testigo de los diferentes cambios que se producen.

Siente un desencanto profundo hacia la naturaleza humana y sus luchas por un ideal que parece inalcanzable. Le entristece comprobar cómo los de su misma clase, una vez en el poder, demuestran que no han aprendido la lección. La lucha colectiva no ha fracasado, pero si la ambición de poder del ser humano como individuo.

Además, hay una voz en tercera persona que lleva al lector a conocer mejor los personajes y toda la trama de la novela. En esta voz es donde se aprecia el estilo poético y, un tanto particular, de Alejo Carpentier. Transmite la perspectiva de los personajes, sobre todo cuando se trata de los esclavos africanos con sus fuerzas espirituales del Vudú y tradiciones culturales.

Hay momentos bellos en esta historia:

El capítulo de «La metamorfosis», dedicado a Mackandal es muy simbólico, y encaja en la idea de que la resistencia y la libertad no siempre están visibles, aunque haya raíces profundas en la memoria colectiva.

El momento de los tambores, muy ligados a la cultura africana de los esclavos, como medio de comunicación, unidad y resistencia. Se llaman entre ellos, en un momento importante, marcando la fuerza de una cultura que se niega a ser aniquilada. Esta escena transmite: la conexión espiritual, por su cultura. La fuerza de la comunidad, porque todos los esclavos buscan el mismo ideal. La inmortalidad simbólica de Mackandal porque era necesario la presencia de un líder.

El reino de este mundo nos invita a reflexionar sobre temas como la libertad, el sacrificio de todo un colectivo creyendo que la lucha es la liberación, la condición humana, el poder, …

 

CITA:

Pero, en ese momento, la noche se llenó de tambores. Llamándose unos a otros, respondiéndose de montaña a montaña, saliendo de las playas, saliendo de las cavernas, corriendo debajo de los árboles, descendiendo por las quebradas y cauces, tronaban los tambores radás, los tambores congós, los tambores de Bouckman, los tambores de los Grandes Pactos, los tambores del Vodú.

PEDRO PÁRAMO


AUTOR: Juan Rulfo

PUBLICACIÓN: 1997

EDITORIAL: BestBolso


Pedro Páramo es una novela compleja, donde nada es lo que parece.  Esto no la hace menos atractiva, la narrativa es tan poética que invita a querer leerla.

Es una historia que transmite tristeza, soledad y ausencia de muchas cosas. Comala es un pueblo muerto, pero no está vacío. Sobreviven las voces de los muertos que vivieron allí y no han encontrado la paz. Unas almas que cargan con el peso de sus acciones, donde los muertos no descansan porque la vida que llevaron estuvo marcada por el pecado, el desamor, y la falta de justicia. Están atrapadas en un limbo entre la realidad y la muerte.

Este estado de limbo hace que la novela haga difícil la comprensión, pero estas voces son esenciales en la novela porque desvelan los misterios que encierra Comala y Pedro Páramo, el protagonista de la historia.

No existe el futuro. El pasado y presente tampoco están definidos. El único presente que he percibido es el de Juan Preciado hasta que llega a Comala buscando a su padre, Pedro Páramo. Tal es así que al principio creí que los personajes estaban vivos. Pero a medida que avanza la historia se percibe una situación anormal.

Juan Preciado está presente en toda la novela, pero esta no gira solo en torno a él. En un sentido simbólico, más que literal, Juan abre la caja de Pandora cuando llega a Comala, haciendo que afloren las revelaciones sobre el pasado trágico del pueblo.

Los diálogos de los muertos fluyen de forma tan natural que parecen estar vivos. Además, hay un narrador omnisciente que va relatando esa parte de las vidas de los personajes que Juan Preciado no conoce.

El principal causante del desastre en Comala es Pedro Páramo. Su abuso de poder y su indiferencia hacia las personas consiguió destruir la vida de muchas de ellas en el pueblo.

El padre Rentería representa la Iglesia. Hombre débil y de «poca fe» fue incapaz de llevar a sus feligreses por el buen camino, y tampoco rechazó los favores de Pedro Páramo. Una combinación ideal para que los habitantes de Comala se sintieran desamparados.

Además, tal vez como consecuencia de las acciones de estos dos hombres, los habitantes de Comala cayeron en la indiferencia y la resignación.

Como lectora incipiente de autores mexicanos y de la historia de este país, Juan Rulfo me ha dejado buena impresión. Creo que la mejor manera de acercarse a Pedro Páramo no es obsesionarse con descifrar los límites entre lo real y lo sobrenatural: si Juan Preciado habla con los muertos de Comala o si todo esto es fruto de su imaginación.

Más bien, al dejar de lado esa necesidad de entenderlo todo y limitarse a escuchar las voces que narran sus vidas —ya sea dirigiéndose a Juan Preciado o entre ellas mismas—, descubrimos las historias de los personajes que habitaron Comala. Y es allí donde radica la verdadera riqueza de esta obra.


CITAS:

-Llegué a la plaza, tienes tú razón. Me llevó hasta allí el bullicio de la gente y creí que de verdad la había.

-Yo los oía. Eran voces de gente; pero no voces claras, sino secretas, como si me murmuraran algo al pasar, o como si zumbaran contra mis oídos.

-¿Y tu alma? ¿Dónde crees que haya ido?
Debe andar vagando por la tierra como tantas otras; buscando vivos que recen por ella. Tal vez me odie por el mal trato que le di; pero eso ya no me preocupa.